La Justicia lanza una orden de detención internacional de Vicente L.G. condenado por una agresión sexual y amenazas en Castellón
Sobre Vicente L.G. pesan otras condenas anteriores por la agresión sexual a una menor de 15 años en Moncofa y a otros dos años por chantajear a su novia con vídeos sexuales
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La Sección Segunda de la Audiencia Provincial de Castellón ha ampliado a nivel internacional la orden de búsqueda y captura de Vicente L.G., condenado a ocho años de cárcel por agresión sexual y amenazas que se acordó tras no presentarse el acusado a la vista de prisión.
De esta forma, se ha dictadas tanto orden de búsqueda y captura a nivel nacional, como en el espacio Schengen, de la Unión Europea, y a nivel internacional, según ha informado el Tribunal Superior de Justicia de la Comunitat Valenciana.
El condenado no se presentó tras se citado en el juzgado
La Audiencia Provincial de Castellón acordó el pasado 9 de abril el ingreso inmediato en prisión del condenado y emitió la orden de búsqueda, detención e ingreso en la cárcel. El acusado, que se hallaba en situación de libertad provisional por esta causa, a la espera de juicio, cumplió con la obligación de acudir a la vista que se celebró contra él el pasado 23 de febrero. En el mes de marzo fue condenado a ocho años de prisión por agresión sexual y amenazas.
Tras dictarse la sentencia en marzo -que no es firme porque puede ser recurrida en apelación ante el TSJ- la Sección Segunda de la Audiencia de Castellón le convocó a una vista el 9 de abril pasado para decidir si, como pedían las acusaciones, ordenaba ya su ingreso en prisión.
El condenado no se presentó en esa vista de prisión, pese a estar citado legalmente, por lo que el tribunal, además de acordar su ingreso en prisión, emitió la correspondiente orden de búsqueda y detención contra él.
La sentencia, proporcionada por el TSJCV, señala que el acusado contaba con antecedentes penales no computables a efectos de reincidencia. En este sentido, el Periódico Mediterráneo informó que fue sentenciado a cuatro años más por la agresión sexual a una menor de 15 años en Moncofa y a otros dos años por chantajear a su novia con vídeos sexuales.
Múltiples antecedentes
Así mismo, señala que otra sentencia lo señaló como responsable de coaccionar y vejar a otra mujer en Benicàssim en 2021, causa por la cual le impusieron una orden de alejamiento de seis meses.
La sentencia que le condena a ocho años de prisión da como probado que el acusado, a mediados de octubre de 2018 conoció a una mujer en la vía pública en Castellón. Después de preguntarle por la ubicación de una calle, a la que ella manifestó no saber llegar, y tras varios minutos de conversación, a sabiendas de que todo lo que le manifestaba era falso y de que no tenía intención alguna de contratarla, le ofreció trabajar de camarera en un establecimiento o de encargada, tras haberle manifestado previamente que tenía muchos restaurantes en Castellón y que estaba muy bien relacionado.
De este modo y con esta argucia, consiguió el teléfono de la mujer, por medio del cual inició el contacto por la aplicación de mensajería WhatsApp. Días después contactó con la mujer bajo el pretexto de hablar de las condiciones de trabajo en algunos de sus establecimientos de restauración.
En dicho encuentro, con ánimo de intimidar a la mujer y movido en todo momento por el ánimo de doblegar su voluntad para mantener relaciones sexuales posteriormente con ella, le explicó que también se dedicaba a mover droga y que era una persona con mucho poder en Castellón, tanto él como su familia, que conocía a muchas personas importantes, policías y miembros de la carrera judicial, e intercaló tales manifestaciones con la oferta de trabajo en algún restaurante como camarera o encargada.
Vídeo con contenido sexual
El acusado acompañó a la mujer a su domicilio para que se cambiara de ropa para llevar a cabo la entrevista de trabajo, que nunca llegó a producirse. Días después el procesado citó a la mujer en su domicilio con la excusa nuevamente de la oferta de trabajo, a la que ella acudió en su propio vehículo.
A los pocos días, el acusado la volvió a citar en su domicilio y le dijo que sus amigos podrían encontrarla en cualquier momento si había cualquier problema y que podrían ir contra ella y contra su familia, y le llegó a mostrar un arma que se encontraba en un mueble junto a la cama, por lo que la víctima abandonó el domicilio atemorizada.
El día 15 de octubre de 2018, el acusado volvió a contactar por teléfono con la mujer y quedó con ella en su domicilio, la cual acudió con la intención de poner fin a dicha situación y no volver a verlo más. Cuando la mujer llegó domicilio, el procesado cerró la puerta con llave, puso la televisión a todo volumen y le dijo que uno de los dirigentes del cartel de drogas de Sinaloa se había encaprichado con ella porque había visto sus fotos en redes sociales y la quería para fines sexuales.
Para evitarlo, le propuso grabar un video de carácter sexual demostrándole que eran pareja, y la obligó a mantener relaciones sexuales que grabó con un móvil, pese a la negativa de ella. Después de estos hechos, amenazó a la mujer con distribuir el video e "ir" a por ella o a por su familia si le denunciaba.