La historia de Vicente Solivella, el kitesurfista valenciano que sigue navegando a los 90 años: "Me llaman el extraterrestre"

Vicente ha pasado toda su vida junto al mar. Telecinco.es
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Cada día, ya sea verano o invierno, Vicente se lanza al mar a navegar. Así lo ha hecho durante toda la vida y sigue haciéndolo a sus 90 años. "El mar para mí es vida. Acabo de salir del agua ahora de navegar con una tabla eléctrica que tengo y esta tarde si entra viento hago windfoil. Yo vivo en un camping en la Patacona frente a la playa y aquí no me dejan hacer kitesurf, para eso me voy a la Pobla Farnals, que hay una zona habilitada", explica.

A su edad, no piensa en colgar la tabla. "Aquí no hay retirada, solo en el hoyo cuando me muera. Hay que estar al pie del cañón hasta última hora. No tengo tiempo de morirme", afirma entre risas.

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Conocido como el "xiquet de la Patacona" (el niño de la Patacona), Vicente es uno de los pioneros en Valencia, primero del windsurf y luego del kitesurf, lo que le ha convertido en una leyenda del deporte náutico amateur. "He estado en el mar toda la vida, desde pequeño. No he querido nunca dedicarme a nivel profesional, si lo hubiera hecho sería campeón del mundo. He tenido barco y soy patrón. También he hecho esquí acuático y he nadado mucho, de hecho, he ganado varias veces la travesía del Puerto de Valencia", asegura.

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Consejos de vida

Ebanista de profesión, se especializó en la fabricación de materiales para pintores como caballetes y bastidores. "Tenía una fábrica en Benetússer que me permitía compaginarlo con el deporte y en cuanto podía me escapaba a navegar". Un oficio que le ha permitido fabricarse su propio material para practicar sus deportes favoritos. "Menos las velas, yo me lo hago todo. Me hago las tablas y he llegado a construirme un catamarán".

Pero además del mar, Vicente también ha practicado deportes aéreos. "Soy instructor de vuelo libre, he enseñado a mucha gente. También he hecho parapente y ala delta en el Montblanc".

Deportes de riesgo, que siempre ha practicado con precaución. "No he tenido problemas porque siempre lo he hecho todo a conciencia, aunque alguna vez te equivocas. Una vez, navegando aquí en la playa, no había ningún peligro, pero cambió el viento, la cometa de kitesurf me subió a ocho metros y caí a plomo al mar. Me rompí siete costillas del costado izquierdo, pero a los dos meses ya estaba otra vez navegando. Tengo la suerte de que me recupero rápido", afirma Vicente, que asegura que lo único que hace es seguir los consejos de su médico. "Me dijo, usted Vicente no pare, siga con el deporte. Y yo no paro".

Junto al deporte, Vicente ofrece su propia receta para llegar a su edad en forma. "Comer ligerito, no mucha comida, atracones ninguno y dieta mediterránea", una fórmula que Vicente complementa con una clara filosofía de vida. "Hay que vivir modestamente y no gastar más de lo que tienes porque sino te vas a ver en apuros siempre".