Una pericial de la defensa concluye que Isak Andic cayó de forma accidental en Montserrat por un tropiezo y su artrosis
Una pericial encargada por la defensa de Jonathan Andic sostiene que el fundador de Mango sufrió una caída accidental en Montserrat
La defensa de Jonathan Andic rebate uno por uno los indicios que le acusan de homicidio: de la caída previa de su padre a su problema en las rodillas
Una pericial encargada por la defensa de Jonathan Andic, hijo del fundador de Mango, concluye que Isak Andic se precipitó de forma "fortuita" en Montserrat tras sufrir un tropiezo inicial y un posterior deslizamiento en forma de "tobogán" hacia el vacío, un accidente que relaciona con los problemas de artrosis de rodilla que padecía.
El informe, al que ha tenido acceso EFE, analiza la mecánica de una caída sufrida por Andic diez meses antes de su fallecimiento, durante un acto celebrado en Mutua Universal, y utiliza ese episodio como referencia para reconstruir lo ocurrido en Montserrat en diciembre de 2024.
La pericial, elaborada por el detective Francisco Marco, un doctor en Medicina Legal y una especialista en Medicina Interna, sostiene que el empresario perdió el equilibrio en una zona descendente debido a sus limitaciones físicas y terminó despeñándose de manera accidental.
Según la reconstrucción, la caída se desarrolló en cinco fases: un tropiezo inicial, un primer impacto frontal contra la pendiente, un deslizamiento por un terraplén de 9,97 metros, intentos instintivos de frenado con el brazo derecho y, finalmente, la salida al vacío con varios impactos contra la pared del barranco antes del choque final.
Pendiente, suelo húmedo y calzado "inadecuado"
La defensa sostiene que la ausencia de lesiones en las palmas de las manos no demuestra la existencia de un empujón, sino que sería compatible con una incapacidad neuromotora previa para activar adecuadamente los reflejos de protección.
Además, el informe destaca varios factores que habrían favorecido el accidente: la pendiente del terreno, el suelo húmedo, el uso de unas zapatillas deportivas de running urbano consideradas inadecuadas para la ruta y la artrosis que padecía Andic.
Según la pericial, la combinación de estos elementos transformó un patrón de caída ya observado anteriormente en un accidente con consecuencias mortales debido a las características del entorno, marcado por un desnivel total de casi 95 metros.
La defensa descarta la intervención de terceros
El informe concluye que la hipótesis de una intervención de terceros queda "objetivamente debilitada" por la existencia de un antecedente con características biomecánicas similares.
A partir del análisis del vídeo grabado en Mutua Universal, los peritos consideran que el patrón observado responde a una pérdida súbita del equilibrio, compatible con las limitaciones físicas que presentaba el fundador de Mango.
Asimismo, sostienen que las lesiones observadas en la autopsia son coherentes con la secuencia de acontecimientos reconstruida y que no es necesario introducir ningún elemento adicional para explicar la caída.
"Sin necesidad de un empujón"
La pericial afirma que las lesiones previstas en cada una de las fases de la reconstrucción coinciden con las detectadas en la autopsia de Isak Andic, por lo que considera que los hechos pueden explicarse "sin necesidad de un empujón".
También señala que el empresario permaneció consciente durante parte del descenso y realizó movimientos de protección y agarre compatibles con una reacción instintiva. "Un cuerpo inconsciente o empujado por sorpresa no levanta los brazos para hacer presa", recoge el informe.
Reconstrucción tridimensional de la caída
Para elaborar sus conclusiones, la defensa realizó una reconstrucción en 3D de la secuencia de la caída incorporando datos topográficos, mediciones realizadas sobre el terreno y documentación fotográfica del entorno.
La simulación incluyó además parámetros biomecánicos relativos a la posición corporal, velocidad de desplazamiento, punto de pérdida de equilibrio y trayectoria seguida durante la precipitación, con el objetivo de reproducir con la mayor precisión posible las circunstancias del accidente mortal.