Policía

Un policía de A Coruña ayuda en el parto de la mujer de un compañero antes de que lleguen los médicos: "Pasó todo muy rápido"

Marcos Vázquez, el agente de la Policía Nacional que ayudó en el parto en casa de la mujer de un compañero
Marcos Vázquez, el agente coruñés que asistió a la mujer de un compañero en su parto en casa. CEDIDA
  • El padre llamó a Marcos para pedirle ayuda porque su mujer no se podía mover ni contactar con Emergencias

  • Marcos y su mujer ayudaron en el nacimiento del bebé, hasta que minutos después llegaron los sanitarios

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A CoruñaMarcos Vázquez lleva 13 años destinado como agente de la Policía Nacional en A Coruña, pero en sus años de servicio nunca se había visto en una situación como la de este pasado lunes. “El parto era una de las intervenciones policiales que más miedo le temía”, cuenta ahora ya mucho más tranquilo, tras haber vivido uno en directo. 

Marcos estaba en el gimnasio, en su mañana libre, cuando un compañero, desde Madrid, le llamó muy nervioso. Su mujer estaba en casa, con fuertes dolores de parto, “y no se podía mover”, pero cuando llamaba a Emergencias, le saltaba el teléfono de Madrid.  

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Marcos, sin dudar un segundo, se fue en coche rápidamente hasta la casa, acompañado de su mujer, y ya cuando llamaron al timbre, pudieron escuchar los gritos de dolor de la parturienta. 

Por el camino pudo llamar a Emergencias y también a sus compañeros de la Policía, “por si había que tirar la puerta para entrar”, porque no sabía lo que se iban a encontrar. Pero encontraron la puerta de la casa abierta, “ella aún no sabe cómo consiguió abrirla”, recuerdan ahora. 

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Se la encontraron tirada en el baño con el bebé a punto de nacer

Al entrar en el piso, se la encontraron “tirada en el baño”, recuerda Marcos, y con el bebé asomando, "a punto de nacer". Al teléfono, tenían a un médico del 061, explica, "pero todo iba demasiado rápido", cuenta el agente. “Era tan estresante que soltamos el teléfono porque no podíamos atender a todo, el bebé no esperó”. Apenas pasaron cinco minutos desde que Marcos y su mujer entraron en la casa, y el niño ya había nacido. “Pasó todo muy rápido”, cuenta ahora este agente, que tenía algo reciente el nacimiento de su segundo hijo. 

Marcos y su mujer tuvieron su segundo bebé el año pasado, y como recuerda el agente, por suerte, pudo recordar también algunas pautas de las clases de preparación al parto. Por eso rápidamente, limpiaron la vía respiratoria, envolvieron al recién nacido en una toalla y se lo pusieron al pecho a la madre, “calentito”, mientras llegaban los servicios sanitarios. “Cuando se lo pusimos al pecho, avisamos al médico que ya había nacido el bebé y dos minutos después llegaron los servicios sanitarios”, explica. Cuando llegó el médico para llevarse madre e hijo al hospital, la emoción les hizo acabar llorando a todos, recuerda. “Hicimos entre todos un equipo perfecto, no hubo demasiados nervios y salió bien”, resume aún emocionado. 

El padre iba preguntando desde Madrid como iba todo

Y mientras tanto, el padre del recién nacido, desde Madrid iba preguntando preocupado qué estaba pasando, mientras cogía su coche para venirse a Coruña, rápidamente. “Yo le iba contando, pero a cuentagotas”, relata Marcos, “poco a poco, para que no se pusiera más nervioso”. “Cuando nació, ya le dije que había nacido en casa, y no se lo creía, claro”, resume, sobre la reacción de su compañero.  Marcos ha recibido numerosas felicitaciones estos días, ya que su rápida acción evitó que el parto se pudiera complicar.  

 Mientras, su compañero pasa ya estos días en A Coruña con su mujer, que se recupera del parto, y el bebé, después de un atropellado nacimiento, una historia con final feliz que ninguno olvidará.