El descuartizador de Pioz: la historia de Patrick Nogueira, el joven que mató a sus tíos y sus primos pequeños retransmitiéndolo en directo

El crimen de Pioz conmocionó a España por su extrema violencia y su retransmisión en tiempo real por WhatsApp
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El crimen de Pioz marcó un antes y un después en la crónica negra española por la extrema violencia de los hechos y por un elemento tan perturbador como inédito: su retransmisión en tiempo real. El 17 de agosto de 2016, en un chalé de la localidad de Guadalajara, Patrick Nogueira, un joven brasileño de 19 años, acabó con la vida de sus tíos y de sus dos primos pequeños. Lo que ocurrió en el interior de esa vivienda no solo conmocionó al país por su brutalidad, sino también por las preguntas que dejó abiertas sobre la mente del agresor y los límites de la violencia.
El descuartizador de Pioz, como se le conoce, llegó a relatar en directo los asesinatos a un amigo, convirtiendo el crimen en una retransmisión macabra que desdibujaba la frontera entre realidad y ficción. Años después, el caso sigue generando rechazo social y mantiene abierto el debate sobre la responsabilidad penal, el papel de quienes observan sin intervenir y cómo alguien tan joven pudo actuar con tal frialdad. El octavo episodio del videopodcast 'Personas, bestias' analiza esta historia que mezcla horror, justicia y controversia.
El crimen de Pioz: cómo Patrick Nogueira asesinó a su familia el 17 de agosto de 2016
Los hechos tuvieron lugar en un chalé de la urbanización residencial La Arboleda, ubicada en la calle Sauces de Pioz, localidad cercana a Madrid. Allí vivían Marcos y Janaína con David y María Carolina, sus dos hijos, de cuatro y dos años. Con ellos llegó a España desde Brasil Patrick Nogueira, un joven de buena familia, con estudios y supuestamente encantador, según apuntan Alberto Martín, abogado de las víctimas, y la periodista Neus Sala.
A sus 19 años, después de trasladarse a Pioz desde Alcalá de Henares, donde se había mudado a un piso de alquiler con estudiantes con la intención de volcarse con la carrera de Derecho, el joven decidió matar a toda la familia aquel 16 de agosto. Tal y como explica el periodista Brais Cedeira, de 'El Español', llegó al domicilio familiar con unas pizzas para comer y, una vez estaban recogiéndolas, atacó en primer lugar a su tía, a la que apuñaló cuando estaba dejando los platos en el fregadero. Le clavó un cuchillo en el cuello.

Luego fue a por sus dos primos pequeños, que se habían abrazado. No tuvo ningún tipo de consideración, por lo que los apuñaló y los mató en el acto. Marcos, el marido de Janaína y padre de los niños, estaba fuera de casa porque estaba trabajando. No sabía que el asesino le esperaba tras la puerta. El crimen muestra "razones asesinas", como destaca Alfonso Egea, periodista de 'Cadena SER'.
Los mensajes de Patrick con Marvin: el crimen fue retransmitido en directo
Una de las particularidades de este suceso es que, mientras Patrick estaba acabando con la vida de sus familiares, lo retransmitió en directo a través de su teléfono a un amigo que tenía todavía en Brasil, Marvin Henriques. A él le confesó por el chat de WhatsApp que fue a la casa con la intención de matar. "Pero, ¿cómo lo has hecho? Me quería imaginar la escena. Tú llegando para matar", preguntaba Marvin. "Nada, vine con dos pizzas, le mentí", respondía el asesino.
Patrick relataba de manera despectiva cómo mató a Janaína y cómo reaccionaban los niños: "No corren cuando los voy a matar". Narraba los hechos como si estuviera en una partida de videojuego. Además, durante el tiempo que quedaba para que llegara su tío a casa, sobre las 21:00 horas, se dedicó a descuartizar los cuerpos y contaba la dificultad que presentaba el asunto de los huesos: "¿Estaba duro?", preguntaba Marvin. "Da demasiado trabajo, he tenido que usar las manos", contestó Patrick.

Patrick limpió todo para que Marcos no viera los restos y mantuvo la calma. "Ya están guardados y la casa limpia", precisó en el chat. "Ah, vale. Los has matado a todos menos a él", indicaba Marvin. “No he sentido nada. Solo estoy esperando al cuarto integrante”, respondía el criminal, que se duchó y se durmió hasta que se acercaba la hora. Los agentes que entraron en la vivienda a posteriori tuvieron que salir del domicilio para coger aire en diversas ocasiones. Nunca vieron nada igual. Alfonso Egea destaca que lo ocurrido muestra uno de los efectos terribles de la banalización de la realidad en las redes sociales, especialmente porque el criminal se fotografió con los cadáveres mientras seccionaba las partes.
Patrick Nogueira esperó a su tío y le asesinó cuando regresó a casa
Patrick esperó a su tío y, cuando llegó, salió a recibirle a la zona del patio. Se sentaron y, al ser entre las 21:00 y las 21:30 horas, Marcos se extrañó de que los niños no salieran a saludarle. Por ello, decidió entrar en casa. Fue entonces cuando, nada más pisar el domicilio, Patrick se abalanzó sobre él y le asestó varias puñaladas en el cuello, que resultaron mortales. Posteriormente, también desmembró el cuerpo y realizó fotografías mientras se jactaba con Marvin.
"¿En dónde le has metido el cuchillo?", preguntaba el amigo. "A ese lo cogí de frente, mirándolo a los ojos", precisaba el asesino. Una vez acabó con la familia, metió los restos mortales en seis bolsas de basura y, a la mañana siguiente, ya el día 18 de agosto, se marchó de casa.

Alfonso Egea mantiene que Marvin estimuló a Patrick en todo momento. Cree que, de haber estado con él en Pioz, "habría ayudado y participado en este múltiple crimen". Le considera un “colaborador necesario” y un “perpetrador”. “Lo más fuerte de todo es que los brasileños deberían saber que esta persona sigue en libertad”, subraya. Marvin nunca avisó a las autoridades ni hizo nada por evitar los asesinatos.
El hallazgo de los cuerpos en Pioz: el macabro descubrimiento un mes después
Los cadáveres permanecieron un mes en la casa de Pioz hasta que fueron descubiertos. El vigilante de la urbanización, Julián Jiménez, explica lo que vivió: "Una vecina nos comentó que salían fuertes olores y que llevaban tiempo sin ver a esa familia. Nada más entrar se percibía el olor a putrefacción. Intuí que algo raro estaba pasando en el chalé. Entonces, nada más levantar la persiana, vi que había un volumen de bolsas gigantesco en el suelo, con moscas alrededor y, por el color del líquido que desprendían, intuí que era sangre. Automáticamente llamé a la Guardia Civil”.
Las autoridades entraron en la vivienda y hallaron los cuerpos desmembrados en las bolsas, además de recoger los cuchillos de la cocina que se habrían utilizado en el crimen. A partir de ese momento iniciaron las diligencias para investigar quiénes eran las víctimas.

Neus Sala destaca también que los agentes encontraron en los cuerpos los llamados ‘escuadrones de la muerte’, las larvas que aparecen durante el proceso de descomposición. Este fue un detalle clave de la entomología forense, ya que los insectos, al ser los típicos y no los que pueden aparecer en otros entornos como un bosque, indicaban que el crimen se había producido en el interior del domicilio y que los cadáveres nunca se habían movido de allí.
El impacto familiar del crimen de Pioz: el testimonio de Walfran Campos
Los investigadores averiguaron que la familia era de origen brasileño y contactaron con su entorno allí. Walfran Campos Nogueira, tío de Patrick y hermano de Marcos, una de las víctimas, recuerda cómo se enteró del crimen: “Miré el periódico y vi una noticia terrible, de una familia brasileña asesinada en España. En aquel momento empecé a llorar, desesperado. Mi madre preguntaba qué había pasado y nos enteramos de que era Marcos. Todos nos abrazamos y lloramos mucho".
Mientras afrontaban el duelo, Walfran y varios familiares de Janaína se desplazaron a España para repatriar los cadáveres y ayudar en la investigación. La familia sabía que ni Marcos ni Janaína estaban metidos en asuntos extraños. De hecho, eran muy queridos en la zona de Pioz, donde no habían tenido ningún problema: "Yo pensé que tenía que haber sido un psicópata o que era una muerte equivocada", precisa Walfran.

El padre asesinado trabajaba en una churrasquería, en un asador. Esto resultó clave, ya que los agentes acudieron al establecimiento para hablar con los trabajadores y hallaron una pista que colocó a Patrick en el centro del foco: varios empleados comentaron que Marcos les contó que había vivido con un sobrino con el que no había tenido una relación muy fluida. La Guardia Civil se percató de que aquel joven de 19 años no se había puesto en contacto con las autoridades ni había hablado con sus familiares en Brasil, por lo que era el principal sospechoso.
La huida de Patrick Nogueira a Brasil, su regreso a España y la reconstrucción del crimen
Patrick volvió a Brasil el 20 de septiembre, lejos de la justicia española. Su tío Walfran le preguntó si sabía qué había ocurrido con Marcos y su familia, si podía tratarse de drogas o de un conflicto con bandas organizadas. Pero no confesó: aseguraba que no había estado en Pioz y que era inocente.
En paralelo, Marvin Henriques dejó su teléfono a un amigo en Brasil, que descubrió el chat con Patrick. El hallazgo acabó en una denuncia ante la policía. "Fue un puñetazo brutal. Fueron días de locura, yo viví un terror", relata Walfran sobre un momento que dejó a la familia en shock. El padre de Patrick decidió entonces que su hijo debía regresar a España para responder ante la justicia, en un contexto sin tratado de extradición entre ambos países. El joven había hecho vida normal en Brasil, incluso saliendo de fiesta, y llegó a tatuarse la fecha de los asesinatos.

El 19 de octubre regresó voluntariamente a España en un vuelo desde São Paulo y fue detenido a su llegada. Poco después fue trasladado al chalé de Pioz para reconstruir los hechos, una intervención que realizó con frialdad. Durante la reconstrucción, sus declaraciones mostraron contradicciones con lo que había relatado en WhatsApp. A preguntas de los investigadores y del abogado de la acusación, ofreció respuestas fragmentadas sobre los asesinatos, sin recordar, según él, detalles clave como el momento de las agresiones, pese a haberlos descrito previamente en sus mensajes con Marvin.
Los antecedentes de Patrick Nogueira: apuñaló a un profesor cuando tenía 16 años
Patrick contaba con antecedentes en Brasil. Cuando tenía 16 años, apuñaló en el cuello a un profesor. Le propinó un navajazo en la yugular y, a pesar de que tuvo una asistencia rápida, provocó que tuviera que estar en silla de ruedas toda la vida. Según los expertos, a los ocho años le empezaron a hacer bullying en el colegio, por lo que llevaba un arma blanca, y empezó a beber alcohol desde los 10. Era un joven inteligente (sabe hablar varios idiomas), pero su trayectoria acabó truncándose. Probó suerte como futbolista y en otros sectores, pero no tuvo éxito. Su familia, no obstante, le dio todas las facilidades: era un entorno pudiente del estado de Paraiba y su padre cuenta con cierto poder adquisitivo e incluso un cargo político.
Patrick dejó a sus padres en Brasil y se quiso ir con sus tíos y sus primos a España. Para Marcos y Janaína, llegar a nuestro país era un sueño, pero encontraron en el joven un obstáculo, ya que no buscaba trabajo, no colaboraba en casa y mantenía trifulcas con ellos. Ante este escenario, los tíos pensaron que lo mejor era trasladarse con los niños a un chalé. Sin embargo, Patrick, que era muy vengativo, entendió que aquello fue una ofensa. Walfran Campos asegura que este fue el detonante para matarles a todos.

El crimen truncó todos los planes de Janaína y Marcos, quien trabajó en varias áreas para ganarse la vida (en la construcción, en una panadería o de camarero). "Planeaba un futuro feliz, que infelizmente se quedó en el camino", lamenta su hermano.
El juicio: la controvertida "neuroimagen" como estrategia de defensa
El juicio del descuartizador de Pioz tuvo lugar el 24 de octubre de 2018. El asesino se presentó con una imagen de niño bueno, como destaca Carmen Corazzini. Bárbara Arroyo, la abogada de Patrick, centró su defensa en los supuestos problemas mentales de su cliente y la declaración del acusado se adaptó a esa estrategia. "Mis emociones, la manera que me porto y la manera que reacciono no es igual a los demás. Me desequilibro totalmente, tengo que intentar encontrar una manera de enfocarme en las cosas, pierdo la paciencia muy rápido", señalo Patrick ante la sala, donde reprodujo algunos detalles del crimen con ayuda de una traductora.
"Sabía lo que quería, no sabía exactamente cómo iba a pasar. Tenía la idea fija de que tenía que hacerlo y tenía que hacerlo. No sabía cómo y era lo que iba a pasar", agregó el brasileño en su declaración, antes de indicar que su vida era "una basura" y que había cometido un error detrás de otro. Su equipo legal presentó documentos para respaldar su defensa. Fue la primera vez en España que se presentó una neuroimagen como prueba de descargo (y la primera vez que se admitió a trámite), pero no fue determinante. Carmen Corazzini destaca que "hay una clave, como es la diferencia entre que algo explique unos hechos, como la psicopatía, y algo que justifique unos hechos, como puede ser una enfermedad mental. En este caso, nada lo justificaba.

El testimonio presencial de Walfran Campos durante el juicio fue crucial, ya que relató todo el dolor de la familia. Sin embargo, según el abogado Alberto Martín, el elemento esencial del proceso fue el momento en el que se visualizaron los 101 mensajes de WhatsApp que intercambiaron Patrick y Marvin, donde relataban en tiempo real los crímenes.
La sentencia de Patrick Nogueira: tres prisiones permanentes revisables y sin reinserción
Antes de escuchar la sentencia, Patrick pronunció un pequeño discurso intentando disculparse: "Yo pido perdón, hice sufrir a gente que tengo algún cariño, mucho cariño, pero yo también sufro, porque yo soy un hombre de un solo destino. Yo he cavado mi tumba".
El jurado popular no se creyó nada de lo que expuso y la condena fue irrefutable: 25 años por el asesinato de Janaína y tres condenas permanentes revisables por el asesinato de Marcos y de los dos niños. Se determinó que, desde un punto de vista mental, es una persona absolutamente sana, sin ninguna patología ni enfermedad. Era capaz de saber lo que estaba bien y lo que estaba mal.

Walfran Campos, así como otros familiares, esperan que la justicia española cumpla hasta el último día con la condena y que Patrick no pueda salir más para proteger a otras familias. Alfonso Egea subraya que es "imposible" que el joven se pueda reinsertar: "Con la medicina psiquiátrica en la mano, es irrecuperable". La psicopatía, como destaca Carmen Corazzini, no tiene cura.

