La sobrina de Blanca Fernández Ochoa se sincera sobre el suicidio de su tía: "De nada sirve culparse"

Blanca Fernández Ochoa
Blanca Fernández Ochoa, esquiadora olímpica fallecida en 2019. EP
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Paula Fernández Ochoa, hija y sobrina, respectivamente, de los campeones olímpicos de esquí Paco y Blanca Fernández Ochoa, ha señalado en una charla sobre el suicidio que "de nada sirve culparse" del suicidio de su tía, y que al final hay que "aprender a convivir con el duelo".

La sobrina de la esquiadora olímpica, que se suicidó el 24 de agosto de 2019 y padecía un trastorno bipolar, ha participado junto con el periodista Adam Martín en la charla 'Hablamos sobre suicidio, el punto de vista de personas supervivientes', para sensibilizar a la ciudadanía sobre una problemática que afecta cada año a cientos de personas y dar visibilidad a los recursos disponibles para su prevención.

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Durante su intervención en la charla organizada por Transportes Metropolitanos de Barcelona (TMB) y la Fundación Ayuda y Esperanza, la abogada y conferenciante, Paula Fernández Ochoa ha hecho hincapié en la importancia de desestigmatizar el suicidio para superar el sentimiento de culpa muchas veces presente en el entorno de la persona que se quita la vida: "De nada sirve culparse, es parte del proceso de aprender a convivir con el duelo”.

La importancia del apoyo emocional

La abogada ha añadido que, un mensaje fundamental para eliminar prejuicios, desinformación, estigmas tabúes que todavía rodean al suicidio y afecta tanto a las víctimas como a sus familias y personas cercanas. En este sentido, la sobrina Blanca Fernández ha destacado la importancia del acceso al apoyo emociona tanto para la prevención del suicidio como para ayudar a las personas cercanas a él a gestionar emociones para poder naturalizarlo y desestigmatizarlo: "Es importante aprender a sobrellevar la ausencia de quien se va y el cómo se va, porque donde hay dolor también hay esperanza para alguien más”.

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Fernández Ochoa ha explicado que cada caso es distinto, pero que “generalmente, las personas que se suicidan no quieren morir, solo dejar de sufrir y que el dolor es tan fuerte que creen que es su única salida”.

“El día que mi tía se suicidó, esa mañana ella estaba tremendamente feliz. Se despidió más alegre que nunca diciendo que se iba a dar un paseo por la montaña. Estaba aliviada sabiendo que iba a dejar de sufrir”, ha relatado.

Sin embargo, ese sufrimiento no acaba para los allegados de la víctima y también hay que darle importancia al duelo de los que se quedan, los “supervivientes”: “Para la persona que se suicida ese duelo acaba, pero para los que se quedan, empieza”.

"Para los que se quedan, empieza el duelo”

La sobrina de Fernández Ochoa también ha lanzado un mensaje de esperanza y ha aconsejado aprender de los momentos de tristeza para poder continuar en la vida: “Nada es definitivo, solo la muerte. Si una puerta se cierra, se abre otra. Somos privilegiados por estar aquí”, ha señalado.

A su juicio, para las víctimas de problemas de salud mental es fundamental tener a alguien presente para hablar, o simplemente acompañar: “No hay palabras adecuadas o perfectas, sino transmitir que estás ahí”, ha afirmado.

“Pedir ayuda no es un acto de debilidad, sino que te honra y te hace valiente”, ha concluido Fernández Ochoa.

En España existen mecanismos como la Línea 024 de atención a la conducta suicida para personas con conducta suicida, así como los familiares o allegados de las víctimas, y está disponible las 24 horas del día, los 365 días del año.