Las víctimas del accidente de metro de Valencia, 20 años después de la tragedia: "La Generalitat nos maltrató cuando éramos más vulnerables"
El 3 de julio de 2006 43 personas fallecieron y 47 resultaron heridas graves en un accidente en el metro de Valencia, 20 años después las víctimas lamentan que siguen sin saber qué paso
Una madre y su hija, asesinadas por su padre, ya detenido, en Alicante: otra hija, que resultó herida, fue la que llamó al 112
El 3 de julio de 2006 un convoy de la línea 1 de Metrovalencia descarriló a las 13 horas y 3 minutos en una curva cercana a la estación de Jesús. 43 personas fallecieron en el siniestro y otras 47 resultaron heridas, en el que es el peor accidente de metro de la historia de España.
Este viernes, 3 de julio de 2026, cuando se cumplen 20 años de la tragedia, la sociedad valenciana recuerda a las víctimas. "Hoy es un día de homenaje, con un cariz más sentimental y personal", señala Beatriz Garrote, presidenta de la Asociación de víctimas del metro de 3 de julio, que perdió a su hermana ese día.
El dolor por las pérdidas humanas y las secuelas para los heridos graves perduran dos décadas después. "Aprendes a vivir con ello", asegura Garrote. Lo que tampoco se olvida es la lucha que las víctimas emprendieron para buscar justicia en el momento de mayor dolor. "Cuando las víctimas estábamos tan tocadas, éramos tan vulnerables, el gobierno valenciano nos maltrató, cuando debería haber estado con nosotros. Eso te hunde, te deja secuelas y te duele más. Pero haber luchado contra ese maltrato institucional fue reparador".
Una lucha que se recuerda en esta jornada que también tiene una vertiente reivindicativa y solidaria con las víctimas de la DANA. "Ellos están viviendo ahora lo mismo que nosotros en 2006. Es doloroso ver que veinte años después los damnificados de la DANA están en la misma situación que nosotros. Desgraciadamente, a nivel institucional, otro gobierno valenciano, también del Partido Popular, esta vez junto con Vox, está aprobando dictámenes políticos que les ayudan a eludir la responsabilidad. En nuestro caso era una situación imprevisible e inevitable y en el de la DANA el argumento es que no tenían información", afirma.
14 años de espera para una reparación a medias
El 4 de julio de 2006, las víctimas del accidente comenzaron a transitar una larga y dura batalla. "Nuestro objetivo era saber qué había pasado realmente, pero la instrucción judicial limitó tanto la investigación que se cercenaron todos nuestros derechos a tener justicia. También nos hubiera gustado que Francisco Camps (presidente de la Generalitat en aquel momento) hubiera asumido la responsabilidad por una gestión tan nefasta y por haber desatendido a las víctimas", recuerda Garrote.
El primer mazazo llegó pronto. Solo dos semanas después del accidente, se abrió una comisión de investigación en las Cortes Valencianas, pero solo 25 días después se cerró admitiendo la versión oficial de atribuir el accidente al fallo humano del maquinista y el exceso de velocidad, sin tener en cuenta la falta de medidas de seguridad que podrían haber evitado la tragedia.
Un año más tarde, sufrieron el siguiente golpe con el primer archivo de la investigación judicial que confirmó la Audiencia de Valencia en 2008. En total, el caso se archivó hasta en tres ocasiones siguiendo punto por punto la versión oficial del exceso de velocidad.
Pero las víctimas no desfallecieron y comenzaron a llegar las primeras victorias. "En 2015 con la llegada del gobierno del botánico se consiguió la ley de seguridad en el ferrocarril, se abrió la oficina de atención a las víctimas del accidente y se reabrió la comisión parlamentaria que se había cerrado en falso, además de conseguir nuevas medidas para mejorar la gestión de una tragedia de estas características", recuerda Garrote.
El siguiente paso tuvo que esperar cinco años más. En 2020 llegó parte de la reparación judicial que reclamaban las víctimas. Tras conseguir la reapertura de la causa en los tribunales, una sentencia condenó a cuatro ex directivos de Ferrocarrils de la Generalitat Valenciana a un año y diez meses de prisión por un delito contra los derechos de los trabajadores, 43 delitos de homicidio por imprudencia grave profesional y 37 delitos de lesiones por imprudencia grave profesional. "De todo lo que no teníamos, conseguimos poco a poco cosas que para nosotros fueron un éxito aunque no reparaba las demandas de las víctimas el día después del accidente. A lo que queríamos conseguir en 2006 no llegamos", asegura Garrote, que lamenta que "20 años después seguimos sin saber qué pasó. En el momento en el que se destruyeron las pruebas ya sabíamos que jamás lo íbamos a conseguir".