Asesinatos

El autor del crimen de Camponaraya, en León, confiesa que golpeó tres o cuatro veces a la víctima con un hacha tras una discusión

Agentes de la Guardia Civil, en el lugar del crimen en Camponaraya, León, donde un hombre acabó con la vida de una mujer con la que convivía. EFE
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Las autoridades siguen investigando el crimen cometido por un sexagenario que acabó con la vida de una mujer en la localidad leonesa de Camponaraya. Allí, en una vivienda en la que ambos residían, ha confesado que la golpeó varias veces en la cabeza tras una fuerte discusión que culminó con el homicidio.

Detenido y enviado a prisión provisional, comunicada y sin fianza, por decisión de la Plaza 3 de la Sección de Instrucción del Tribunal de Instancia de Ponferrada, las autoridades trabajan ahora con dos elementos que se sitúan como eje sobre el que avanza la investigación: la declaración del propio asesino confeso y la grabación de la llamada que la víctima, cuando estaba malherida y a punto de morir, realizó al 112 pidiendo auxilio tras encerrarse en un baño de la vivienda.

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La llamada de la víctima al 112 contando que se estaba muriendo y pidiendo ayuda

Todo tuvo lugar el pasado martes 30 de julio, poco antes de las 21:57 horas, momento en que se produjo la llamada de aviso de la propia víctima, tras lo cual desde el 112 informaron a la Guardia Civil y se movilizó también a Emergencias Sanitarias (Sacyl). No obstante, para cuando llegaron al lugar, la treintañera ya estaba muerta. De hecho, durante esa llamada, hubo un momento en que dejó de contestar a la operadora que estaba al teléfono.

En esa grabación, según recoge el medio Elbierzonoticias, tras conseguir encerrarse en el baño suplicaba ayuda, contando que se estaba muriendo porque su agresor, –el sexagenario detenido y enviado a prisión–, le acababa de clavar un rastrillo que, según fuentes de la investigación, sería una horca.

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Clamando auxilio, durante esa interlocución se llegan a escuchar incluso golpes en la puerta clamándola salir del baño. Minutos después, ella deja de contestar a las preguntas de la operadora, aunque la llamada continúa, permitiendo registrar cómo ella suplicaba a su agresor que la llevase al médico y que se estaba muriendo, mientras él reiteraba que saliese del baño. Tras ello, silencio.

La versión del autor confeso del crimen de Camponaraya

Para cuando las patrullas llegaron hasta la vivienda en la que se produjeron los hechos, ella ya estaba muerta y él se encontraba en una de las habitaciones, donde fue inmediatamente detenido. El cuerpo sin vida de la mujer presentaba evidentes signos de violencia, con graves heridas en la cabeza.

Durante su declaración, su asesino llegó a confesar que la había golpeado tres o cuatro veces con la parte trasera de una macheta. Dijo que fue tras una discusión y que la atacó para dejarla inconsciente y que la víctima no le agrediera.

En ese relato, en el que negó que fuesen pareja sentimental y dijo que ella era politoxicómana y la acogió en su casa “por pena” el pasado mes de diciembre, contó que el origen de esa supuesta discusión se inició porque ella le pidió “dinero para droga”.

Según defendió ante los agentes, asegura que él se negó y fue entonces cuando ella respondió de forma violenta, originándose una reyerta en la que cuenta que ella le agredió en varias ocasiones; una versión con la que además pretendería explicar las heridas que tenía él en la cara, los brazos y las piernas, con pequeños cortes.

En su declaración, trató de argumentar así que actuó defendiéndose, pero los agentes encontraron a la mujer muerta, con varios golpes de hacha en el cráneo y después de que en una llamada al 112 suplicase ayuda justo antes de perder la vida.

Las autoridades investigan los hechos: él tenía antecedentes de violencia de género

Tras lo ocurrido, las autoridades trabajan con todos estos datos tratando de esclarecer exactamente los hechos. Con varias hipótesis abiertas, por el momento no se trabaja en el caso desde el ámbito de la violencia machista porque, supuestamente, no existía una relación sentimental entre ambos. No obstante, el hombre cuenta con antecedentes por violencia de género, aunque de un caso inactivo en el sistema VioGén relativo a otra mujer.

Al parecer, no constan antecedentes de violencia ni policiales ni judiciales entre ellos, aunque la víctima, por otro lado, había estado en tres ocasiones en ese sistema por malos tratos de otros tres hombres, ninguno de ellos el que supuestamente ha acabado con su vida.