El historiador Dan Jones revisa el mito de Enrique V y su influencia en la Historia: “Líderes como Trump o Putin pueden cambiar el curso de la Historia”

dan-jones-4
Dan Jones es un galardonado historiador, locutor y periodista. Sus obras más vendidas internacionalmente incluyen The Plantagenets o Magna Carta. Despertaferro-ediciones
  • Dan Jones analiza el liderazgo de Enrique V y lo compara con líderes actuales

Compartir

Si hace unos años le hubieran preguntado al historiador y divulgador británico Dan Jones si una sola persona podría cambiar el curso de la Historia, habría dicho que eso ocurría en la Edad Media, con personajes como el rey Enrique V, al que dedica su último libro, pero no en la actualidad.

Sin embargo, esta última década ha demostrado lo contrario, sostiene el autor en una entrevista. "La Historia arroja oportunidades pero la personalidad es crucial; líderes como Trump o Putin, en estos tiempos populistas, son los forjadores de la Historia", ha afirmado.

PUEDE INTERESARTE

Un rey lleno de contradicciones

Experto medievalista, miembro de la Royal Historical Society y responsable del pódcast 'This is History', Jones (Reading, 1981) lleva 20 años escribiendo sobre la Edad Media y tenía una deuda con Enrique V, erigido en mito por Shakespeare y que a punto estuvo de conquistar Francia tras su improbable victoria en la batalla de Azincourt en 1415.

"Fue el rey perfecto pero también un bicho raro", afirma Jones. Y un hombre lleno de contradicciones: por un lado, un guerrero capaz de ordenar ejecuciones en masa, pero también músico, compositor, profundamente humanista, lector y culto.

PUEDE INTERESARTE

Jones lo considera un caso interesante de liderazgo en tiempos de crisis. "Cuando llega al trono, la economía no iba bien, había una gran inestabilidad política y parecía improbable que una sola persona pudiera llegar y resolverlo todo, pero él lo hizo, impartió justicia y triunfó en el campo de batalla y después murió, con solo 35 años, lo que también contribuyó al mito".

Una herida que marcó su destino

El historiador insiste en que es complicado juzgar a un personaje del siglo XV con los estándares actuales. "Para nosotros sería un fanático y un caudillo", subraya, pero sí ve algunos rasgos comparables a líderes actuales.

En el libro, Jones se detiene en un suceso que considera determinante para Enrique V: cuando, con solo 16 años, siendo príncipe, estuvo a punto de morir en la batalla de Shrewsbury, en Gales.

Una flecha le entró por la mejilla y se le enterró hasta quince centímetros en la base del cráneo. Sobrevivió de milagro y desde ese momento se sintió "tocado por Dios y predestinado a la grandeza", según el autor.

Paralelismos con líderes actuales

"Trump era mucho mayor cuando recibió un disparo en un mitin, en Florida, en septiembre de 2024, pero creo que también pudo ser un momento crítico para él como político y como líder mundial", ha asegurado.

Otro rasgo en común, agrega, es que son líderes que miran al pasado. "Putin está obsesionado con restaurar el imperio a tiempos de Catalina la Grande; Trump, haciendo la guerra en Irán, no deja de decir que no va a repetir los errores de Jimmy Carter en 1979", señala, en alusión a la crisis de los rehenes.

Del mismo modo, Enrique V estaba obsesionado con conquistar Francia, especialmente recuperar Normandía, como en tiempos de su abuelo Eduardo III.

El mito creado por Shakespeare

Con su libro, 'Enrique V' (Ático de los Libros), que se edita en España y en América Latina, Jones busca también desmitificar la figura literaria creada por Shakespeare, recogida después en el cine por actores como Kenneth Branagh (Enrique V, 1989) o, más recientemente, Timothée Chalamet (The King, 2019).

Shakespeare lo retrata como un joven libertino, bebedor y mujeriego, para enfatizar su transformación en un hombre serio y cargado de responsabilidades, pero según Jones nunca fue así.

Tampoco hay que tomarse con literalidad sus soliloquios. Según Jones, hay constancia de lo que dijo a sus hombres antes de empezar la famosa batalla de Azincourt, donde los franceses doblaban en número a sus tropas agotadas y enfermas. Fueron exactamente tres palabras: "Muchachos, vamos allá".