Cárcel

Los testimonios de varias presas de Brians que han emocionado al papa León XIV: "Sólo espero reencontrarme con mi hijo en el cielo"

El papa León XIV abrazando a Montse, una presa de la cárcel de Brians. Informativos Telecinco
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BarcelonaEl papa León XIV continúa este miércoles su estancia en Cataluña con una agenda de actos de carácter más simbólico, como su especial visita a la prisión de Brians donde se ha reunido con varios presos que cumplen sentencia en el centro penitenciario. La segunda jornada del pontífice en Barcelona ha empezado a las 10:50 en la prisión de Brians 1 de Sant Esteve Sesrovires, en un acto restringido celebrado en el teatro-auditorio de la prisión, donde se ha oficiado una misa y donde dos presas han leído sus testimonios al santo pontífice.

La llegada de León XIV a este centro penitenciario ha sido la primera visita de un papa a una cárcel en España. Nada más llegar al centro penitenciario, el pontífice ha sido recibido por las internas con la interpretación de la canción 'Ayúdame a caminar' y ha recibido una serie de obsequios elaborados por internos. León XIV ha estado acompañado del ministro del Interior, Fernando Grande Marlaska, el president de la Generalitat de Cataluña, Salvador Illa, el conseller de justicia, Ramón Espadaler, la alcaldesa Sant, Esteve Sesrovires, y del obispo de Sant Feliu, Xabier Gómez.

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Montse, una presa que perdió a su hijo y que ha recuperado su esperanza gracias a la fe cristiana: "Fue Jesús quien me ayudó"

La primera reclusa en compartir su testimonio con el papa León XIV ha sido Montse, una mujer que se encuentra cumpliendo sentencia en la prisión barcelonesa y que ha confesado que ha recuperado la esperanza gracias a su fe cristiana.

"Hola santo padre. Soy Montse, de Barcelona. Gracias por visitarnos hoy, nos da muchísima alegría porque aquí muchas veces nos sentimos olvidadas. Durante mucho tiempo yo he intentado creer en Dios y no lo había conseguido. Realmente la vida no me lo había permitido. Ahora, incluso dentro de la cárcel, sí puedo hacerlo. Ha sido difícil porque la he sufrido mucho, he experimentado la muerte de la gente que más quería, y aunque me han transmitido la fe, me he enfrentado con el silencio de Dios. A pesar de tener la mejor familia del mundo, también hoy sé que les he hecho mucho daño. No podía nunca aceptar la muerte de mi hijo, no entendía por qué Dios tenía que llevárselo. He peleado mucho con él, y me ha costado la vida entender que Dios no es el culpable", ha comenzado explicando la presa barcelonesa.

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Justo después, Montse ha confesado que, gracias a su fe cristiana, ha podido combatir el insomnio y poder dormir por las noches: "Hoy pido perdón a Dios por todo. Pedí la gracia de la fe, y experimento cómo se ha ido el rencor. Volví a creer aquí dentro y agradezco el don de la fe. A partir de la fe y de creer soy mejor persona, descubro cosas que no sabía que tenía en mí. Le quiero dar gracias al Señor porque entre todo lo que ha hecho por mí, también me dio el regalo de poder dormir. Yo padecía hace mucho tiempo de un insomnio severo, que no tenía solución ni medicada e internada en un hospital. Una noche, cogida de una cruz, pude dormir. Yo sé que fue Jesús quien me ayudó. Ahora sólo espero reencontrarme con mi hijo en el cielo. También espero la libertad y confío en sus planes".

El agradecimiento de otra de las presas de Brians al papa León XIV: "Dios siempre ha estado presente en mi vida"

Otra de las presas que se ha dirigido a león XIV en su visita a la cárcel de Brians ha sido Josefina, una mujer de Barcelona que, al contrario de su compañera, ella siempre ha tenido fe cristiana: "Hola santo padre. Mi nombre es Josefina y también soy de Barcelona. ¡Qué alegría compartir con usted! Yo tuve desde niña una infancia con la fe cristiana. Dios siempre ha estado presente en mi vida. Desde niña me bautizaron, hice la primera comunión, y mi confirmación. Siempre participaba en la Iglesia. La Iglesia era mi casa, mi lugar seguro porque allí aprendí muchas cosas buenas y yo siempre sentí que Dios caminaba conmigo".

Tras esta introducción, Josefina ha prometido que, tras cumplir su sentencia en la cárcel, retomará su vida y "seguirá unida a Dios": "He sido muy impulsiva, y desde mi impulsividad solía cuestionar a Dios. Pedirle explicaciones por todo. Le cuestiono a veces todo, pero nunca tanto como el accidente que tuvo mi hijo. Sufrí mucho al verlo sufrir y hasta tambaleaba mi fe. No entendía por qué pasó esa desgracia, pero en medio de ello sigo pensando que no quiero pedirle explicaciones. Mi hijo sobrevivió y es hoy un milagro. Y yo siempre voy a creer que es Dios. Siempre es Dios. Aquí en prisión no estoy sola, Jesús me da fuerza, me da vida. Lo noto dentro de mí, si no, no sé cómo hubiera aguantado esto. Esto pasará, retomaré mi vida y seguiré unida a Dios. Seguiré dando gracias a Dios. ¡Gracias santo Padre!".

El discurso del papa a los presos de la cárcel de Brians

Tras escuchar estos discursos, León XIV se ha dirigido a los presos que se encontraban en el auditorio para compartir con ellos un discurso religioso.

"Queridos hermanos y hermanas. Me siento edificado por el testimonio que nos han compartido Montse y Josefina. Muchas gracias. Agradezco también las palabras del padre Jesús, que ponen de manifiesto el compromiso de los capellanes y voluntarios de la pastoral penitenciaria diocesana de Sant Feliu de Llobregat. Todo ser humano es 'digno' por el mero hecho 'de haber sido querido, creado y amado por Dios' (cf. Magnifica humanitas, 52). No existe, pues, ninguna situación que haga al Señor apartar de nosotros su mirada. Es una verdad consoladora que nos acompaña en todo momento y que nos recuerda cómo su amor misericordioso está siempre por encima de cuánto bien o mal hayamos hecho. Esto es válido, de manera particular, para vosotros queridos hermanos y hermanas, que lleváis el peso de estar lejos de vuestros seres queridos y sufrís, además, a causa de vuestra actual condición. Cuando os venga la tentación de sentiros menos y penséis que no vale la pena seguir adelante, 'alzad vuestra mirada' hacia Aquel que, a través de la presencia de tantas personas, nunca deja de mostraros su amor y cercanía. Aunque el agobio y la tristeza marquen algunos momentos de vuestro camino, recordad que los errores de la vida no determinan la identidad de una persona. San Agustín, en sus Confesiones, nos comparte su itinerario vital y nos habla de ello; si confiamos en la gracia divina y nos dejamos guiar y transformar por ella, descubrimos cómo en nuestra vida el pasado no condena el futuro, sino que nos ofrece la posibilidad de cambiar nuestras decisiones y elecciones. Hagamos espacio al Señor en nuestro corazón y busquemos su rostro. Dejémonos acompañar por su amor".

"Aferrémonos a Él, que nos invita continuamente a la esperanza y nos muestra un horizonte maravilloso que ninguna barrera física puede impedirnos alcanzar. Hoy, Él continúa hablándonos en lo profundo de nuestras conciencias para hacernos descubrir que tiene su morada en medio de nosotros. Sólo espera que le demos una oportunidad. Queridos amigos y amigas, os invito a seguir soñando el sueño de Dios. A cada uno os digo: ¡Dios te ama como eres, pero te sueña mejor! El Señor nos permite a todos empezar siempre de nuevo, pues ser humano y ser cristiano no consiste en no equivocarse sino en crecer en la capacidad de convertirse, arrepentirse, enmendarse y, sobre todo, de reconciliarse y de perdonar. Os encomiendo de modo particular a la intercesión maternal de Nuestra Señora de la Merced y con todo afecto pido al Señor que os bendiga. Muchas gracias", ha terminado el papa justo antes de recibir una serie de regalos por parte de los presos.