Un estudio desmiente que la mayoría de las violaciones ocurran en calles oscuras, de noche por desconocidos
Un estudio elaborado entre cuatro universidades desmiente que la mayoría de las violaciones ocurren en calles oscuras, de noche por agresores desconocidos
Las violaciones se cometen en su gran mayoría en viviendas (60,1 %), según el estudio
El estudio realizado conjuntamente por docentes de cuatro universidades españolas revela que de cada 100 agresiones solo se denuncian 12
Un estudio desmiente que la mayoría de las violaciones ocurren en calles oscuras, de noche por agresores desconocidos. Un grupo de investigadoras ha comprobado que el violador suele ser conocido de la víctima y que la mayoría de las agresiones sexuales ocurren en viviendas, sin que la hora sea un factor importante.
Es una de las conclusiones del informe presentado este martes por SEXVIOL, un grupo de docentes e investigadoras de cuatro universidades públicas españolas (Complutense, Universidad de Jaén, Carlos III y Universidad de Valencia) que decidieron tejer una red feminista para estudiar la violencia sexual tras el caso de la Manada, la violación grupal cometida en los Sanfermines de 2016.
En el estudio, en el que han analizado 178 sentencias sobre agresiones sexuales dictadas por la Audiencia Provincial de Madrid entre 2016 y 2018, se subraya cómo la violencia sexual no ha dejado de aumentar desde que se disponen de estadísticas oficiales en España.
Agresiones sexuales silenciadas: Solo 12 denuncias de cada 100 violaciones
Según los datos del Ministerio del Interior, en 1989 se registraron 5.770 denuncias y en 2018 se llegaba a las 13.782, el 80 % de ellas relativas a agresiones y abusos sexuales.
Destacan también las investigadoras la imposibilidad de conocer la incidencia real, ya que la propensión a denunciar la violencia sexual es muy baja: se estima que de cada cien agresiones solo se denuncian doce y el resto quedan silenciadas.
Del análisis de las resoluciones judiciales se desprende que en más del 80 % de las agresiones sexuales existía previamente algún tipo de vínculo entre víctima y victimario. En el 17,4 % ese vínculo era íntimo: el agresor era la pareja o expareja.
La profesora de Sociología de la Universidad de Jaén Carmen Ruiz ha subrayado la importancia de romper los mitos, de superar el "relato único de la violencia sexual" que provoca que las víctimas se adapten a él para ser creídas y también que muchas no denuncien, porque su experiencia real no encaja en el relato y temen que se dude de ellas.