El Tribunal Supremo confirma la pena de 14 años de cárcel para el asesino de Juana Canal

La defensa de Jesús Pradales reclamó ante el Supremo que se vulneraron sus derechos.. EFE archivo
Compartir

El Tribunal Supremo ha confirmado la pena de 14 años de prisión a Jesús Pradales por asesinar y descuartizar a Juana Canal, cuyo cuerpo ocultó en un paraje de Ávila y que fueron hallados por casualidad, 16 años más tarde.

La sentencia desestima el recurso interpuesto por la defensa de Jesús Pradales, que se vulneraron sus derechos porque no se concluyó debidamente que se trató de un homicidio doloso y se incumplió el plazo procesal porque la causa no se prorrogó adecuadamente.

PUEDE INTERESARTE

Los magistrados del Supremo concluyen,  con el voto particular del magistrado Eduardo de Porres que, aunque no se decretó una prórroga en un momento dado del proceso, esto no determina -como pedía la defensa- la nulidad de las diligencias practicas después, ni las invalida porque no produjo indefensión.

Sobre unas posibles dilaciones indebidas los magistrados explican que el cómputo de los plazos procesales se iniciaría a finales de 2022 con la detención de Jesús Pradales como autor del homicidio, y no en 2019, cuando aparecieron los restos de Juana Canal, de modo que no puede apreciar una "dilación extraordinaria".

PUEDE INTERESARTE

También avala el Supremo las conclusiones a las que llegó el jurado, que dieron lugar a la condena de Jesús Pradales en la Audiencia Provincial y en el Tribunal Superior de Justicia de Madrid. 

Jesús Pradales asesinó a su pareja Juana Canal el 23 de febrero de 2003 cuando residían en un piso del distrito madrileño de Ciudad Lineal, donde mantuvieron una discusión. La mujer llamó a la Policía Nacional alertando de que había sido agredida y una patrulla se desplazó hasta el domicilio, pero “sin adoptar ninguna medida”.

Después de asesinarla la descuartizó, aunque no se sabe con exactitud dónde ni cuándo, y se deshizo de sus restos en un paraje próximo a una finca de su familia en la localidad abulense de Navarredondilla, donde fueron encontrados por casualidad en 2022.

El procesado mantuvo durante el proceso que la que Juana Canal murió de forma accidental en el piso que compartían en Ciudad Lineal la madrugada del 23 de febrero de 2003, de un golpe contra el suelo después de que la apartara con el brazo para evitar que ésta le pegara con los puños.