Las imágenes del patio excavado en la casa donde vivía Alejandro Navarro, desaparecido en Ronda: los agentes registran ahora un sótano
La Policía Nacional vuelve a registrar la casa donde vivía Alejandro Navarro Ríos y extiende la búsqueda a otras viviendas cercanas
La pareja con la que vivía Alejandro Navarro Ríos se aleja de la casa registrada por la Policía tras salir en libertad: "No está ahí"
La Policía Nacional ha vuelto a registrar este miércoles la vivienda en la que Alejandro Navarro Ríos vivió durante años con Paco y Nuria, a quienes llamaba 'titos', en la barriada de La Dehesa de Ronda, en Málaga. Cerca de una treintena de agentes, entre ellos efectivos de la UDEV y de la Comisaría de Ronda, han regresado al inmueble apenas tres semanas después del primer registro, en una nueva actuación destinada a encontrar indicios que permitan esclarecer qué ocurrió con el joven desaparecido en mayo de 2024.
Los investigadores han accedido a distintas estancias de la vivienda y han utilizado martillos eléctricos para continuar con las comprobaciones. En especial, están examinando una especie de sótano o semisótano en el que habrían observado escombros, según ha podido saber la web de 'Informativos Telecinco'. Además, la presencia de agentes de Policía Científica equipados con monos blancos y material de protección apunta a que los investigadores están preparados para recoger posibles restos biológicos o cualquier otro indicio de relevancia, aunque la Policía no ha informado oficialmente sobre el objetivo concreto de estas diligencias.
El operativo también se ha extendido a otros puntos de La Dehesa. Los agentes han acudido a la vivienda de un vecino en la que Paco habría realizado una obra y se han desplazado hasta el domicilio de Antonio y Rocío, los otros dos investigados, aunque la familia de Alejandro apunta que en este último caso habrían ido únicamente a hablar con ellos y no a registrar la casa. La nueva actuación se produce semanas después de las detenciones de los sospechosos, que quedaron en libertad provisional tras pasar a disposición judicial, y después de que 14 testigos hayan declarado ante el juez, en un barrio que continúa marcado por la tensión.
La Policía vuelve a la vivienda tres semanas después del primer registro
La casa de la calle Jimera de Líbar donde vivía Álex con Paco y Nuria ya fue registrada el pasado 16 de septiembre. En aquella operación, los agentes de la UDEV emplearon una miniexcavadora para levantar parte del patio trasero, donde la pareja había realizado obras semanas después de la desaparición del joven. Entonces se localizaron distintas pertenencias de Alejandro, incluidas diversas prendas de ropa, además de un bate de béisbol que la plataforma Adonay situó enterrado en la vivienda. Se localizaron huesos de animales, según el entorno del desaparecido, pero no trascendió ningún hallazgo de restos de Alejandro.
Ahora, los investigadores han vuelto a entrar en el inmueble para revisar zonas que no habrían quedado agotadas en la primera intervención. Los allegados de Alejandro no entienden que la vivienda permaneciera custodiada y precintada durante semanas si finalmente los investigadores iban a necesitar volver a entrar para examinar otras estancias. Tampoco comprenden que la primera jueza que estuvo al frente de la investigación tardara tanto tiempo en autorizar las diligencias en el inmueble. La familia lamenta especialmente ese periodo porque considera que la casa podía contener información relevante para esclarecer el paradero del joven. El domicilio, además, fue asaltado por varios vecinos después del primer registro, cuando ya no permanecía bajo custodia policial. El episodio provocó daños y elevó todavía más la tensión en la barriada de La Dehesa.
Se investiga la vivienda de un vecino y acuden a la vivienda de Antonio y Rocío
Las nuevas diligencias no se limitan a la casa en la que Álex convivió durante años con Paco y Nuria. La Policía Nacional también ha acudido a la vivienda de otro vecino de la barriada que, según la familia, fue objeto de una obra realizada por Paco por un problema relacionado con una tubería. Los investigadores tratan de comprobar si ese inmueble puede aportar algún elemento útil para reconstruir los movimientos relacionados con la desaparición.
Además, los agentes se han desplazado hasta el domicilio de Antonio y Rocío, que viven cerca de la casa de Paco y Nuria y que fueron detenidos junto al matrimonio el pasado septiembre. Las tías biológicas de Alejandro apuntan que, por la información de la que disponen, en ese inmueble no se habría practicado un registro y que los policías habrían acudido solo para hablar con ellos, aunque este extremo no ha sido esclarecido por las autoridades, ya que la causa sigue bajo secreto de sumario. Los cuatro continúan investigados por un presunto delito de homicidio o asesinato y otro de malos tratos.
La familia cree que Álex pudo morir en la vivienda y que después trasladaron sus restos
La familia directa de Alejandro mantiene desde el principio que el joven no se marchó voluntariamente. Una de sus tías sostiene que su hipótesis es que Álex pudo morir en la vivienda de Paco y Nuria y que posteriormente sus restos fueron trasladados a otro lugar: "Yo tengo el pensamiento de que le sacaron de la casa donde vivía y le llevaron a otro lado. En esa vivienda sabemos que le han quitado la vida. Pero luego creemos que movieron sus restos".
La familia teme incluso que los restos del joven pudieran haber sido trasladados en bolsas o repartidos en distintos trayectos para dificultar su localización. Se trata de una hipótesis de los allegados que no ha sido confirmada por los investigadores: "Ojalá encuentren los restos de mi sobrino en la vivienda, pondría fin a esta angustia".
Al menos 14 testigos ya han declarado ante el juez
La nueva actuación policial se produce después de que el caso haya avanzado también en los tribunales. En las últimas semanas han declarado nuevos testigos ante el juez y ya son al menos 14 las personas que han prestado testimonio en el procedimiento, entre familiares, amigos, vecinos y personas relacionadas con los cuatro investigados. En las comparecencias se han cruzado además familiares directos de Alejandro y personas del entorno de los sospechosos, en unas jornadas marcadas por cierta tensión.
Según ha trascendido del entorno de la familia, algunas declaraciones habrían incidido en los presuntos malos tratos que Alejandro habría sufrido durante su convivencia con Paco y Nuria. Incluso familiares de la propia Nuria habrían expresado sus dudas sobre su comportamiento. La familia de Álex sostiene que los investigadores ya dispondrían de indicios sobre los cuatro investigados, aunque considera que todavía sería necesaria una prueba sólida para poder acreditar su presunta implicación.
Más de dos años sin localizar a Alejandro
Alejandro Navarro Ríos desapareció en Ronda entre el 4 y el 5 de mayo de 2024, cuando tenía 25 años. Había vivido con su madre antes de trasladarse a la vivienda de Paco y Nuria, a quienes llamaba sus 'titos' y con quienes convivió durante alrededor de siete años. Era conocido como 'el joven de la flauta' porque tocaba este instrumento para conseguir dinero en distintos puntos de la localidad y también realizaba trabajos esporádicos. Desde su entorno destacan que Álex era presuntamente agredido por los investigados cuando no podía llevar dinero a casa. Varios de los sospechosos habrían llegado a reconocer que le han agredido ocasionalmente, a pesar de que aseguran que desconocen su paradero.
La familia del joven ya destacó que desapareció sin documentación ni dinero y que su teléfono permaneció en la vivienda. Desde entonces se han realizado diferentes búsquedas, incluida una operación policial el pasado marzo en zonas próximas al Punto Limpio, la barriada de La Dehesa y un área de pinar, además de las batidas organizadas por la plataforma Adonay. Ahora, con una nueva entrada en la vivienda y diligencias en otros inmuebles del entorno, la investigación vuelve a centrarse en las pistas que puedan llevar hasta Alejandro.