Becas: las ayudas al estudio que la AIReF y los padres critican por lentas, escasas y sin información
Reclaman cambiar y adelantar los plazos para su concesión
También aumentar las cuantías concedida y elevar los niveles de renta
Critican la falta generalizada de información
El sistema de becas español es un continuo frente de batalla entre los partidos políticos. La eficacia y el control de estas ayudas públicas forman los ejes del desacuerdo. Pero la Autoridad Independiente de Responsabilidad Fiscal (AIReF) cree que también hay que cambiar y adelantar los plazos para que los beneficiarios las perciban cuando realmente les hacen falta: al principio de curso. Se trata de una reivindicación que también comparten los padres y madre de alumnos.
El Gobierno en funciones de Pedro Sánchez sigue bajo el paraguas de unos Presupuestos Generales del Estado aprobados bajo el Gobierno de Mariano Rajoy y que incluían la partida de becas amparadas en la polémica Ley Wert.
Los fallidos planes del PSOE de lograr la aprobación de unas nuevas cuentas públicas el pasado mes de enero propició la celebración de las elecciones generales del 28 de abril. En estos presupuestos, el Estado situaba las ayudas a los estudiantes y sus familias en el mayor umbral de la historia de nuestro país: 1.780 millones de euros.
La cantidad suponía un salto importante en estas políticas públicas ya que, según datos oficiales del Ministerio de Educación, el presupuesto de becas en 2018 contaba con una partida de cercana a los 1.500 millones de euros que benefician a algo más de 900.000 estudiantes, muy cerca ya de superar el listón del millón de beneficiarios.
Del total de esta ayuda consignada en los presupuestos en vigor tras ser prorrogados, el 46,5 por ciento corresponde a las ayudas a la educación universitaria
La AIReF ha puesto el foco de atención sobre esta partida de ayudas universitarias dentro de su programa del control y análisis del gasto de la Administración.
La principal conclusión a la que llega este organismo fiscalizador independiente es que el sistema actual de becas universitarias ha contribuido a "garantizar la igualdad de oportunidades", puesto que un 22% de los estudiantes no podría continuar en la universidad sin la beca y un 70 % tendría que buscar un trabajo o pedir ayuda para costearse los estudios, pero considera que "hay margen de mejora".