Se trata de un complejo hotelero de ultra-lujo que se inaugurará a finales de 2026 en la remota isla caribeña de Barbuda
De Robert de Niro a Hugh Jackman: seis resorts de lujo que pertenecen a celebrities internacionales
Que uno de los actores más conocidos del cine estadounidense del último medio siglo esté supervisando personalmente desde el tono exacto del ipe, la madera tropical con la que se rematarán las tarimas de su próximo hotel, hasta el origen de las puertas correderas de los armarios, ilustra hasta qué punto Robert De Niro está ha volcado en su proyecto más ambicioso fuera del cine: Nobu Beach Inn. Es más, incluso se ha mudado a una modesta casa a unos pocos cientos de metros de la zona de construcción.
Se trata de un complejo hotelero de ultra-lujo que se inaugurará a finales de 2026 en la remota isla caribeña de Barbuda. La operación, presentada como el estreno más personal del imperio hostelero Nobu, es también el único hotel de esa cadena en el que el ganador de dos Óscar posee participación accionarial directa, y viene envuelta en una historia personal, empresarial y política que se remonta hasta hace más de tres décadas.
Todo empezó en los 90, con un simple paseo
De Niro visitó Barbuda por primera vez hace aproximadamente treinta años en una excursión de un solo día. La isla, está situada a unos 61 kilómetros al norte de Antigua y cuenta con una superficie inferior a la del distrito neoyorquino de Brooklyn, y aún así le impresionó por la belleza de su playa más famosa, que es una franja de arena rosácea de aguas turquesas conocida como Princess Diana Beach. Que debe su nombre a la fallecida princesa de Gales, que solía hospedarse en el mítico K Club, hotel de referencia caribeña en los años noventa.
El mítico K Club acabó cerrando y quedó en estado de abandono hasta que, en 2015 el consorcio liderado por De Niro se hizo con el derecho de uso de sus 158 hectáreas. Sobre este terreno se está levantando hoy el resort, sujeto a un contrato de arrendamiento de 99 años por el que se abonaron 5,2 millones de dólares.

Cómo será el Nobu Beach Inn
El complejo, que se extenderá a lo largo de más de dos millas de costa virgen, agrupará tres capas de producto claramente diferenciadas:
- La primera es el hotel, con 36 habitaciones distribuidas en 17 bungalows interconectados por senderos discretos y con tarifas que arrancarán en 2.500 dólares por noche.
- La segunda es una constelación de villas privadas de hasta 550 metros cuadrados con jardines propios, un spa con pabellones ajardinados individuales y una piscina frente al océano.
- La tercera capa la conforman 25 residencias exclusivas puestas a la venta desde 12 millones de dólares por unidad, más parcelas adicionales para desarrollos privados personalizados.
Como colofón gastronómico, el restaurante Nobu, que lleva abierto en la isla desde 2021 y sirve como preludio del complejo y único Nobu del Caribe, cambiará su localización para colocarse en el edificio principal del hotel, manteniendo su carta insignia de pescados crudos, cortes tomahawk y guiños locales como la langosta de Barbuda.
La cifra final de inversión oscila entre los 210 millones de euros anunciados por el primer ministro Gaston Browne y los "cientos de millones" a los que hace referencia Katy Horne, la directora general del proyecto. La apertura, inicialmente prevista para principios de 2026, ha quedado finalmente fijada para noviembre de 2026.
Además, el grupo empresarial se ha comprometido a crear un fondo filantrópico nutrido por las cuotas comunitarias de los propietarios de residencias y por recargos voluntarios a los huéspedes, destinado a financiar iniciativas locales en educación y emprendimiento. Además, también se comprometen a contratar personal barbudense siempre que sea posible, promoviendo el talento local desde agricultores y pescadores hasta diseñadores y músicos.

