Mónica Díaz denuncia el sufrimiento de su familia tras el impacto de una piedra en el coche de su hermano y reclama justicia
Un menor tira una piedra desde un puente de una autovía en Toledo y deja en estado crítico a un conductor que volvía a casa
El conductor de 42 años que resultó herido de gravedad el pasado 14 de octubre al recibir el impacto de una piedra mientras circulaba por la AP-41, a la altura de Yuncler, en Toledo, continúa luchando por su vida. La Guardia Civil investiga a un menor como presunto autor del lanzamiento, ocurrido cuando la víctima regresaba a casa tras terminar su jornada laboral.
El objeto, de grandes dimensiones, fue arrojado desde un puente situado en el kilómetro 34,700 de la autopista de peaje. El hombre fue trasladado al Hospital Universitario de Toledo, donde permanece ingresado en estado crítico. El menor ha sido investigado por presuntos delitos de lesiones graves, contra la seguridad vial y daños, y las diligencias se han remitido a la Fiscalía de Menores.
Mónica Díaz, hermana del conductor, ha publicado esta semana un duro mensaje en sus redes sociales en el que se dirige directamente al menor investigado y le reprocha el sufrimiento que ha causado a toda la familia. La hermana explica cómo la pena que sintió inicialmente por alguien tan joven ha dado paso a la rabia ante la incertidumbre sobre el futuro de su hermano. Aunque rechaza la venganza, reclama justicia y que la edad del presunto responsable no reste gravedad a lo ocurrido. Además, ha difundido imágenes del puente desde el que se lanzó la piedra y del impacto que sufrió el vehículo.
El mensaje íntegro de Mónica Díaz, hermana del conductor herido
En su publicación, Mónica describe cómo su angustia por el estado de salud de su hermano ha ido dando paso a una mezcla de tristeza e indignación. También reflexiona sobre las consecuencias que, a su juicio, debe tener un acto como el que sufrió su familia y pide que no quede en el olvido.
"No sé cómo llamarte. No sé si llamarte chaval, porque eres menor de edad, o llamarte de otra manera por lo que has sido capaz de hacer. Lo que sí sé es que, para hacer lo que hiciste, tuviste que ser lo suficientemente consciente como para entender que una piedra de ese tamaño, lanzada contra un coche, podía destrozar una vida. Y eso es precisamente lo que has hecho: destrozar la nuestra. Hasta hoy, lo único que he sentido por ti ha sido pena. Pena por pensar que alguien tan joven pueda llegar a hacer algo así. Pero los días pasan, yo sigo viendo a mi hermano luchando por su vida y, con cada día que pasa, dentro de mí algo cambia. La pena empieza a mezclarse con una rabia que no sé ni cómo explicar. Y necesito hablarte. Aunque nunca llegues a entenderlo", arranca el mensaje.
"Necesito ponerte cara. Necesito saber quién eres. Necesito dejar de pensar que, mientras mi hermano lucha por seguir aquí, tú puedes estar disfrutando del sol, riéndote con tus amigos, tomando un refresco o haciendo tu vida como si aquella piedra no hubiera existido. Porque para ti quizá fueron unos segundos. Quizá un acto de valentía delante de otros. Quizá una gracia, una locura o una forma de demostrar algo. Pero para nosotros no han sido unos segundos. Son días de hospital, de miedo, de incertidumbre, de lágrimas y de rezar para que mi hermano siga con nosotros. Son días en los que nuestra vida se ha detenido mientras la tuya, aparentemente, puede continuar", precisa Mónica.
"Y no, no quiero venganza. Quienes me conocen saben que no soy así. Cada día tengo que frenar mi propia rabia y también la de personas que, si pudieran, te devolverían el mismo dolor que nos has causado. Pero yo no quiero convertirme en alguien como tú. Lo que quiero es que la justicia haga su trabajo. Que se sepa la verdad, que se asuman las consecuencias y que la edad no convierta algo tan grave en algo que se olvida sin más. Y hay algo que necesito que entiendas: si algún día tuviera delante a la persona que hizo esto, no necesitaría gritarle ni hacerle daño para que comprendiera lo que ha provocado. Me bastaría con que mirara a mi hermano", continúa el mensaje.
"No sé qué pasará con mi hermano. No sé cuánto nos queda por luchar ni qué nos espera mañana. Pero sí sé que él no merecía esto. Que iba por una carretera, haciendo su vida, y que tenía derecho a llegar a casa. Ojalá algún día seas capaz de comprenderlo. Ojalá el peso de lo que ha pasado te haga pensar en la persona que quieres llegar a ser. Y ojalá nunca tengas que vivir el dolor que hoy estamos viviendo nosotros para entender que detrás de una víctima hay una familia entera intentando no romperse. Yo seguiré aquí, al lado de mi hermano, luchando por él y esperando que vuelva a abrir los ojos a la vida. Fue una vida puesta en peligro. Fue una familia destrozada por el miedo. Y fue mi hermano. Y mi hermano no es una noticia más. Es mi sangre, es mi familia y es una parte de mi vida que necesito recuperar. Que se haga justicia. Por él. Por nosotros. Y para que ninguna otra familia tenga que pasar por esto", sentencia Mónica.
