Mario, el profesor acusado de agredir sexualmente a 12 menores: su paso por el Atleti y un campamento antes de centrarse en las aulas
Mario, en prisión provisional sin fianza, está acusado de agredir sexualmente a 12 menores y la Policía busca posibles nuevas víctimas
El profesor acusado de agresión sexual a 12 menores organizaba fiestas en su comunidad de vecinos: su marido no lo sabía
Mario F. G., el profesor de 37 años que trabajó en el colegio Mercedarias de Don Juan de Alarcón y permanece en prisión provisional tras ser acusado de agredir sexualmente a al menos 12 menores, estuvo vinculado durante más de una década al fútbol base del Atlético de Madrid. Además de entrenar a porteros de distintas categorías, llegó a ejercer como primer entrenador en la escuela rojiblanca y participó en un campus de la Fundación del club en 2011.
En paralelo, desarrolló una carrera docente en cuatro colegios concertados de Madrid, entre ellos los Capuchinos y las Mercedarias, donde fue coordinador TIC. Tras dejar este último centro en 2024, pasó por otros dos colegios. En el momento de su detención, el pasado 13 de octubre, se encontraba impartiendo clases.
Semanas antes de su arresto, el 27 de agosto, Mario había publicado en LinkedIn una oferta para encontrar a otro profesor de Tecnología y mantenía activas sus redes sociales, ajeno a las investigaciones de las autoridades. Ahora, mientras el Atlético revisa su etapa en la cantera, la Policía investiga las denuncias de antiguos alumnos y trata de determinar si hay más víctimas.
Una carrera docente por varios colegios, pero sin rastro de las Mercedarias en su perfil
Mario estudió el grado en Química en la Universidad Complutense de Madrid entre 2006 y 2014 y obtuvo posteriormente el Máster Universitario en Formación del Profesorado de Educación Secundaria en la Universidad Camilo José Cela. Su primera experiencia docente que figura públicamente comenzó en enero de 2016 en el Colegio Sagrado Corazón de los Padres Capuchinos, en el distrito madrileño de Usera, donde había jugado al fútbol sala en su etapa escolar. Allí trabajó a jornada parcial hasta agosto de 2018 e impartió Física y Química, Química, además de realizar apoyos complementarios de Matemáticas. Según la descripción de ese puesto, durante el curso 2016-2017 realizó una sustitución de un mes en ESO y Bachillerato, mientras que en 2017-2018 dio clase durante el curso completo en ESO.
Su siguiente etapa conocida fue la de las Mercedarias de Don Juan de Alarcón, donde impartió asignaturas de la rama científica y donde se habrían producido parte de las agresiones sexuales que se investigan. La directora del centro situó su vinculación entre 2019 y 2024 en declaraciones a 'Informativos Telecinco'. Su presencia en el colegio queda acreditada en publicaciones de la propia institución. Además, un documento del Plan Digital de Centro para el curso 2023-2024 lo identifica como coordinador de Tecnologías de la Información y la Comunicación (TIC). Sin embargo, en el perfil profesional de Mario no hay ni rastro del nombre de este centro educativo.
Como pudo saber este medio, tras dejar las Mercedarias en 2024, el acusado pasó por otros dos centros educativos concertados de Madrid. En uno de ellos habría trabajado menos de cuatro meses y fue despedido después de agregar en Instagram a toda su clase, formada por adolescentes de 13 y 14 años. Posteriormente se incorporó a otro colegio concertado, donde impartía Matemáticas cuando fue detenido. Mario había firmado en ese último centro un protocolo que le prohibía mantener encuentros con estudiantes fuera del ámbito escolar. Por el momento, no constan públicamente agresiones sexuales atribuidas al docente en el centro donde fue arrestado.
De jugador y árbitro de fútbol sala a entrenador de porteros del Atlético
En cuanto a su faceta deportiva, antes de dedicarse a entrenar, Mario fue jugador y árbitro. Según recoge una entrevista publicada el 5 de julio de 2011 en un blog, jugó al fútbol sala en el Colegio Sagrado Corazón de los Padres Capuchinos entre el 2000 y el 2005 y luego pasó al fútbol 11. En 2006-2007 militó en la E.F.M. Villaverde Bajo, en categoría juvenil, y en 2008-2009 jugó en el Unión Manzanares CF, en Segunda de Aficionados. También arbitró partidos de fútbol sala entre 2004 y 2008, tanto en los Juegos Deportivos Municipales como en la Liga Interdistritos. Empezó a jugar como cierre en fútbol sala, pero tras dejarlo durante un tiempo, regresó como portero en su etapa juvenil. Después intentó dar el salto al fútbol 11 y comenzó a interesarse por la preparación de guardametas.
Su entrada en el Atlético de Madrid se produjo durante la temporada 2006-2007. Según relató en la citada entrevista, el director deportivo del equipo en el que mlitaba también entrenaba en la escuela rojiblanca y le propuso acudir a conocer una sesión. Allí habló con un preparador de porteros, quien le ofreció ayudarle en los entrenamientos después de que no pudiera incorporarse inicialmente como guardameta. La idea era que colaborara con los porteros y, al mismo tiempo, aprendiera para mejorar su propia técnica. "Y así, poco a poco, empecé a entrenarles yo a ellos. Al final de ese año, me ofreció quedarme", recordó. Durante la temporada 2006-2007 ayudó a preparar a porteros de las categorías cadete y juvenil en la sede de Orcasitas, y en la siguiente pasó a ejercer como preparador. Asimismo, habría desarrollado otras funciones: se le mecionó como primer entrenador del Atlético de Madrid C, de categoría infantil autonómica, entre abril y junio de 2008, y segundo entrenador del Atlético Madrileño C, de categoría cadete, durante la temporada 2008-2009.
A partir de la temporada 2009-2010, amplió su actividad a la escuela de la Fundación Atlético de Madrid en Majadahonda y trabajó con las porteras del equipo femenino rojiblanco, en distintas categorías. También pasó por el CF Pozuelo y participó en el Campus de la Fundación Atlético de Madrid en el verano de 2011. Entre 2014 y 2017 coordinó a los entrenadores de porteros de la Academia del club, con actividad en las sedes de Cotorruelo, Orcasitas y Alcobendas. Su vinculación con el Atlético se prolongó hasta mayo de 2020. Hay una ficha de un equipo juvenil con sus datos que sigue vigente. Para desarrollar estas labores, Mario había obtenido en la temporada 2009-2010 una titulación especializada en entrenamiento de porteros de la Federación Española de Fútbol.
Las agresiones investigadas, la detención anterior y la revisión del Atlético
Las presuntas agresiones sexuales que han dado lugar a la investigación actual se conocieron después de que, durante el verano de 2026, varios alumnos del Mercedarias de Don Juan de Alarcón compartieran sus experiencias durante una excursión escolar por el Camino de Santiago. Los menores hablaron con otros compañeros y trasladaron sus relatos a los profesores, que alertaron a la Policía. Los hechos habrían ocurrido entre 2019 y 2024, aunque pueden remontarse a 2022. Según las pesquisas, el docente se habría ganado la confianza de algunos alumnos mediante mensajes telefónicos y videojuegos, invitándolos a jugar a la PlayStation en su domicilio. Algunas agresiones se habrían producido allí y otras en el propio colegio, incluido el laboratorio.
La Policía atribuye al profesor tres delitos continuados de agresión sexual con penetración a menores de 16 años, otros tres delitos de agresión sexual contra víctimas diferentes, además de delitos relacionados con la prostitución infantil, la pornografía infantil y el 'child grooming', la captación de menores mediante el engaño con fines sexuales. Hay al menos 12 afectados por ahora. La Policía analiza los dispositivos electrónicos intervenidos en el domicilio para identificar a posibles víctimas. Este procedimiento debe distinguirse de la causa abierta por una denuncia anterior: en junio de 2024, el hermano de otro menor lo localizó a través de la geolocalización de su teléfono en la vivienda del profesor. La familia denunció los hechos, el docente fue detenido y quedó en libertad con medidas cautelares, entre ellas el alejamiento del menor. El caso sigue pendiente de juicio y es independiente del recuento de la investigación actual.
La trayectoria de Mario en el Atlético de Madrid ha llevado al club a iniciar una revisión preventiva de su etapa en la cantera. Según 'El País', la entidad calcula que trabajó con más de 200 menores y ha consultado a antiguos coordinadores y compañeros para averiguar si detectaron alguna conducta sospechosa o recibieron información que entonces no consideraron relevante. Durante los primeros días de revisión, el club afirmó que no había recibido ninguna información de ese tipo, aunque subrayó que acababa de comenzar las comprobaciones. También explicó que la Unidad de Atención a la Familia y la Mujer (UFAM) le había pedido que no encabezara una investigación paralela, sino que comunicara cualquier dato relevante a los agentes. El Atlético mantiene públicos sus canales de protección a la infancia, mientras la Policía intenta reconstruir el alcance de los posibles abusos y determinar si hay más menores afectados fuera del entorno escolar. El acusado estaba casado y su marido ya se mostró sorprendido de que organizara fiestas con su comunidad de vecinos sin que él lo supiera.