Consejos

La Policía recuerda lo que hacer si pierdes el móvil: los primeros cinco minutos son clave para proteger tus cuentas

Qué hacer si pierdes el móvil. Telecinco.es
Compartir

Los móviles se han convertido en piezas centrales de nuestro día a día. Por eso, en el instante en el que la desaparición de tu terminal se confirma, comienza una ventana crítica en la que la reacción rápida importa más que la calma. En la cuenta atrás que se activa desde el instante en que el móvil sale del alcance del propietario, cada minuto que pasa sin bloquear la SIM, cerrar sesiones y denunciar es un minuto que juega en tu contra.

Intentar localizar y bloquear a distancia

La guía oficial que INCIBE es clara sobre los pasos que debemos seguir si vivimos esta situación. El primer paso es intentar localizar el smartphone utilizando las herramientas de búsqueda integradas, como Encontrar mi dispositivo en Android o Buscar mi iPhone en iOS, desde cualquier ordenador o desde el móvil de otra persona. Si el terminal está cerca, puede hacerse sonar; si aparece en el mapa a una distancia razonable, puede intentarse la recuperación en persona o con ayuda policial. 

PUEDE INTERESARTE

Si la recuperación no es inmediata, la maniobra crítica es activar el modo de pérdida o el bloqueo remoto, dos funciones que impiden el acceso a la información almacenada, muestran en pantalla un mensaje personalizado que típicamente sería un número de contacto alternativo o un correo electrónico para que quien lo encuentre pueda devolverlo, y suspenden funciones sensibles como el uso de las tarjetas asociadas a los monederos digitales, sin renunciar a la posibilidad de seguir rastreando la ubicación del terminal.

El paso que muchos olvidan

El error más frecuente es concentrar todos los esfuerzos en recuperar el aparato mientras se descuidan las cuentas que dentro de él siguen activas. Lo que se debe hacer es abrir un ordenador o el móvil de un familiar, iniciar sesión en Google, Apple, correo electrónico principal, banca online, redes sociales y aplicaciones de mensajería, y cerrar remotamente las sesiones abiertas desde el terminal desaparecido. 

PUEDE INTERESARTE

También se deben cambiar en ese mismo momento las contraseñas de las cuentas más sensibles, como correos, banca o el gestor de contraseñas, para añadir una capa adicional de seguridad, porque desactiva los tokens que el atacante hubiera podido conservar del inicio de sesión previo.

Bloquear la SIM y solicitar el bloqueo del IMEI

Con las cuentas ya aseguradas, la siguiente llamada es a la operadora para bloquear la tarjeta SIM y evitar que los ciberdelincuentes puedan recibir códigos de verificación enviados por SMS. 

No se trata de un paso menor: los seis dígitos que llegan por mensaje son el último obstáculo entre el atacante y el vaciado de las cuentas bancarias, y suprimir el canal de entrega es la mejor defensa disponible. Junto al bloqueo de la SIM, procede solicitar el bloqueo del IMEI, que el identificador único de cada terminal, un código de 15 dígitos que se puede consultar marcando *#06# y que se recomienda anotar y guardar en un lugar seguro independiente del propio teléfono. 

Con la denuncia policial en la mano y el IMEI, la operadora puede añadir el dispositivo a una lista negra internacional que impide su uso con cualquier otra tarjeta SIM, degradando drásticamente su valor de reventa en el mercado negro.

Avisar al banco y denunciar

En paralelo, conviene contactar con la entidad bancaria para bloquear las tarjetas asociadas al terminal y desvincularlo de las aplicaciones financieras. Si hay indicios de sustracción y no de simple pérdida, se recomienda presentar denuncia ante la Policía Nacional o la Guardia Civil aportando el IMEI del dispositivo. Hay que conservar el resguardo de la denuncia para poder reclamar al seguro y reforzar cualquier disputa por operaciones no reconocidas.

El borrado remoto

Si el terminal se da definitivamente por perdido, el borrado remoto es la medida final. Devuelve el dispositivo a un estado similar al de fábrica y elimina fotografías, documentos, aplicaciones, cuentas configuradas y mensajes almacenados localmente. 

Dos advertencias, sin embargo, aconsejan reservarlo para cuando no haya alternativa. 

  • La orden queda pendiente hasta que el terminal vuelve a conectarse a internet, por lo que su efectividad depende del estado del dispositivo. 
  • Una vez borrado, se pierde la capacidad de rastreo posterior.