Federico Vella amenazó con un cuchillo a Lorena Isceri cuando esta le dijo que le iba a dejar: "Se tiró al suelo para impedir que se fuera"
Federico Vella amenazó con un cuchillo a Lorena Isceri cuando esta le dijo que le iba a dejar.
La publicación del exmarido de Lorena Isceri un día antes de tirarla por el viaducto: "Te perdí por mi estupidez. Seré tuyo aunque ya no pueda serlo"
Federico Vella amenazó con un cuchillo a Lorena Isceri en su casa de Ferragosto cuando esta, tras conocer una infidelidad, decidió dejarle para siempre tras varios intentos de reconciliación. De hecho, e agosto, poco antes de la tragedia que se avecinaba, los dos partieron juntos a Grecia para intentar arreglar su relación. Lorena ya sabía lo que era que volaran objetos por la casa, o la sustracción de regalos tras sentirse enojado con ella.
El epìsodio del cuchillo fue la línea roja para Lorena, pero Federico acabaría días después con su vida lanzándola 40 metros por un viaducto para suicidarse después. Antes, la había secuestrado y metido en el maletero del coche. La relación cumple todos los requisitos de una relación tóxica que acabó en un asesinato, que aún conmueve Italia y que puede considerarse un espejo de casos de violencia de género.
La madre de Lorena, que recibió la última llamada en vida de Federico para decirle que su hija "estaba muerta", -un último acto de rencor y odio- siempre apostó porque ella le dejara, algo que este nunca perdonó, pero la relación de Federico y Lorena fue un cúmulo de idas y venidas. Ni la terapia de pareja funcionó, porque Federico acusaba a la especialista de cobrar para "que se separaran".
Pero volvamos al día en el que Federico amenazó con lo que finalmente iba a ocurrir. Lorena, pese a todo, nunca creyó que este fuera hacerle daño y nunca denunció porque tampoco quería dañarle a él. Otro rasgo que, lamentablemente, se repite en estos casos. Pero ese día nunca lo borrará ya de su mente la madre de Lorena, cuyo relato anticipó el medio italiano Il Mattino. "No soy capaz de decir cómo logró escaparse. Él se tiró al suelo para impedirle irse. Después de este episodio ya no quiso volver a verlo".
Lorena, más asustada que nunca, dejó Florencia y se refugió en Puglia hasta el 28 de agosto. En esos días, sin embargo, siguió recibiendo numerosas llamadas y mensajes. Un acoso de libro. El 1 de septiembre, Federico Vella le envía un mensaje de disculpas por todo. Otro gesto típico de este perfil de agresores. La búsqueda de un nuevo perdón. Lorena no quiere verle más. No cede.
Días después, Federico intenta repetidamente contactar a la madre de Lorena. Al no recibir respuesta la deja mensajes llamándola "pérfida" y amenazando a su hija, "está muerta". Los acontecimientos se suceden y no dan tiempo a reacción. Tras los mensajes, un día antes de cometer su atroz crimen, Federico deja un vídeo y un mensaje en sus redes sociales que se ve como hoy como un testamento de su relación. Él la sigue viendo idílica y eso muestran las fotos y los vídeos elegidos, no es consciente de que todo se ha roto... por su culpa, aunque esto sí lo reconoce. Pero no acepta la ruptura.
"Algunos grabados son tan perfectos que aunque los separes la forma del otro permanece en ti para siempre. A ti que eres la mujer que amé con todo mi ser y perdí por mi estupidez. Seré tuyo aunque ya no pueda serlo", confiesa.
Federico compra en una tienda después de dejar colgado en redes su relación de amor lo necesario para raptar a Lorena. Acude a la casa de esta, la golpea, la deja inconsciente y la mete atada en el maletero. Ella despierta, y es capaz de sacar un móvil de su mochila para llamar a emergencias. Les cuenta lo sucedido. Pero él la descubre. Cuando localizan a Federico este está en el borde del viaducto. Ya ha tirado a Lorena por él. En sus últimas palabras la echa la culpas de todo. Y se tira.