La primera persona que intentó salvar al bebé que se precipitó desde un sexto piso en Zaragoza: "Aún respiraba, pero se me fue en las manos"
Un hombre que es celador y pasaba por las inmediaciones, en el barrio zaragozano de Las Fuentes, intentó reanimar al pequeño, de solo 16 meses
Boubakar, el bebé de 16 meses que ha fallecido tras precipitarse desde un sexto en Zaragoza: "Era muy alegre y siempre paseaba con su madre"
ZaragozaEl barrio de Las Fuentes de Zaragoza permanece bajo la conmoción y el shock por la muerte de un bebé de 16 meses tras precipitarse ayer, miércoles 27 de mayo, por la ventana de un sexto piso. En el lugar de los hechos, un hombre con conocimientos de primeros auxilios fue el primero en intentar auxiliarlo y, junto con un policía local, trataron de reanimarlo, pero todos sus intentos por salvarle la vida fueron en vano.
Los hechos se produjeron a alrededor de 13:20 horas. En esos momentos, la progenitora había dejado al niño solo en el salón y estaba preparando la comida, pero en un fatal instante el niño se subió a una zona elevada y acabó precipitándose al vacío desde una ventana de la vivienda, ubicada en la calle Monasterio de Obarra.
Un hombre, celador, intentó salvar al niño: “Se me fue de las manos”
Testigo de los dramáticos hechos, un hombre que pasaba en esos momentos por ese lugar escuchó “un golpe seco” y se percato inmediatamente después de la desgracia que acababa de ocurrir: “Fui directamente al niño, tenía sangre debajo de la cabeza. Se la lvanté con mucho cuidado y puso mi pulgar en su sien para taponar una herida”, cuenta en declaraciones a Heraldo, que identifica al varón como Roman Sibnev, celador con formación en primeros auxilios.
En esos duros instantes en los que ahora no deja de pensar, atormentado también por los acontecimientos, explica que intentó hacer todo lo que pudo por el pequeño: “Aún respiraba, incluso vomitó un par de veces”, cuenta, explicando que intentó reanimarlo junto a un policía local que también se encontraba allí. Sin embargo, pese a todo intento, sintieron su último aliento: “Se me fue de las manos”, cuenta al citado medio.
Explicando que su “primera reacción” fue apresurarse a “socorrer al niño”, ahora no puede evitar retrotraerse continuamente a esos instantes y hacerse la misma pregunta: ¿Habrían podido salvar la vida del bebé de haber llegado antes las asistencias médicas?
La muerte del bebé tras caer desde un sexto piso en Zaragoza
Según relata, la ambulancia “tardó unos veinte minutos” en llegar hasta el lugar de los hechos, preguntándose si, “quizás”, de haber llegado un tiempo antes “se hubiese podido salvar”, pese a la extrema gravedad del fuerte golpe y su situación.
En esos momentos, Sibnev paseaba junto a su pareja y su propio hijo, con los que acaba de estar en el parque.Los tres juntos iban a recoger a otro hijo mayor al colegio. Caminaban justo por las inmediaciones del lugar donde ocurrió todo cuando, por un capricho del destino, se detuvieron un instante a limpiar las manos de su hijo y montarlo en un carrito. Fue entonces cuando apenas unos metros por delante, escucharon el golpe.
“Si no llegamos a detenernos, no sé que nos hubiese pasado”, cuenta el celador a Heraldo, dejando ver que incluso el bebé podría haber impactado sobre ellos en su fatal caída.
En esa secuencia de los acontecimientos, mientras él avanzó para intentar socorrer al bebé, de nombre Boubakar, su pareja gritó en busca de ayuda, tras lo cual otra persona llamó a la Policía.
Sibnev intentó entonces “mantener las vías respiratorias” del pequeño “abiertas”, y le hizo el boca a boca mientras un agente de la Policía Local trataba también de reanimarlo. Sin embargo, los desesperados intentos por salvarle fueron en vano y, de hecho, cuando los sanitarios llegaron y les relevaron ya “no se podía hacer nada”.
“Se desvaneció”, explica, relatando los últimos momentos y explicando que allí tuvo que acudir también una segunda ambulancia para asistir a la madre del niño, devastada también por lo ocurrido.
Sobrecogidos también en el barrio zaragozano de Las Fuentes tras conocerse los hechos, también Sibnev sigue tratando de asimilar lo ocurrido: “Al llegar a casa, se me ha venido todo encima”, cuenta, explicando que le “va a costar” recuperarse y lamentando los hechos.