El entomólogo, doctor en Ciencias Biológicas y Director Técnico de Rentokil, Rubén Bueno, explica qué sucede con las plagas “cíclicas” de polillas
Nuevo terror nocturno en la Península: la plaga de polillas gigantes invaden miles de casas
¿Cómo hacer frente a una plaga de polillas? ¿Son lo mismo las polillas de ciudad que las que tenemos en casa y se alimentan de nuestra ropa? ¿Son insectos peligrosos? Para hacer frente a estas preguntas, desde la web de 'Informativos Telecinco' hemos contactado con Rubén Bueno, entomólogo, doctor en Ciencias Biológicas y director técnico de Rentokil.
El experto explica en un primer escenario al respecto de las polillas que producen eclosiones masivas en el exterior y en grandes ciudades: que los “episodios de proliferación son cíclicos y aparecen según la evolución de condiciones climáticas favorecedoras como se ha comentado previamente”. En este sentido, insiste en que dicha eclosión “volverá a suceder en los próximos meses”.
Diferencias entre polillas de interior y exterior
Bueno también diferencia las polillas de exterior, como las 'gigantes' que eclosionaron el año pasado de forma masiva, y las de interior que son aquellas que nos encontramos en la ropa y en la despensa. Sobre estas últimas señala que “dentro de nuestras casas, sí podemos tener actividad puntual de algunas polillas que pueden generar pequeñas afectaciones sobre alimentos o productos textiles”
Aquí, para hacerles frente, el experto recomienda la “prevención” con medidas como la ventilación o la “limpieza frecuente de posibles áreas que pueden verse afectadas como armarios o despensas”. También aboga por “la rápida retirada de material afectado y un adecuado almacenamiento de alimentos utilizando recipientes herméticos también es de suma importancia”.
Cuándo las polillas se convierten en un problema
La polilla gigante (conocida como plusia) que afectó el año pasado a España es la que habita en exteriores. En este caso, el experto incide en que “se puede afirmar que el cambio climático favorece proliferaciones masivas” además de que, “al tener hábitos nocturnos, se sienten atraídas por las luces artificiales, que en este caso se concentran mayoritariamente en las ciudades”.
La temperatura alta y la humedad (sobre todo primavera húmedas) es lo que permite que un insecto como la polilla prolifere, de acuerdo con Bueno. Y a pesar de que destaca que “son inofensivas”, también expone situaciones problemáticas que se pueden desencadenar.
Matiza Bueno que “la presencia de polillas es normal”. Pero el problema es cuando aparecen "en grandes cantidades”: “Si en nuestras casas tenemos plantas ornamentales o zonas con vegetación en las proximidades, como bosques o áreas ajardinadas, la probabilidad de observar estas polillas será mayor. En caso de eclosiones masivas, aunque no son peligrosas, sí podrían causar molestias al acercarse a las viviendas e incluso al penetrar en el interior”. Y continúa matizando que "estas polillas son plaga de determinadas especies vegetales”.
Cómo acabar con las polillas exteriores y las de casa
Volviendo a la diferencia entre las polillas exteriores y las que tenemos en casa. En el caso de las primeras, Bueno explica que se apuesta por “el control de las plagas que no el exterminio, y donde se intenta reducir al mínimo el uso de plaguicida”. Uno de los principales motivos es la afectación a la vegetación por los productos químicos que estos contienen.
En cuanto a las polillas que tenemos en casa, Bueno resalta que “no hay remedios caseros como tales” y delega su no aparición a “el uso de trampas de captura con feromonas para los adultos o el uso de insecticidas fitosanitarios autorizados para jardinería exterior doméstica”.
Las telas mosquiteras en las ventanas, mantener accesos cerrados siempre y cuando sea posible o retirar ropa, cereales o harinas son otras de las medidas que también se pueden usar y tener en cuenta.

