Claves e incógnitas en el asesinato de Javier y Esther en Zaragoza: por qué la investigación se centra en una hija y su pareja, detenidos tras el crimen
Distintos elementos en la escena del crimen pusieron a las autoridades tras la pista de alguien del entorno del matrimonio, centrándose en la hija y su pareja
¿Quiénes eran Javier Sánchez y Esther Latorre, el matrimonio hallado muerto a cuchilladas en Tauste, Zaragoza?: de la defensa de su tierra al compromiso político
ZaragozaLas autoridades continúan trabajando en el caso vinculado al asesinato de Javier Sánchez y Esther Latorre en el domicilio en el que residían en Tauste, Zaragoza. El matrimonio, muy conocido en la localidad por sus vínculos con el sindicalismo agrario, su compromiso político y su “lucha incansable” por la defensa a la tierra y las causas sociales, fue de hecho despedido en un acto multitudinario de más de un millar de personas que, en pleno duelo, conocieron también desde la incredulidad y el estupor que una de las hijas de ambos había sido detenida junto a su pareja por su presunta implicación en el doble homicidio.
Con el municipio zaragozano en shock y sumido en un “profundo dolor”, el avance en la investigación mantiene ahora en vilo a los allegados de ambos. Él era exsecretario general de la Unión de Agricultores y Ganaderos de Aragón (UAGA), mientras ella también estaba vinculada a la organización, siendo participante activa en el Área de la Mujer y referente de la “lucha por la igualdad de derechos y oportunidades de las mujeres agricultoras y ganaderas”, como recuerda UAGA. Además, ambos estaban también ligados a la intercomarcal de Izquierda Unida de Zaragoza, por lo que en el emotivo acto para despedirlos han estado presentes casi 1.500 personas, entre representantes políticos, agrarios, familiares y amigos.
El asesinato de Javier Sánchez y Esther Latorre y las claves de la investigación
Los cuerpos sin vida de ambos fueron localizados a alrededor de las 21:00 horas del pasado sábado, 8 de agosto, en su vivienda de Tauste, pero los investigadores de la Guardia Civil han determinado que murieron el viernes. Los dos presentaban signos evidentes de violencia y heridas de arma blanca, siendo que sus cadáveres fueron hallados cada uno en habitaciones diferentes.
Aquel viernes, en sus últimos momentos previos al crimen, se sabe que salieron a cenar a un bar del municipio, donde estuvieron hasta pasada la medianoche, tal como informa El Mundo, que señala que ya en la madrugada, del sábado, tras regresar a casa y estacionar el coche, sobre la 1:12, se conoce la supuesta última actividad de Javier: la publicación de un vídeo en Facebook sobre la salida del izquierdista Gustavo Pietro del Gobierno de Colombia, antes de ocupar su lugar Abelardo de la Espriella como nuevo presidente del país.
Desde esa hora, y hasta alrededor de las 21:00, cuando los encontraron muertos, hubo de producirse el crimen, que dio paso a una investigación inmediata de lo sucedido.
Las primeras pesquisas ya hacían indicar algunos elementos que pronto llamaron la atención de los agentes: en el domicilio no había ningún signo de puertas o ventanas forzadas. Quien quiera que fuese entró sin necesidad de ello, lo que hizo que se alejase entre las hipótesis principales la idea de que hubiesen sufrido un robo violento.
Del mismo modo, según informa El Mundo, en la inspección preliminar de la escena del crimen los agentes tampoco observaron indicios de violencia de género ni de un suicidio compartido. Por eso, pronto la investigación comenzó a mirar hacia la posibilidad de que alguien cercano al entorno del matrimonio hubiese accedido a la vivienda; alguien conocido que no disparase sus alertas o que hubiese podido entrar sin mayores problemas.
En ese sentido, el foco pronto se puso en una de las hijas de la pareja: Carlota, puesto que la otra hija ni siquiera estaba en Zaragoza, siendo que regresaba el día siguiente de Escocia.
Fue de ese modo como los agentes de la Guardia Civil dirigieron las investigaciones hacia ella, llegando a acometer su detención. Además, también efectuaron la de su pareja, de origen colombiano. Por eso, ahora una de las claves de la investigación se centra en esclarecer la participación de cada uno en el crimen, de poder probarla. ¿Fueron responsables del asesinato de Javier y Esther? ¿Los dos participaron? ¿Quién acabó con sus vidas? ¿En qué grado participó cada uno, si fue así? ¿Qué pasó exactamente en las horas transcurridas desde que el matrimonio llegó al domicilio hasta que encontraron sus cuerpos? A todas esas preguntas tendrán que responder ahora los agentes, que continúan analizando el escenario en busca de pruebas que ayuden a reconstruir y resolver el caso.