Madeleine McCann

Christian Brückner, el sospechoso del caso Madeleine McCann, protagoniza un forcejeo con policías en Alemania y deja a un agente herido

Nuevo problema para Christian Brückner: el sospechoso del caso Maddie, investigado tras un forcejeo con policías. RRSS
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Christian Brückner (o Brueckner), el principal sospechoso de la desaparición de Madeleine McCann, está siendo investigado en Alemania por un presunto ataque físico y resistencia a la autoridad durante un incidente ocurrido el mes pasado en Kiel. La Policía de la ciudad ha confirmado la apertura de diligencias después de que uno de los agentes resultara herido durante la intervención.

Según la información publicada por 'BILD', Brückner habría fotografiado con su teléfono móvil a varios policías que se encontraban frente a un supermercado. Cuando los agentes le pidieron que entregara el dispositivo, el hombre se habría negado y se produjo un forcejeo en el que uno de los policías sufrió una lesión en la rodilla. El abogado de Brückner, Philipp Marquort, ha confirmado el incidente, aunque considera que la actuación policial fue desproporcionada y sostiene que las fotografías se tomaron desde más de 40 metros de distancia.

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El nuevo episodio se produce mientras Brückner permanece bajo estrictas medidas de vigilancia tras salir de prisión en septiembre de 2025, después de cumplir una condena por violación en un caso ajeno a la desaparición de Madeleine. El alemán, de 49 años, continúa siendo el principal sospechoso para las autoridades alemanas por la desaparición de la niña británica, aunque nunca ha sido acusado formalmente por este caso y él niega cualquier implicación.

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Investigado tras un forcejeo con agentes por unas fotografías

La Policía de Kiel ha confirmado que el incidente tuvo lugar el 6 de junio y que durante la intervención se produjo una agresión física o un acto de resistencia contra los agentes. Una portavoz policial señaló que se habían tomado fotografías de miembros del cuerpo a comienzos de junio y que, a raíz de lo sucedido, se abrió un procedimiento penal que continúa actualmente.

Los detalles conocidos sobre el origen del altercado proceden de la información publicada por 'Der Spiegel'. Según esta versión, Brückner se encontraba fotografiando a varios policías frente a un supermercado y los agentes intentaron hacerse con su teléfono móvil.

El sospechoso se habría negado a entregarlo en ese momento, desencadenando un forcejeo durante el que un agente sufrió una lesión que requirió asistencia sanitaria. El letrado de Brückner ha confirmado que su cliente estuvo implicado en el incidente, pero insiste en cuestionar la actuación de los policías.

Un segundo altercado en Kiel en apenas unos meses

El episodio de junio no es el único incidente protagonizado por Brückner desde que abandonó la prisión. En abril, el alemán se vio envuelto en una pelea en Kiel que también está siendo investigada por las autoridades como un posible delito de lesiones recíprocas.

De acuerdo con la información publicada, Brückner habría saltado una valla para acceder a una propiedad privada, donde se produjo un enfrentamiento físico con un hombre que sería el presunto propietario del terreno. Los dos resultaron heridos y el propio Brückner habría avisado posteriormente a la Policía.

Frente a algunas informaciones que apuntaron a una supuesta detención, la fuentes locales afirmaron posteriormente que Brückner no fue arrestado tras aquella pelea, sino que recibió atención médica de forma ambulatoria en un hospital. La Policía mantiene abierta la investigación por las lesiones producidas durante el altercado.

En libertad desde septiembre y bajo vigilancia policial

Christian Brückner salió de la prisión de Sehnde el 17 de septiembre de 2025, tras cumplir alrededor de siete años de cárcel por la violación de una mujer estadounidense de 72 años cometida en Portugal en 2005. Se trataba de una condena por un delito diferente al caso de Madeleine McCann y por el que ya había cumplido su pena.

Desde su puesta en libertad, Brückner está sometido a distintas medidas de control y lleva una pulsera electrónica. Tras pasar por diferentes lugares de residencia y enfrentarse a problemas para encontrar alojamiento después de ser reconocido, terminó instalado en Kiel. La situación del sospechoso ha estado marcada además por la vigilancia policial y por las amenazas que habría recibido tras conocerse su identidad.

En noviembre de 2025, un tribunal alemán levantó la obligación de que permaneciera en Alemania, al considerar que esa restricción interfería con la libertad de circulación dentro de la Unión Europea, aunque mantuvo otras medidas cautelares. La evolución de sus condiciones de residencia y vigilancia ha continuado siendo objeto de decisiones judiciales posteriores. En junio de 2026, además, el Tribunal Regional Superior de Schleswig determinó que debía continuar llevando la pulsera electrónica.

Madeleine McCann desapareció en 2007 y Brückner es sospechoso desde 2020

Madeleine McCann desapareció el 3 de mayo de 2007, cuando tenía tres años, del apartamento 5A del complejo turístico Ocean Club de Praia da Luz, en el Algarve portugués. Sus padres, Kate y Gerry McCann, cenaban con unos amigos en un restaurante situado a unos metros del apartamento mientras la niña dormía junto a sus hermanos gemelos.

La investigación dio un giro en junio de 2020, cuando la Fiscalía alemana señaló a Christian Brückner como principal sospechoso de la desaparición y presunto asesinato de la menor. El alemán vivía en la zona del Algarve en el momento de los hechos y los investigadores situaron su teléfono móvil en las inmediaciones del apartamento aquella noche. Las autoridades alemanas sostienen que Madeleine murió, pero Brückner nunca ha sido acusado formalmente por su desaparición por falta de pruebas suficientes.

Las últimas grandes búsquedas en Portugal se realizaron en junio de 2025 en zonas próximas a Praia da Luz relacionadas con los lugares frecuentados por Brückner. Los agentes alemanes y portugueses inspeccionaron unas ruinas y otros puntos del área de Atalaia, utilizando, entre otros medios, excavadoras y georradares. La operación terminó sin encontrar evidencias relevantes para el caso: únicamente se localizaron huesos de animales y ropa de adultos. La investigación sobre el paradero de Madeleine continúa abierta y el caso sigue sin resolverse.