Agresiones

La historia viral de Alejandro, un joven alicantino con sobrepeso que salió a caminar y acabó llorando: "Me gritaron gordo y barrigón"

Alejandro viral
Alejandro sufrió los insultos de un grupo de jóvenes durante su paseo.. Telecinco.es
Compartir

Alejandro, un joven alicantino de 24 años, decidido a perder peso, se calzó las zapatillas el pasado martes y salió a andar por las calles de Rafal, un pequeño pueblo de 4.000 habitantes. "Llevo tiempo haciendo dieta y yendo al gimnasio, así que decidí que tenía que salir a caminar", explica Alejandro Ferrández.

El primer día todo fue bien. Poco más de tres kilómetros en 45 minutos. Feliz y motivado, el miércoles se puso el chándal para seguir con su plan de adelgazamiento, pero cuando estaba a unos minutos de llegar a casa, escuchó unos gritos. "Empecé a oír que decían gordo. Yo iba con la música y pensé que no era a mí", relata. Pero los insultos continuaban. "Vi a un grupo de chavales en un parque y ya supe que era a mí. Les pedí que me dejaran tranquilo, pero siguieron. No les dije nada más porque tenía miedo de que me pegaran una paliza y continuaron diciéndome barrigón y gordo unas veinte veces".

PUEDE INTERESARTE

Asustado y frustrado, Alejandro se vino abajo. "Me puse a llorar. No entendía que con lo que cuesta hacer dieta y deporte, como hay gente que ven a una persona andando tranquilamente se pongan a insultarlo. Me dio mucha rabia", lamenta.

Dispuesto a denunciar lo que le había pasado, subió a su cuenta de TikTok un vídeo que grabó minutos después del incidente. "Esa noche lo pasé muy mal. Cuando llegué a casa me tuve que tomar una pastilla para la ansiedad porque estaba muy nervioso y no pude dormir".

PUEDE INTERESARTE

Cuando era un niño, Alejandro ya sufrió episodios de acoso por su sobrepeso. "Me insultaban, pero nunca he tenido complejo. Hacía años que ya nadie me decía nada hasta el pasado martes. Fue muy duro".

Apoyo en las redes

Abatido por lo sucedido, Alejandro encontró el apoyo para superarlo donde menos lo esperaba, a través de las redes sociales. "La respuesta ha sido increíble. Esperaba que se metieran conmigo, pero ha sido todo lo contrario. Todos los mensajes han sido muy positivos, de ánimo. Me ha alegrado ver que la gente tiene corazón".

Un estímulo que le sirvió para volver a salir a andar este jueves, aunque cambiando el recorrido. "Decidí irme al pueblo de al lado con un amigo porque no quiero ponerme en la situación de encontrarme de nuevo con ellos", afirma.

Además, ahora se siente acompañado por sus seguidores en redes sociales que le demandan más vídeos para seguir su progresión. "Me motiva mucho porque lo más duro de todo este proceso es sentirse solo. Ahora tengo un apoyo que me ayuda a seguir. Esta vez no pienso dejarlo", asegura.