Un menor dice que manifestó "rotundamente" al acusado que parase de hacerle tocamientos en un taxi compartido en Ourense

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Víctima de tocamientos en un taxi compartido en Verín, en Ourense, dice que manifestó "rotundamente" al acusado que parase en el juicio. Europa Press
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Un menor víctima de una presunta agresión sexual por parte de un chico con el que compartió taxi al volver de fiesta en el municipio ourensano de Verín ha señalado que, en el momento de los hechos, le manifestó “rotundamente” al acusado que parase.

Así lo ha ratificado el denunciante —que tenía 17 años en el momento de los hechos— en el juicio celebrado este miércoles en la Plaza número 1 de la Sección de lo Penal del Tribunal de Instancia de Ourense.

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Según ha explicado, él y el inculpado estaban sentados en la parte del medio del vehículo, mientras que los dos amigos de la víctima iban detrás y las acompañantes del acusado delante.

Un trayecto que pasó de cordial a incómodo

Ambos grupos compartieron taxi después de que el conductor pidiese al denunciante y sus amigos recoger a otro grupo que también regresaba de fiesta en Verín.

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La víctima ha relatado que al inicio del trayecto “había buen rollo”, pero que la situación “empezó a alterarse” cuando el acusado comenzó a hacerle preguntas personales, como si era homosexual, y a realizar tocamientos.

Según su testimonio, el inculpado le tocó la pierna, le metió la mano por la camiseta, llegó a tocarle los genitales e intentó besarle.

En este sentido, ha subrayado que “en todo momento” le pidió que parase y dejó claro que “no quería nada”, interviniendo incluso uno de sus amigos para frenar la situación.

Además, la víctima ha destacado que el acusado conocía su edad (17 años), ya que se la había comunicado previamente.

Versión del acusado

Por su parte, el inculpado ha negado los hechos, asegurando que “no le tocó los genitales en ningún momento” y que “todo era de cachondeo”.

También ha señalado que los comentarios que hizo —como “qué chico más majo” o “qué guapetón”— son habituales en su forma de relacionarse, y que preguntó si era homosexual porque “se lo pregunta a todo el mundo”.

Asimismo, ha indicado que pidió permiso para darle dos besos en la mejilla y que la víctima accedió, insistiendo en que “únicamente pudo tocarle el brazo”.

Testigos y declaraciones clave

Los dos amigos del denunciante han ratificado su versión, afirmando que los tocamientos “no eran correctos” e insistiendo en que la orientación sexual del acusado “era irrelevante”.

Además, han declarado que el acusado comentó a sus amigas que “se estaba ligando” al menor.

Por el contrario, las dos acompañantes del denunciado han asegurado que “no vieron ni escucharon nada”.

El taxista, también testigo, ha explicado que tras finalizar el trayecto notó al menor “incómodo, nervioso y alterado”, momento en el que este le relató lo sucedido. No obstante, ha reconocido que no escuchó nada durante el viaje porque llevaba la música alta.

Por estos hechos, la Fiscalía solicita dos años de prisión, así como la inhabilitación para trabajar con menores durante cinco años y la prohibición de acercarse a menos de 200 metros de la víctima. El menor ha renunciado a una indemnización.

Por su parte, la defensa pide la libre absolución, alegando que el denunciante y sus amigos querían dejar claro que no es homosexual, y sosteniendo que lo único probado es que se sintió incómodo por la actitud del acusado.