El caso de Émile Soleil: la investigación aprueba tomar muestras de ADN de un centenar de personas
Los dos jueces a cargo del caso han aprobado una de las diligencias solicitadas por la abuela del pequeño
El misterio de Émile en Francia: su abuela pide pruebas de ADN y usar un producto que detecta sangre mientras examinan dos bicicletas del tío
Después de casi tres años de investigación por la desaparición y muerte de Émile Soleil, el niño francés de dos años que desapareció el 8 de julio de 2023 en la aldea de Haut-Vernet y cuyos restos se hallaron en una zona boscosa el 30 de marzo de 2024, el caso ha entrado en una nueva fase.
Tal y como informa ‘Le Parisien’, los dos jueces de instrucción a cargo del caso han decidido tomar muestras de ADN de un centenar de personas. Son residentes permanentes, propietarios o inquilinos de segundas residencias, visitantes o simplemente transeúntes que fueron localizados en la aldea de Haut-Vernet o sus alrededores el sábado 8 de julio de 2023. Los familiares del pequeño no están incluidos en este recuento, ya que ya proporcionaron sus muestras de ADN durante las etapas iniciales de la investigación.
La campaña de muestreo masivo ha comenzado ya, aunque de forma gradual y se prevé que continúe durante varias semanas entre los residentes de la localidad de Le Vernet, así como en varios otros departamentos franceses.
Una solicitud de la abuela
El muestreo permitirá, según informaciones del citado medio, comparar los datos con las pertenencias halladas del pequeño Émile. A principios de febrero, Anne Vedovini, abuela materna de Émile y única parte civil reconocida hasta la fecha, decidió implicarse de lleno en el procedimiento judicial.
Tras haber sido detenida y posteriormente puesta en libertad sin cargos el año pasado, fue reconocida por el tribunal con este estatus, lo que le permite, a través de su abogado, presentar solicitudes de diligencias complementarias ante los jueces de instrucción.
A finales de enero se presentaron varias peticiones concretas, entre ellas la posibilidad de realizar tomas de ADN entre los residentes del pueblo, con el objetivo declarado de no dejar ninguna pista sin explorar. En el momento de la desaparición las autoridades dijeron que había unas 17 personas (que serían a quienes se les tomaría una muestra), pero se baraja que finalmente sean 30 individuos (algunos que no fueron identificados podrían resultar de interés para la investigación).
El uso de un producto y nuevas entrevistas
La abuela solicitó además nuevas entrevistas a testigos, un análisis más exhaustivo de los registros telefónicos y el uso de un producto llamado Bluestar en determinados lugares estratégicos de Haut-Vernet para detectar posibles rastros de sangre invisibles a simple vista.
Estas solicitudes se basan en un trabajo previo de la propia familia. El 8 de noviembre de 2025, los abuelos, acompañados de sus hijos Marthe y Maximim y de sus abogados, regresaron a Haut-Vernet para recorrer diversos puntos clave del expediente, tomar fotografías y realizar observaciones de campo. Según el abogado de la abuela materna, Julien Pinelli, este enfoque no pretende cuestionar la labor de los investigadores ni constituir una contrainvestigación, sino contribuir activamente a la búsqueda de la verdad mediante propuestas consideradas técnicamente pertinentes, según explicó a 'BFMTV'.