Iglesia

El pueblo de Relleu, Alicante, se moviliza para que el Obispado no traslade a su cura, el Padre Juan: "Es muy querido, sería una pérdida muy difícil para el pueblo"

El Padre Juan siempre tiene una sonrisa en su cara. Telecinco.es
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En Relleu (Alicante) los vecinos se han movilizado para que el Obispado no traslade a su cura a otro pueblo. "Cuando hablamos del Padre Juan, no hablamos solo de nuestro párroco. Hablamos de alguien que ha estado presente en nuestras vidas, en nuestras familias y en los momentos más importantes de nuestro pueblo. Hace mucho tiempo que dejó de ser "el cura" para convertirse en parte de nuestra familia", señalan los vecinos en una petición de firmas que han lanzado en Change.org para intentar que se quede.

Nacido en el Congo, el Padre Juan vivió la guerra civil de Ruanda en 1994 en la que fueron exterminados cerca de un millón de Tutsis. Tras el holocausto, acabó en un enorme campo de refugiados de 60.000 personas donde ejerció el sacerdocio y más tarde sobrevivió dos años en la selva.

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Fue entonces, cuando salió de África y hace 23 años ya llegó junto con cuatro monjas también africanas a Relleu, un pequeño pueblo de 1.000 habitantes que lo recibió con sorpresa, pero con los brazos abiertos.

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De carácter risueño y siempre con una sonrisa en la cara, este simpático cura se ganó rápidamente a los vecinos. "El Padre Juan no solo ha celebrado misas o administrado sacramentos. Ha dedicado su vida a las personas. Quien lo conoce sabe que no es solo un sacerdote. Es un pastor cercano, humilde, entregado y siempre dispuesto a servir. Es una persona que ha unido generaciones y que ha hecho que muchas personas recuperen o descubran la fe", explican los vecinos.

Traslado a la Vega Baja

Hace unos días, llegó la noticia del traslado del Padre Juan a la parroquia de San Miguel Arcángel, en San Miguel de Salinas (Alicante) y los vecinos consternados comenzaron una recogida de firmas, ya llevan cerca de 1.000 para solicitar al Obispado de Orihuela-Alicante que reconsidere la decisión. "Se ha montado algo de follón porque bueno no queremos que se vaya. No nos queremos meter en temas eclesiásticos y nosotros lo respetamos, pero el Padre Juan es una persona muy querida aquí y en toda la comarca porque también es el párroco del hospital de la Marina Baja", explica Lino Pascual, alcalde de Relleu, que confirma que "vamos a nombrarlo hijo adoptivo del pueblo, se hizo la propuesta y enseguida se aceptó. Es un reconocimiento a su labor".

Durante más de dos décadas, el Padre Juan se ha convertido en un vecino más del pueblo. "No solo ha celebrado misas o administrado sacramentos. Ha dedicado su vida a las personas", aseguran los vecinos.

Una labor que perdurará en el futuro, ya que con sus propias manos y la ayuda de los feligreses ha rehabilitado la iglesia del pueblo, conocida ahora como la "Catedral de la Montaña". "Con su propio esfuerzo ha trabajado para restaurar nuestra iglesia. Donde otros habrían contratado obras, él ha cogido cemento, herramientas y horas de su tiempo para mejorar el templo con sus propias manos", explican.

"Me da pena irme"

Ante el revuelo que ha originado en el pueblo la noticia de su traslado, el Padre Juan se siente agradecido del cariño de sus feligreses. "Son muchos años aquí. Yo no soy un sacerdote rígido, soy más de gastar bromas, de ir a hacer deporte con la gente e integrarme en la vida normal", cuenta.

Por eso entiende la reacción de los vecinos, aunque acepta la decisión tomada por el Obispo. "Está en su derecho de cambiar a un sacerdote porque tiene que organiza su diócesis. Antes de cambiarme me llamó, estuvimos casi dos horas hablando y me explicó mi traslado", recuerda el Padre Juan, que reconoce que se marcha con pena. "23 años después abandonar la parroquia, la casa, a la gente me produce mucha pena, es normal, pero entre la pena y la obediencia yo prefiero la obediencia", porque él está convencido de que el Obispado no va a cambiar de opinión.

Algo a lo que los vecinos no se resignan y siguen dispuestos a llegar hasta el final para que el Padre Juan siga con ellos. "Su marcha supondría una pérdida muy difícil para nuestro pueblo y para nuestra comunidad cristiana. Por todo ello, pedimos respetuosamente al Obispado que se estudie la posibilidad de que el Padre Juan continúe ejerciendo su ministerio en Relleu", señalan.