Los padres de la "casa de los horrores" de Oviedo, desde prisión: "Estamos rotos sin nuestros hijos"

Horas antes de conocer la sentencia, los padres, según sus letrados, confiaban en que se demostrara su inocencia
El tribunal les ha condenado por un delito de violencia psíquica habitual en el ámbito familiar y otro de abandono de familia
OviedoLa Audiencia Provincial ha condenado a dos años y diez meses de prisión a los padres acusados de encerrar a sus hijos en un chalet de Fitoria (Oviedo).
Horas antes de conocer la sentencia, los padres, según explicaban sus letrados, confiaban en que se demostrara su inocencia: "Confían en que, cuando el tribunal valore todo lo sucedido de forma objetiva, se demostrará que no ha habido delitos, sino una situación familiar complicada que precisaba de la ayuda de los servicios sociales", aseguraba Javier Muñoz, abogado de la madre, según recoge Levante- EMV.
El citado medio recoge también la desesperación del matrimonio por estar separados de los menores: "Estamos rotos sin nuestros hijos, sólo queremos estar con los niños".
Condenados por delito de abandono de familia y de violencia psíquica habitual
El tribunal condena a dos años y cuatro meses de prisión a cada uno de los padres por un delito de violencia psíquica habitual en el ámbito familiar. Por el delito de abandono de familia, se condena a cada progenitor a otros seis meses de cárcel.
Según fuentes de la Fiscalía del Principado de Asturias, durante 3 años y cuatro meses estarán además inhabilitados para el ejercicio de la patria potestad, tutela, guarda y acogimiento, además de tener prohibido aproximarse a los menores a menos de 300 metros de su domicilio, lugar de estudio o lugar que frecuenten.
El tribunal absuelve a los padres de los delitos de detención ilegal de los que también estaban acusados e impone una indemnización para cada menor de 30.000 euros.
Los niños pasaron encerrados cuatro años
La familia residía en una vivienda tipo chalet en la zona rural de la capital asturiana, donde los menores, que estaban sin escolarizar, se encontraban encerrados desde hacía unos cuatro años en condiciones insalubres.
Los tres niños no responden a un perfil de maltratados, echan de menos a sus padres, han mejorado mucho, juegan y se comportan como otros chicos de su edad y, aunque aún presentan déficits educativos, están "en camino de recuperación social y personal".
Los niños, que actualmente se encuentran bajo la tutela de los servicios sociales del Principado, "merecen reintegrarse a una vida normal" y recuperar la relación paterno-filial, cuestión en la que han coincidido los peritos, ha afirmado González.
"Es importante recuperar esa relación paterno-filial que se ha roto de manera radical con la detención y el encarcelamiento de nuestros defendidos", ha añadido tras reconocer que, aunque los padres no tienen problemas psiquátricos, como tal, sí que presentan "trastornos de conducta por un miedo insuperable a volver a coger el covid" y por no tener regularizada su situación en España, según los letrados.
