Crimen

Crimen de Tauste, Zaragoza: la hija y su novio, acusados de asesinar a Javier y Esther, llegaron en autobús y se fueron andando de madrugada

Exterior de la vivienda de Tauste, Zaragoza, en la que fueron asesinados Javier Sánchez y Esther Latorre. Europa Press
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ZaragozaLa investigación del asesinato de Javier Sánchez y Esther Latorre en Tauste, Zaragoza, continúa en la búsqueda de cualquier pista y cualquier prueba que ayude a resolver el crimen. Una de las dos hijas del matrimonio, –Carlota–, junto con su novio, –Luis Carlos–, fueron detenidos como principales sospechosos y hoy pasan a disposición judicial. Las autoridades tratan de determinar si, como apuntan las principales hipótesis, participaron en el doble homicidio, y de ser así qué grado de implicación pudo tener cada uno; una cuestión crucial entre las claves e incógnitas del caso.

Tratando de reconstruir los hechos, contextualizados en entre la noche del viernes 7 de agosto y la madrugada del día siguiente, –aunque no fue hasta las 21:00 horas de ese sábado cuando se hallaron sus cadáveres con evidentes signos de violencia y heridas de arma blanca–, las autoridades han seguido los pasos que dieron los detenidos, que fueron captados por algunas cámaras de videovigilancia.

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El recorrido de Carlota, la hija del matrimonio detenida junto a su novio por el crimen de Tauste

Las imágenes que los agentes han podido comprobar, concretamente, captaron a Carlota, –la única de las dos hijas del matrimonio que se encontraba en Zaragoza en esos momentos, dado que la otra reside fuera de España y llegaba al día siguiente–, junto a su novio.

Vistos en distintos puntos de la geografía zaragozana durante el viernes, una de las cámaras les grabó en una estación de autobuses, en el parque de La Rosaleda. Al parecer, fue ese el medio que utilizaron para viajar desde la vivienda en la que residían, que era de los padres y estaba en Zaragoza, hasta Tauste, donde vivían Javier y Esther, asesinados en su propia casa y sin que se advirtiesen signos, desde una primera inspección ocular, de que alguien hubiese tenido que forzar puertas o ventanas para entrar allí.

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En la escena del crimen, los agentes no observaron tampoco ni indicios de violencia de género ni de un suicidio compartido. Ambos habían sido acuchillados y estaban en instancias diferentes: ella a la entrada; él en el dormitorio principal. Por eso, los efectivos de la Guardia Civil pronto descartaron la hipótesis de un robo con violencia y pasaron a centrarse en la idea de que tenía que haber sido alguien del entorno, alguien cercano y conocido del que no desconfiasen, quien accediese allí antes de que acabasen con sus vidas.

Fue una hermana de Esther la que alertó a las autoridades tras no poder contactar con ellos, siendo así como las autoridades encontraron los cadáveres dando inicio a la investigación, que ha resuelto ahora, a través del visionado de esas cámaras, que mientras los detenidos como principales sospechosos habrían llegado a Tauste en autobús, se habrían ido del lugar andando durante la madrugada, tal como informa el medio ‘Heraldo’.

Concretamente, fueron captados marchándose sobre las 4:00 horas, ya del sábado, marchando del domicilio del matrimonio en dirección Gallur, sin que se descarte que fuesen hacia la estación de tren de la localidad de la Ribera, a 10 kilómetros de Tauste, dado que Carlota, que no tiene coche, conoce los horarios de los transportes, siendo que habitualmente cogía uno u otro medio para visitar a sus padres.

El entorno de Javier Sánchez y Esther Latorre, en shock tras el asesinato

Tras lo ocurrido, los allegados de los dos fallecidos permanecen absolutamente “en shock”. Javier y Esther eran muy queridos en la localidad y también muy conocidos, entre otros, por su por sus vínculos con el sindicalismo agrario, su compromiso político y su “lucha incansable” por la defensa a la tierra y las causas sociales. No en vano, al acto laico organizado para despedirlos acudieron más de un millar de personas, –casi 1.500–, entre representantes políticos, agrarios, familiares y amigos.

Javier Sánchez era exsecretario general de la Unión de Agricultores y Ganaderos de Aragón (UAGA), mientras ella también estaba vinculada a la organización, siendo participante activa en el Área de la Mujer y referente de la “lucha por la igualdad de derechos y oportunidades de las mujeres agricultoras y ganaderas”, como recuerda UAGA. Además, ambos estaban también ligados a la intercomarcal de Izquierda Unida de Zaragoza.

Al pesar por el inexplicable crimen, además, sus allegados suman el desosiego y la incredulidad con la detención de Carlota, de 40 años, y su pareja, de 30. Varios de los que la conocían se preguntan cómo podría ser siquiera posible, recordándola como “una chica muy buena”.

“Es un amor de chica”, recordaba en declaraciones a El Mundo una de las personas que la conocía, recordando que estudio Medicina, pero que “lo dejó porque empezó a desarrollar una enfermedad mental”. En ese punto, añade: “Tomaba un tratamiento y estaba bien. Lo único que se me ocurre que haya podido pasar es que haya dejado la medicación y haya perdido el norte". De su pareja, sin embargo, nada apuntó, con la excepción de que no hacía mucho tiempo que estaba con él.

Ahora, con el caso bajo secreto de sumario, la investigación continúa.