La familia de María Teresa Fernández, desaparecida en Motril, pide reforzar su búsqueda tras el caso de Francisca Cadenas: "La justicia y el Estado tienen una deuda con nosotros"
Los familiares de María Teresa Fernández Martín piden reforzar su búsqueda tras el éxito cosechado en el caso de Francisca Cadenas
La familia de María Teresa, desaparecida en Granada en el año 2000, pide que se cree un Estatuto del Desaparecido
La familia de María Teresa Fernández Martín, la joven granadina que desapareció el 18 de agosto de 2000 en una zona céntrica de Motril cuando se dirigía a encontrarse con un grupo de amigos, reclama ahora más medios para su búsqueda.
La petición se produce tras el reciente avance en la investigación de la desaparición y muerte de Francisca Cadenas en Hornachos, en Badajoz, donde la Guardia Civil ha logrado poner a disposición judicial a los presuntos responsables.
Los familiares de María Teresa Fernández Martín piden reforzar su búsqueda
Teresa Martín, la madre de la joven motrileña, asegura que, en el caso de su hija, "no ha aparecido nada" y lamenta que quienes "más" la han buscado han sido las personas de su entorno. "Un hijo duele mucho y por ello hay que buscar hasta la muerte", ha precisado esta semana, en declaraciones a 'Canal Sur'. La progenitora de la joven, cuyo rastro se perdió a los 18 años -ahora tendría 43-, advierte a las familias con desaparecidos de los "anónimos" que llegan tras un caso de estas características y recomienda que "jamás escuchen a videntes".
Mientras, Mercedes Fernández, la hermana de María Teresa, ha indicado que ha habido "varios equipos trabajando en el caso" en relación con las tareas que han venido desarrollando desde la Policía Nacional, pero, "como es bien sabido por todos, no han dado resultados". "La justicia y el Estado tienen una deuda con nosotros hasta que no nos la devuelvan", ha aseverado Fernández, que afirma que "hay desaparecidos de primera y de segunda". "A algunos se les da menos eco en los medios de comunicación" y a "otros se les ponen menos medios de búsqueda", ha detallado, antes de subrayar: "Todos, sean de donde sean, tienen derecho a que los busquen y los devuelvan a sus familias".
Mercedes Fernández ha incidido en la petición de un Estatuto de la Persona Desaparecida, en línea con la demanda que hace al respecto la Fundación QSD Global, ya que, en un caso de estas características, "la familia no sabe por dónde tiene que tirar" ni "a qué puertas llamar". Se trata de que se "ampare a la persona desaparecida, que, aunque no esté, tiene unos derechos", así como de dar cobertura a los familiares en momentos en que "legalmente hay muchas lagunas" con "problemas" como los que pueden surgir con Hacienda, ha expuesto también la hermana de María Teresa. Otras familias, como la de Caroline del Valle, también han solicitado que salga adelante la propuesta del estatuto, que sigue pendiente de tramitarse en el Congreso.
La familia de María Teresa pidió un careo entre Tony King y su amigo Robert Graham
La familia de María Teresa ha señalado que la resolución de casos como el de Francisca Cadenas, quien fue presuntamente asesinada a manos de dos hermanos vecinos suyos y cuyos restos se hallaron en el patio de la vivienda de estos el pasado miércoles 11 de marzo, supone una "ventana" a la esperanza para "todos los desaparecidos". Desde un primer momento, los padres descartaron la posibilidad de que María Teresa se escapara de casa, porque nunca han encontrado razones para ello.
María Teresa Fernández Martín desapareció el 18 de agosto de 2000, cuando tenía 18 años, en el centro de Motril. Aquella noche, sobre las 22:00 horas, se dirigía a encontrarse con su pareja y unos amigos con la intención de acudir posteriormente al recinto ferial de la localidad, situado a unos dos kilómetros del núcleo urbano. Fue vista en la Avenida de Andalucía, es el último dato de su rastro. En las horas previas a su desaparición, la joven envió un breve mensaje al teléfono móvil de su novio en el que le advertía de un posible retraso: "Puede que tarde, pero voy. Espérame". Ese mensaje constituye uno de los últimos indicios confirmados de su actividad. Más allá de algunos testimonios y pistas iniciales que no llegaron a concretarse ni a aportar resultados concluyentes, no se ha podido reconstruir con certeza qué ocurrió después ni cuál fue su recorrido final. El Centro Nacional de Personas Desaparecidas (CNDES) mantiene una alerta activa.
Con el paso de los años y ante la ausencia total de avances significativos en la investigación, la situación derivó también en consecuencias administrativas y legales para la familia. Así, al cumplirse 15 años de la desaparición, sus padres iniciaron en el Juzgado de Primera Instancia e Instrucción de Motril los trámites para su declaración oficial de fallecimiento, una medida adoptada por motivos estrictamente legales y patrimoniales, entre ellos evitar problemas futuros relacionados con la herencia de sus otras hijas. Pese a ello, la familia nunca ha cesado en su empeño por esclarecer lo ocurrido. En esta línea, a finales de marzo de 2025 anunciaron su intención de solicitar en sede policial la práctica de un careo entre Tony Alexander King, condenado por los asesinatos de Rocío Wanninkhof y Sonia Carabantes, y su amigo Robert Graham, después de que el primero señalara al segundo como supuesto responsable de la muerte de la joven granadina. Esta línea es una más de las que se investigan para esclarecer la desaparición. El caso sigue siendo un enigma sin resolver.