Una forense y una pediatra apuntan que los hematomas del bebé presuntamente maltratado por sus padres en Barcelona son incompatibles con la colocación de una sonda

La Fiscalía ha pedido al juez que interrogue a todos los médicos y enfermeros que atendieron al pequeño, de solo seis semanas
El padre acusado de maltratar a su bebé, trasladado de módulo tras ser reconocido y agredido por otros presos en la cárcel
BarcelonaLas autoridades continúan investigando lo ocurrido con el bebé de Barcelona cuyos padres fueron detenidos y enviados a prisión comunicada y sin fianza por orden de la Sección de Violencia contra la Infancia y la Adolescencia del Tribunal de Instancia de la Ciudad Condal por presuntos delitos de maltrato habitual, lesiones muy graves y agresión sexual a su hijo. Buscando esclarecer un caso que no ha dejado de generar estupor e indignación, la Fiscalía ha solicitado al juez que interrogue a todos los médicos y enfermeros que atendieron al niño justo antes de que se activase el protocolo que denunció su situación.
El bebé, de apenas seis semanas de vida, permanece en una UCI del Hospital Vall d’Hebron, centro médico donde detectaron el caso y avisaron a las autoridades siguiendo el procedimiento previsto después de que los progenitores, de 42 y 43 años, no pudiesen dar explicaciones claras sobre las lesiones que presentaba el pequeño, compatibles con una agresión sexual.

El estado del bebé y la activación del protocolo por presunto maltrato y agresión sexual
El bebé ingresó en el centro hospitalario con graves heridas después de que allí lo llevasen los progenitores. Al verlo, y ante la falta de respuestas claras de los padres, los médicos activaron inmediatamente el protocolo por un caso de maltrato infantil y avisaron a los Mossos.
Fue allí, en el Vall d’Hebron, donde detectaron los presuntos abusos, pero previamente el niño había estado en otros centros. Por eso, la Fiscalía quiere que la investigación indague también en el paso del bebé por esos otros hospitales, recabando en el proceso declaraciones de los distintos sanitarios que le atendieron y vieron su estado.
Siguiendo ese rastro, fue el1 de marzo cuando el niño, –nacido el 3 de febrero–, fue llevado primero al Hospital del Mar por un episodio de tos y vómito. En ese centro hospitalario, según recoge elPeriódico, los sanitarios le colocaron una bolsa de orina en la parte superior de la pierna izquierda para realizarle posteriormente un estudio bacteriológico.
A ese respecto, –y según el citado medio–, sanitarios que le trataron después en el Hospital Sant Joan de Déu, el CAP Roger de Flor y Sant Pau, donde estuvo dos veces, creyeron a los padres del bebé y atribuyeron sus hematomas en la zona genital a esa bolsa de orina. Sin embargo, de ello discrepan tanto una forense como una pediatra del Vall d’Hebron, que ante el juez han declarado que dichos hematomas son incompatibles con la colocación de una sonda.
Por todo ello, las distintas autoridades continúan con la investigación del caso, habiendo informado también el Departamento de Salud de que se encuentran analizando toda la información sobre las visitas del bebé a los diferentes centros médicos desde su nacimiento por motivos “diversos” y “de diferente consideración”.

El bebé presuntamente maltratado y agredido sexualmente por sus padres en Barcelona, bajo tutela de la Generalitat
Después de que la Dirección General de Prevención y Protección a la Infancia (DGPPIA) activase el Servicio de Atención Urgente a los Maltratos de la Infancia y la Adolescencia (SAUM) tras la alerta desde el Vall d’Hebron, los padres fueron detenidos y se les retiró la tutela del pequeño.
Mientras la investigación judicial continúa, el menor se encuentra bajo la protección de la Generalitat, que asegura, en este caso, que el procedimiento ha funcionado. Así, ahora se priorizará su acogida por parte de familiares cercanos y, en caso de que no sea posible, se buscaría una familia de acogida o un centro especializado.
Los padres del bebé, en prisión provisional
Por su parte, los padres del menor permanecen en prisión desde que fuesen detenidos el pasado 18 de marzo. La Fiscalía pidió como medida cautelar la prisión de ambos y la suspensión de la patria potestad, entendiendo que había indicios de un delito de maltrato habitual, lesiones recogidas en el artículo 140 o 150 del Código Penal y agresión sexual con penetración.
En la decisión para su ingreso en prisión, además de atender al posible riesgo de fuga, se atendió a lo elevado de las penas asociadas a los delitos presuntamente cometidos, la posibilidad de reiteración delictiva y la posibilidad de atentar contra bienes jurídicos del menor, cuyas lesiones se cree que le acarrearán “secuelas físicas y neurológicas de por vida”.
