Desaparecidos

El padre de Cristina Bergua, la menor que desapareció en Cornellà hace 29 años tras ir a romper con su novio: "Nunca hablé con él ni me lo he cruzado"

Cristina Bergua Vera, la menor desaparecida en Cornellà de Llobregat hace 29 años
Cristina Bergua Vera, la menor desaparecida en Cornellà de Llobregat hace 29 años. Informativos Telecinco
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Cristina Bergua Vera, una menor de 16 años, desapareció en la localidad barcelonesa de Cornellà de Llobregat hace justo 29 años. La joven quedó con su novio por la tarde para romper la relación sentimental que mantenían y nunca regresó a casa. Sus padres, Juan Bergua y Luisa Vera, emprendieron desde entonces una lucha incansable y, gracias a esos esfuerzos, el Congreso de los Diputados fijó en el 9 de marzo la celebración del Día de las Personas Desaparecidas sin causa aparente. Una forma de evitar que aquel caso caiga en el olvido.

La adolescente cuenta con una plaza con su nombre en Cornellà, donde también se ubica un monolito en su memoria desde 2018. Juan Bergua, que cada 9 de marzo celebra allí un acto para recordar a su hija y pedir que las autoridades la sigan buscando, ha hablado con la web de 'Informativos Telecinco' para explicar cuál es su situación. El progenitor de Cristina recuerda como si fuera ayer el último día que tuvo noticias de ella, a pesar del tiempo transcurrido.

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Cartel de búsqueda de Cristina Bergua

El padre de Cristina Bergua recuerda su desaparición en Cornellà de Llobregat

"Mi hija salió aquel domingo sobre las 17:00 horas. Quedó con Javier porque quería romper con él. Quería disfrutar de su vida, como sus amigas. Sé que estuvieron los dos juntos. Pero de repente desapareció. Cristina, cuando se retrasaba, siempre llamaba por la línea de teléfono que pudiera para avisar de que iba a tardar. Nos decía 'me he quedado a cenar con una amiga y voy luego' o 'acabo de coger el autobús y tardo una hora'. Pero aquel domingo ni llamó ni se presentó", comenta Juan.

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"Cuando llegaron las 22:00 horas, que era cuando estaba previsto que volviera, le dije a mi mujer que fuera a preguntar a sus amigas y a Javier mientras yo iba a interponer la denuncia. Javier dijo que estuvieron juntos por la tarde y que sobre las 21:00 horas la dejó en Carretera d'Esplugues, a unos 500 metros de mi casa. Mi hijo también fue a preguntarle y recibió la misma respuesta", agrega el padre de la joven, que no volvió a tener contacto con el chico: "Nunca hablé con él ni me lo he cruzado por la calle".

El caso de Cristina Bergua: lugares clave

Juan afirma que Javier "hizo publicaciones" asegurando que, cuando Cristina fuera mayor de edad, regresaría a casa. Pero no fue así. El exnovio de la desaparecida nunca fue detenido, pero sí hubo sospechas sobre él, especialmente por su presunto comportamiento agresivo y su implicación en algunos actos delictivos relacionados con drogas. Fue la última persona en ver con vida a la menor, no participó en las batidas de búsqueda y no ha ofrecido más detalles sobre cómo se perdió su pista.

Cabe destacar que los agentes investigaron distintas ubicaciones y a otros posibles implicados. Pero la responsabilidad penal por los hechos ha prescrito. La familia de la joven afirma que, "si todo hubiera ocurrido en la actualidad, las cosas serían diferentes". Antes "no había ni redes sociales ni tantas cámaras instaladas en las ciudades". "Ahora hay una cámara en cualquier lugar, podríamos haber tenido más indicios de esa manera", lamenta Juan.

"Si fuera la hija de un pez gordo de la política posiblemente habría más influencia"

El padre de Cristina recuerda bien el proceso. La Policía Nacional indagó en los hechos entre 1997 y 1998, pero el caso se archivó por falta de indicios. Pese a la insistencia de Juan por encontrar a su hija, solo recibía evasivas. No fue hasta que dio con un juez sensible a su situación que se reactivó la búsqueda: los Mossos d'Esquadra asumieron la investigación de 2008 a 2010. En ese momento, el expediente pasó al Departamento de Homicidios y la causa acabó cerrándose definitivamente sin que, hasta hoy, se haya vuelto a reabrir.

Juan y Luisa, llenos de entereza, fundaron en 1998 la Asociación de Familiares InterSOS para dar visibilidad a casos como el de su hija (aquella fundación se autodisolvió en 2024 y se unió a la Fundación QSD Global de Paco Lobatón). "No estaba de acuerdo con que, cuando denunciaras, te dijeran que había que esperar 24 horas ni con que acudieras a interponer todas las denuncias que quisieras y las aceptaran. Empecé a trabajar en que hubiera un centro de unificación de denuncias y se creó el Centro Nacional de Personas Desaparecidas (CNDES). Además, en 2007 solicité que se declarase a nivel oficial el Día de las Personas Desaparecidas sin causa aparente y el Congreso lo llevó a cabo. Hemos marcado un antes y un después, pero seguimos sin saber qué le pasó a mi hija", explica el padre.

Esperando a sus desaparecidos
Los padres de Cristina Bergua recordaron en 2017 la desaparición de la menor

Juan tiene muy claro que "cuando desaparece una persona, no desaparecen sus derechos". "Tienen que ser buscados hasta las últimas consecuencias. Siempre te dicen que, si surge una pista, volverán a investigar. Pero lo que tienen que hacer es investigar más a fondo. Tenemos unas 7.000 personas desaparecidas en España, en algún sitio tienen que estar. Y hay que destacar la importancia de los casos de larga duración. Porque hemos conseguido avances, pero no me acaba de convencer del todo. Desde hace años se viene pidiendo la creación del Estatuto de Personas desaparecidas, que lleva siete u ocho años en el Congreso, y no le dan salida", añade, en alusión a un documento que podría hacer que todas las familias con desaparecidos tuvieran ayuda psicológica del Estado, algo que ellos no han tenido.

"Si fuera la hija de un pez gordo de la política o una persona con mucho dinero, posiblemente habría más influencia en todo", señala Juan, que este lunes celebra en Cornellà otro acto en memoria de Cristina. "Se dice que el tiempo lo cura todo, pero es una frase que no alivia. El dolor para nosotros no frena. El calendario se quedó congelado. Aquel día empezamos a dejar de vivir para sobrevivir", sentencia. Casi tres décadas después, un período difícil de comprender, la familia de la menor sigue con más preguntas que respuestas.