Sunniva Gylver es una obispa noruega totalmente fuera de lo común, que da clases de yoga a los fieles y fundó un café filosófico
El funeral del rey Harald V de Noruega, en directo
Este 8 de septiembre, se celebra en Noruega el funeral de estado por la muerte del rey Harald V, cuyo fallecimiento tuvo lugar el pasado 28 de agosto. El monarca fue ingresado días antes por una anemia hemolítica que derivó en una infección bacteriana; un cuadro clínico que acabó costándole la vida, a los 89 años de edad.
El último adiós al rey de Noruega, que ya ha sido sucedido por su hijo, Haakon VIII, arranca este miércoles, a las 12:00 de la mañana, con la salida del féretro del Palacio Real y el recorrido del mismo por las calles de Oslo, mientras es custodiado por el nuevo rey, la reina consorte, Mette-Marit y otros miembros de su familia, como la princesa heredera Ingrid Alexandra, la reina Sonja, el príncipe Sverre Magnus y la princesa Marta Luisa.
Una hora más tarde, a las 13:00h, se desarrollará una misa presidida por el presidente de la Iglesia de Noruega, Olav Fykse Tveit, y la obispa Sunniva Gylver, ordenada como tal en febrero de 2024 por la diócesis luterana de Oslo. Su aspecto y su forma de proclamar la fe en Dios ha hecho que sea muy conocida en el país, pues no es nada común ver a una obispa (mujer), con rastas y un piercing de plata en la nariz.
Imparte yoga y abrió un café filosófico
Tampoco es frecuente que, para practicar el sacerdocio, impartiera clases de yoga a sus fieles y fundara un café filosófico, con el que nutre el contenido de sus redes sociales. Sunniva tiene una cuenta de Instagram (@sunnivagylver) en la que apoya los movimientos sociales del país y defiende causas universales como la lucha contra la violencia de género, enseñando a sus seguidoras a hacer el gesto con la mano que indica que una mujer se encuentra en situación de acoso machista.
Divulga mensajes sociales en su cuenta de Instagram
Antes de ponerse la sotana roja, propia de los obispos, Sunniva llevaba siempre una camiseta en la que ponía "Pastora" (en lugar del cuello clerical), para que todo el mundo supiera a quién podía acudir en el barrio periférico de Oslo donde estuvo destinada. Y, aunque no es común que los miembros de la Iglesia se posicionen políticamente, ella, como ha hecho en más de una ocasión el Papa León XIV, ha criticado la guerra de Rusia y las políticas migratorias de Trump:
"Cuando Putin y Trump, cada uno a su manera, utilizan el cristianismo, mi religión, de una forma muy politizada y destructiva, para mí es realmente importante que nosotros, como Iglesia, alcemos la voz en favor de la justicia, de la solidaridad, de la acogida al extranjero que está entre nosotros y de que haya menos diferencias entre ricos y pobres", declaró la obispa Gylver en los días previos a su ordenación.
"Como obispa, no debería señalar a personas o partidos concretos para decir: “Esto, y no aquello; aquello, y no esto”, afirmó durante una entrevista en septiembre del año pasado. "Ni siquiera tengo que nombrarlos, pero hay bastantes líderes mundiales que practican y articulan la fe cristiana de una forma que me resulta muy ajena", concluyó.

