Los tres acusados de matar a Bori en Alcorcón defienden su inocencia y señalan al amigo de la víctima

Los acusados de matar a Bori, un joven de 19 años, señalan al amigo de la víctima. Europa Press
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En la última sesión del juicio por el asesinato de Bori, el joven de 19 años tiroteado en Alcorcón, Madrid, los abogados de los tres acusados han defendido su inocencia y han sostenido que el amigo que acompañaba al fallecido estuvo implicado en su muerte.

La Audiencia de Madrid ha concluido el juicio con jurado a Estarly Rafael P.S., Jesús L.A. y Gabriel L.R., los tres acusados de asesinar a tiros a este joven venezolano en situación de asilo en España y de intentar matar a otro y a una chica tras una pelea a la salida de la discoteca Diverso de Alcorcón en octubre de 2022 y para los que la Fiscalía solicita 55 años de prisión.

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El pasado martes los tres acusados se declararon inocentes y tildaron de "mentiras" las acusaciones en su contra, algo que han mantenido sus defensas en la sesión de este jueves, en la que han sugerido que Joel A., el acompañante del fallecido aquella noche, tuvo algo que ver.

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La policía encontró el cadáver

Las contradicciones de este testigo, sumadas a que tras el tiroteo volvió a su casa a pesar de estar gravemente herido y que su esposa sacó de ese piso una mochila con la que no volvió, hacen que los abogados apunten a que en ese macuto estaba el arma homicida. Sin embargo en la investigación no se encontró arma alguna.

En cambio, la Fiscalía considera que Joel y Jenny fueron víctimas de una tentativa de asesinato, y en su relato sostiene que los acusados "trazaron un plan común" para asesinar a Bori y a sus dos acompañantes al perseguirles hasta un estrecho callejón en el que tirotearon a los tres y consiguieron dar muerte al primero, "saciando su sed de venganza" por la pelea previa.

Los dos acompañantes escaparon y en el lugar del crimen quedó el cadáver de Bori, que fue encontrado por la Policía. En las inmediaciones los agentes detectaron un reguero de sangre de unos de los acusados, Gabriel, que había sido apuñalado en la pelea previa, y otro de Joel que les llevaba directamente hasta su domicilio, donde se entrevistaron con él en calidad de víctima.

Por qué señalan a su amigo

El letrado de Gabriel ha sostenido que "ninguno de ellos estuvo allí": "El que mató a Bori no está sentado detrás de mí, pero puede ser que su acompañante fuese el que le disparara, ya que dijo tener licencia de armas en su país", ha añadido, en la misma línea que ha sostenido el abogado de Estarly. El primero ha argumentado que el reguero de sangre perteneciente a Gabriel podría provenir de restos en la mano de Joel, que fue quien le apuñaló en la pelea previa.

Asimismo, uno de los puntos en los que han incidido es el hallazgo de pólvora en la manos del cadáver, que fue encontrado bocabajo y con los brazos bajo el pecho, lo que indicaría que hubo un fuego cruzado. Sin embargo un investigador descartó esta posibilidad al no haber disparos en dirección contraria. Además, los abogados de la defensa han destacado que los residuos que se encontraron en casquillos analizados no coinciden con los de las manos de la víctima, algo que sugeriría que hubo dos armas implicadas.

El argumento clave sería que el proyectil que acabó con la vida de Bori no se correspondía al cien por cien con las vainas intervenidas, como dijeron los especialistas en Balística de la Policía Nacional. Las defensas han invocado el principio "in dubio pro reo", que establece que en caso de duda se falla a favor del acusado. Tras esta sesión, la deliberación del jurado comenzará el lunes y su veredicto final servirá para que el juez dicte sentencia.