La inminente llegada de El Niño "echará más leña al fuego de un mundo que se calienta": "Cruzará fronteras a una velocidad devastadora"
António Guterres insiste en que la única respuesta eficaz para paliar los impactos es una acción climática a la altura de la crisis
Un episodio del fenómeno ‘súper El Niño’ amenaza con irrumpir entre mayo y julio para dejar temperaturas récord jamás registradas
Los expertos advierten de la llegada de El Niño, un patrón climático caracterizado por el aumento del calor en la superficie del agua en las áreas tropicales del Pacífico que intensifica los fenómenos extremos. Según informa 'El País', la Organización Meteorológica Mundial (OMM) asegura que debemos de estar preparados porque calculan que existe un 80% de posibilidades de que se instaure entre junio y agosto.
La probabilidad sube al 90% cuando se analizan las posibilidades de que esté activo hasta noviembre. En otras ocasiones, El Niño ha provocado cambios en "las pautas de temperatura y precipitación a escala mundial”, además de aumentar “el riesgo de fenómenos meteorológicos extremos”, según la OMS.
"Echarán más leña al fuego de un mundo que se calienta", lamenta António Guterres
António Guterres, secretario general de la ONU, recuerda que El Niño solo es la gota que colma en vaso por culpa de las emisiones de efecto invernadero: "Las condiciones asociadas al episodio de El Niño echarán más leña al fuego de un mundo que se calienta. Las consecuencias se dejarán sentir con una intensidad todavía mayor y su alcance será aún más amplio, cruzando fronteras a una velocidad devastadora".
Guterres insiste en que la única respuesta "eficaz" para paliar los impactos es "una acción climática a la altura de la crisis”, que pase por “acabar con la adicción a los combustibles fósiles” y “acelerar la transición a las energías renovables”. Para él, su receta la completa la protección de “los más vulnerables” y la puesta en marcha de los “sistemas de alerta temprana” en todo el mundo para avisar a la población de estos eventos extremos.
El Niño "podría ser, por lo menos, moderado, aunque su intensidad podría llegar a ser fuerte"
Algunos científicos apuntan a que el episodio puede ser muy intenso pero la OMM recuerda que hay que ir "con cautela" a la hora de hacer pronósticos. Lo que sí afirma la organización es que El Niño "podría ser, por lo menos, moderado, aunque su intensidad podría llegar a ser fuerte". Aunque todavía hay incertidumbre sobre cuándo podrá alcanzar su punto más alto de intensidad.
Lo que sí tienen claro por las observaciones de las últimas semanas es que “desde mediados de mayo de 2026 se observa un aumento de las anomalías de la temperatura de la superficie del mar en la zona centroriental del Pacífico ecuatorial”. Esto “indica un calentamiento continuado de las aguas que puede favorecer la instauración de un episodio de El Niño".
“Tenemos que prepararnos para un episodio de El Niño potencialmente fuerte, que exacerbará las sequías, potenciará las lluvias intensas y agravará el riesgo de olas de calor tanto en tierra como en el océano", advierte Celeste Saulo, secretaria general de la OMM. “El episodio más reciente de El Niño, ocurrido en 2023/2024, fue uno de los cinco más intensos de los que se tiene constancia y contribuyó a las temperaturas mundiales sin precedentes que se registraron en 2024”, añade.
Impactos en cadena, otra de las consecuencias que se presentan con El Niño
El Niño suele tener una periodicidad de entre dos y siete años y su duración oscila entre nueve y 12 meses. Comienza a formarse entre marzo y junio y alcanza su apogeo entre noviembre y febrero. Entre sus consecuencias está que las temperaturas mundiales suelen ser más altas durante el segundo año del episodio.
La OMM recuerda que no existen indicios de que “el cambio climático aumente la frecuencia o la intensidad” de estos episodios: "Sin embargo, puede amplificar los efectos asociados porque los fenómenos meteorológicos extremos, como las olas de calor y las lluvias intensas, disponen de más energía y humedad a raíz del incremento de las temperaturas del aire y del océano".
Otro de los problemas que se presenta con El Niño son "los impactos en cadena". Así lo explica Saulo, quien recalca que las consecuencias van desde las sequías al aumento de las olas de calor y las lluvias torrenciales o los incendios.
Saulo destaca que lo más esperable es que aumenten las lluvias torrenciales en amplias zonas de Sudamérica, algunas zonas de Ecuador y Perú, el sur de Estados Unidos, algunas partes del este de África y de Europa, además del sudeste asiático. También se puede dar una reducción de lluvias en el centro y norte de Sudamérica, centro de África, Indonesia y Australia.