El caso del bebé que murió hace un año en Linares olvidado en un coche sigue pendiente de recursos: "Su sufrimiento está siendo inmenso"
El menor falleció tras permanecer horas en un vehículo estacionado en Linares tras el olvido de su padre de acogida
Coincidiendo con el primer aniversario del fallecimiento, los padres de acogida han trasladado públicamente su pesar y han expresado sus disculpas a la familia biológica
La investigación judicial por la muerte de un bebé de 21 meses en Linares continúa en fase de instrucción y a la espera de que la Audiencia de Jaén resuelva los recursos presentados en el procedimiento. El menor falleció en mayo del año pasado tras permanecer varias horas en el interior de un vehículo estacionado bajo altas temperaturas.
Según ha explicado la letrada de los padres de acogida a Europa press, Rocío Garrido, todas las diligencias de investigación ya han sido practicadas y el caso se encuentra ahora pendiente de la decisión judicial sobre los recursos interpuestos por la familia biológica del menor. Además, la causa queda a la espera de la reincorporación del juez instructor, que actualmente se encuentra de baja por paternidad.
La instrucción continúa a la espera de decisiones judiciales
En el procedimiento figura como investigado el padre de acogida del menor, un hombre de 68 años, al que se le atribuye un presunto delito de homicidio por imprudencia. En la causa constan informes médicos que indican que días antes de los hechos el investigado fue atendido en Urgencias del Hospital de Linares por una neumonía y recibió tratamiento antibiótico.
La defensa sostiene que será clave determinar si pudo existir algún episodio de desconexión o pérdida de atención asociado a su estado de salud en el momento de los hechos, hipótesis que aún forma parte del debate judicial y que deberá ser valorada por el tribunal una vez se resuelvan los recursos pendientes.
Un año después del suceso, dolor y silencio de la familia de acogida
Coincidiendo con el primer aniversario del fallecimiento, los padres de acogida han trasladado públicamente su pesar y han expresado sus disculpas a la familia biológica del menor. En un comunicado, aseguran que han vivido “un año de duelo, silencio y dolor profundo” marcado por la ausencia del pequeño.
La pareja ha señalado que, por respeto al proceso judicial en curso, han decidido mantener el silencio público hasta que concluya la causa. No obstante, han querido subrayar el impacto emocional que les ha supuesto lo ocurrido y han reiterado su acompañamiento a la familia biológica en este tiempo de duelo.
Los hechos: un despiste con consecuencias irreparables
Los hechos ocurrieron cuando el menor era trasladado cada mañana a la guardería por el padre de acogida. Según la investigación, el día del suceso el hombre realizó la rutina habitual, pero no avisó a las cuidadoras del centro y regresó a casa con el niño en el vehículo, sin percatarse de que seguía en el interior.
Horas después, la ausencia del menor en la guardería activó la alerta. Fue la madre de acogida quien, al regresar a su domicilio, descubrió la situación y dio aviso a los servicios de emergencia. El bebé fue localizado en el coche, estacionado en una calle de gran tránsito y con las lunas tintadas, lo que impidió su detección desde el exterior.
Los servicios sanitarios desplazados al lugar intentaron reanimarlo sin éxito y solo pudieron certificar su fallecimiento. La autopsia determinó que la causa de la muerte fue hipoxia, tras permanecer aproximadamente seis horas en el interior del vehículo, en una jornada en la que se alcanzaron temperaturas cercanas a los 30 grados.