La jueza autoriza a la Guardia Civil un nuevo registro en la casa del acusado de la muerte de Esther López

La jueza ha autorizado a los agentes de la Guardia Civil a realizar un nuevo registro este jueves en la casa de Óscar Sanz
Así se descubrió el zulo en la antigua casa del sospechoso de la muerte de Esther López: el nuevo dueño detectó humedades y picó la baldosa de un dormitorio
La jueza titular de la plaza 5 de la Sección de Instrucción del Tribunal de Instancia de Valladolid, que investiga la muerte de Esther López, vecina de Traspinedo, ha acordado la entrada y registro en el chalé que perteneció a la familia del principal acusado, Óscar S.M, después de que el nuevo propietario comunicara el hallazgo de una trampilla que daba acceso a un sótano desde uno de los dormitorios.
La magistrada accede así a la solicitud que este miércoles ha presentado la Guardia Civil para realizar una inspección ocular, una inspección que más allá del habitáculo descubierto ahora por el nuevo propietario del inmueble, según han informado fuentes del Tribunal Superior de Justicia de Castilla y León (TSJCyL).
El hallazgo del habitáculo se produjo después de que el actual propietario, que adquirió la vivienda hace unos cinco meses, detectara humedades y localizara una trampilla oculta bajo el suelo de una de las habitaciones, por lo que decidió picar una baldosa tras observar los desperfectos en el pavimento. Bajo la superficie y una capa de espuma de poliuretano, halló una estructura de acceso que conduce a un habitáculo de unos 2,5 metros de altura y una superficie aproximada de 12 metros cuadrados, como así lo puso en conocimiento de la Guardia Civil y recoge el atestado al que ha tenido acceso Europa Press.
La Guardia Civil realizará una segunda inspección ocular
El nuevo propietario infirmó del hallazgo ya que se trata de la vivienda de los padres del principal sospechoso de la muerte de Esther López, cuyo cadáver apareció en una cuneta en la carretera de acceso a su pueblo 24 días después de que se denunciara su desaparición. Ahora, pese a que no existe oposición por parte del nuevo propietario de la vivienda para que se inspeccionara el inmueble, la jueza, de conformidad con el criterio de la Fiscalía, autoriza la entrada y registro para que la diligencia se realice con todas las garantías legales.
En este sentido, la magistrada autoriza a que la Guardia Civil realice una inspección ocular, que "amén del habitáculo en cuestión, se extenderá a las comprobaciones y extracción" de las oquedades, suelo, paredes, techos o en la propia estructura de la vivienda y en su interior, posible rotura de tabiques o falsas paredes, techos y suelos. Se recogerán y se transportara para su posterior análisis de diferentes muestras que se pudieren obtener, en especial "en lo concerniente a la búsqueda e identificación de restos biológicos y humanos", además de que se captará y grabarán imágenes durante la actuación policial.
La entrada e inspección tendrá lugar este jueves, a partir de las 9:00 horas y será realizada por los miembros del Equipo Central de Inspección Ocular- Grupo ECIO de la Dirección General de la Guardia Civil, de manera conjunta con personal del laboratorio de criminalística de la Unidad de Intervención de la Policía Judicial de Valladolid, y aquellas unidades que sean necesarias.
Un posible hallazgo de material biológico o humano
La instructora considera que concurren los requisitos "suficientes" para llevar a cabo el registro con el fin de "ahondar en el hallazgo de algún elemento relevante para la investigación, que en su caso pudiere arrojar luz sobre los hechos", ante el descubrimiento de un habitáculo del que no se tenía conocimiento "con anterioridad y encontrado en la vivienda" que fue de los padres del principal imputado en la causa.
Asimismo, considera que concurre "proporcionalidad, necesidad y vinculación directa de la medida con la investigación concreta que es objeto de esta causa" además de que estima que "no hay otro modo de buscar indicios nuevos sobre el hecho investigado, y que se trata de un hallazgo hasta ahora desconocido; amén de la gravedad del caso, la alarma social causada y la valoración conjunta de este caso".
Todos estos motivos llevan a la jueza a considerar que "la autorización es absolutamente idónea a los fines pretendidos y que en puridad de conceptos no hay oposición del actual dueño de la vivienda, considerando de esencial importancia el posible hallazgo de material biológico o humano".
En el interior del sótano encontrado, según el informe policial, existe un nivel de agua de unos 30 centímetros y en el registro visual previo se observaron diversos objetos, entre los que figuran restos de ferralla, dos garrafas, maderas flotando y lo que parece ser una bomba de extracción de agua. El acceso a la estancia se realiza a través de una escalera oxidada en mal estado a la que le faltan varios peldaños.