Violencia de género

A Laura, la guardia civil asesinada por su expareja en Llanes, Asturias, le denegaron la orden de alejamiento que pidió en diciembre

Una mujer coloca flores en la concentración de respulsa del asesinato de Laura en Llanes
La muerte de la mujer dejó conmocionada a amigos y compañeros de la Guardia Civil - Archivo. Europa Press
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AsturiasA Laura, la guardia civil asesinada en Llanes (Asturias), le denegaron la orden de alejamiento que pidió para su expareja en diciembre del 2025, al estar próxima la extinción de la que había en vigor.

Así lo desvela el diario 'La Nueva España', tras un crimen machista que ha dejado conmocionados a amigos y compañeros del instituto armado de la mujer. Una "madre ejemplar" con tres hijos.

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En concreto, la agente solicitó a través de su abogada que se renovaran las medidas de protección (que incluye la pulsera antimaltrato) para ella respecto a Dámaso, también guardia civil que le disparó para acabar con su vida este 5 de agosto.

Tiempo atrás, tras una agresión física que sufrió Laura en 2019 frente a sus hijos y otros efectivos de la Benemérita en el mismo cuartel de Llanes, la condena por esos hechos había fijado una orden de alejamiento que iba a vencer.

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No existía "situación objetiva de riesgo" para la víctima

Sin embargo, a finales del año pasado la justicia consideró que ya no existía “una situación objetiva de riesgo” para la víctima de aquella paliza. Así lo reflejó el auto del caso al que tuvo acceso el diario 'El País'.

No vieron “factores o indicadores de acontecimiento o incidencia que hagan prever que el investigado vaya a realizar un comportamiento futuro tendente a menoscabar la integridad física o psíquica de la perjudicada”.

Guardias civiles forman en el funeral de Laura Cruz

Entre ellos, no valoraron lo antecedentes ni tampoco que Dámaso fuese expulsado de la Guardia Civil, pues se había iniciado un procedimiento interno para que dejase de formar parte del Cuerpo después de lo sucedido con Laura.

La notificación de su expulsión la recibió unos días antes de cometer el reciente asesinato, tras acceder a las dependencias del instituto armado con la pistola de un compañero a quien presuntamente se la habría quitado.

"Tengo miedo a Dámaso", admitió Laura en agosto del 2025

En agosto del 2025, por otro episodio relacionado con el hombre, del que se había separado en 2014, Laura interpuso una denuncia en comisaría en la que admitía: "Tengo tanto miedo a Dámaso porque no le importa a quién llevarse por medio con tal de joderme la vida".

"Prefiere perjudicarse él con tal de hacerme mal, como dijo en su momento y quedó probado en juicios anteriores", manifestó también en esas declaraciones ante agentes, publicadas por 'El País'.

Además, reconoció que "denunciar los hechos" le causaba "pánico". Admitió que no podía "descansar", se le quitaban las "ganas de salir de casa" y levantarse de la cama al estar viviendo tal situación.

"No encuentro otra forma legal de defenderme", añadió

"Estoy llorando constantemente porque no sé qué es mejor para mis hijos y para mí, aceptar su control y presión para que no nos haga nada o denunciar. Sé que esta denuncia le enfadará sin poder tener claras las consecuencias", aseguró.

En aquella confesión, la guardia civil añadió: "No encuentro otra forma legal de defenderme frente al daño psicológico que ejerce sobre mí por todos los medios, ahora mediante el control patrimonial y económico, dañándome a mí y a mis hijos”.