Carlota Sánchez 'impulsó' a su novio a matar a sus padres en Tauste, Zaragoza, según el auto de la jueza consultado por 'Heraldo'
Todo lo que se sabe del crimen de Javier y Esther, el matrimonio asesinado en Tauste, Zaragoza: las claves de la investigación
ZaragozaLa hija del matrimonio asesinado en Tauste, Carlota Sánchez, y su novio, Luis Carlos, llevan en prisión desde el pasado jueves 13 de agosto. La pareja ingresaba en la cárcel de Zuera hace más de 15 días tras la decisión de la jueza encargada del caso. La magistrada del Tribunal de Instancia de Ejea de los Caballeros, en Zaragoza, decretaba prisión provisional sin fianza para Carlota y para su novio Luis Carlos al considerarles presuntos autores del doble crimen.

Según avanzan los días, se van conociendo más detalles de este doble crimen en el que Javier y Esther eran asesinados en su domicilio de Tauste, Zaragoza. La jueza encargada del caso considera que Carlota, hija del matrimonio, fue la que impulsó a su novio Luis Carlos a cometer el delito, según recogen desde el medio local 'Heraldo'. En el auto de prisión, la magistrada apunta que el asesinato de Javier y Esther fue un crimen "planificado y ejecutado por ambos" en la madrugada del pasado 8 de agosto.
Esperaron al matrimonio en el domicilio para cometer el doble crimen
Junto a esta valoración, la jueza del Tribunal de Instancia de Ejea de los Caballeros de Zaragoza también apunta a que que los dos investigados "accedieron al interior del domicilio de las víctimas cuando estas se encontraban 'ausentes' y aguardaron allí a su llegada", recoge el medio de comunicación anteriormente citado tras acceder al auto del juez.
Tal y como informaba ‘El Español’, la detenida pedía dinero habitualmente a sus padres y “cada vez que iba a verlos a casa había gritos”. Esto explica que la vecina que escuchó gritos en la madrugada del asesinato no llamase a la Policía. “Al ver que estaba Carlota no le dio más importancia”, señalaba una fuente conocedora del caso al medio.

Varios medios locales han apuntado a que la hija del matrimonio no tenía trabajo y dependía económicamente de sus padres. Y es que tanto ella como su novio Luis Carlos vivían en un piso de Zaragoza propiedad de Javier y Esther. El colombiano, de 30 años, no tenía regularizada su situación en España y tampoco tenía trabajo.
Problemas con las drogas y trastornos alimenticios
Cabe recordar que la pareja esperaba un bebé, lo que ayuda a entender la situación en la que se encontraba la familia. Según ‘El Español’, ayudar a su hija nunca había sido un problema para el matrimonio, que vivía “de siempre” en Tauste. "Eran muy humildes, podían estar viviendo en una casa cuatro veces más grande que la que tenían, pero llevaban una vida sencilla", explican quienes les trataron de cerca.

Los dos eran conocidos por su generosidad. Esther, por ejemplo, había ayudado a temporeros a encontrar techo en las semanas de recogida de la fruta. La noticia de que Carlota, con esquizofrenia y quien había tenido problemas con las drogas además de trastornos alimenticios, estaba embarazada, ha estado circulando por la localidad después de que el único tema de conversación haya sido este crimen desde el pasado domingo.
La familia del matrimonio pide respeto a su memoria y su intimidad
Por su parte, la familia de Javier Sánchez y de su mujer Esther Latorre enviaba un comunicado, a través de la organización agraria, en el que pedía respeto a la memoria y a la intimidad de toda la familia "en estos momentos de enorme dolor".
Tras expresar "el profundo dolor y la tristeza" que les acompañan por el fallecimiento de Esther y Javier y agradecer "de corazón las innumerables muestras de cariño, apoyo y solidaridad" por parte de amigos, vecinos y compañeras de las organizaciones de las que formaba parte el matrimonio, como UAGA e IU, la familia Sánchez Latorre ha asegurado que están siendo recordados "desde el afecto y el respeto que merecen".

"La investigación está en curso y confiamos en que sean las autoridades competentes quienes determinen los hechos y sus circunstancias", añadía la familia, que advertía de que "hasta que no se conozcan sus conclusiones, cualquier conjetura puede causar un daño añadido e innecesario a los familiares, que ya están atravesando un dolor difícil de expresar con palabras".
"Ahora mismo necesitamos tiempo, respeto y serenidad para afrontar la pérdida de Esther y Javier y para poder despedirlos como merecen. Gracias a todos los que, de una manera u otra, nos estáis acompañando en estos momentos", concluía el escrito.
