Edurne revela su historia y algunos compañeros la dan por ganadora
Que Almudena sería la expulsada estaba previsto, lo que no podíamos saber es que Edurne emocionaría a todos, dentro y fuera de la casa, y que la audiencia salvaría a Íñigo de una expulsión “fulminante”.

Cuando todos esperábamos que los momentazos de la noche surgieran de la expulsión o la nueva ronda de nominaciones, nos sorprendió Edurne con su valiente línea de la vida. Que hubiera evitado hasta ahora contar en la casa su historia personal en lo relativo a su identidad de género hacía pensar que igual no lo mencionaría. Todo lo contrario, comenzó soltando el dato a bocajarro. En ese momento un escalofrío debió recorrer la casa. Mamadou hacía un gesto de aprobación, como si estuviera orgulloso de ser su amigo. Sin embargo, a Íñigo se le escapaba una sonrisa posiblemente nerviosa que corregiría de inmediato, terminando emocionado mientras escuchaba el resto del relato de su amiga.
Luego contaría Íñigo que ya tuvo una aventura con una chica “trans” y dijo de Edurne algo que repetirían algunos más: “Va a ser la ganadora”. No tendría tiempo de recuperarse tras conocer su “secreto” y antes de vivir una expulsión “fulminante”. Reconozco que me emocioné escuchando la curva de la vida de Edurne, pero mi yo más frívolo se queda con un detalle de la historia de cuando era un chico. Su nombre era entonces Eduardo. Desde luego, el naming es espectacular, de Eduardo a Edurne. La felicito por esa gran elección. Entre otras ventajas está que le sigan valiendo las camisas con sus iniciales bordadas. Ya dije que está hablando mi parte frívola.

Almudena paga su cobardía y el robo de leche
La audiencia votante le pasó factura anoche a Almudena por la cobardía mostrada al no querer salir nominada aún a costa de que lo fueran sus compañeras Patricia y Lorena. También debió influir en su expulsión que se apuntara a la tendencia de esconder cartones de leche. Ambos hechos fueron motivo de lo que sucedió anoche, así como el germen de su enemistad con Patricia. Aunque probablemente haya influido más en los votantes su extemporánea reacción en los alegatos y contra alegatos del lunes pasado. Almudena desestabilizó la casa y desde entonces había perdido el apoyo de la mayoría. Concursantes como Desi o Joon, habitualmente poco comprometidos, se decantaron por apoyar a Patricia en lugar de a la ya expulsada.
Al fin pudo Patricia explicarle el malentendido del refrán relativo a micciones nocturnas, algo a lo que Almudena no dio ninguna importancia. Ni siquiera estoy seguro de que esa información llegase a traspasar su córtex cerebral. Tal es la indiferencia mostrada por la expulsada que no quiso darle la mano cuando Jorge Javier enseñaba el sobre rojo (expulsión). También negó a su compañera un abrazo de despedida y medió la obligó a que se sentase al otro extremo de ese banco de tortura que preside la sala de expulsiones. Al final salió Almudena con un porcentaje del 78,8 % en el duelo contra Patricia, aunque al principio de la noche así lucían los porcentajes: 61,6 %. 17,0 %, 13,4 % y 8,0 %. Es el porcentaje más alto de la edición hasta el momento.
Pensar que hubiera sido más oportuna la expulsión de José Manuel es algo tan lógico como implanteable. Sobre todo porque sería exigir al espectador que vota la renuncia a ejercer de pequeño Dios castigador. Expulsar a Almudena es castigar reacciones que pudieron llegar a poner en peligro la convivencia. Nada que ver con José Manuel, el vigía de la despensa que hace unos días reconocía su afición a inspeccionar lo que otros comen. Dijo así: “Me fijo en todo lo que coméis cada uno. Desi y Rocío toman el café en vaso de cristal, Íñigo se come unos platos así (de grandes), Mamadou siempre quiere repetir, y después están los de las frutas a todas horas”. No cuenta que él es probablemente quien más y mejor come en esa casa.

Íñigo en la cuerda floja
A pesar del mal rato vivido por varios motivos le compensa a Íñigo haber pasado por una expulsión “inminente”. Esta semana le veremos crecido tras saber que ha sido salvado con el 69,95 % de los votos a favor de su permanencia en el concurso. No creo que piense en la influencia de la curva de la vida de Edurne, tras la cual muchos no querrían ver separarse a esta pareja. También le vino bien porque así evitó salir a la palestra, algo que no hubiera podido evitar al ser el concursante con más puntos para ser uno de los cuatro nominados de esta semana. Le pasó algo parecido a lo de Aroa la semana que estaba nominada, fue expulsada y regresó tres días después sin haber podido ser nominada. Anoche sí pudieron dar puntos a Íñigo sin que valiera para nada.
Todo le vino de cara a Íñigo porque posiblemente estaría fuera si no llega a ser por su historia con Edurne y el momento televisivo de primer orden contando esta la historia de su transición. Ahora puede que salve la próxima nominación, y aunque no fuera así dudo que veamos tan pronto abandonando la casa. Se entiende que al estar virtualmente expulsado no pudiera nominar y se anulasen los votos en su contra. No es tan fácil de explicar por qué Patricia no tuvo derecho a dar sus votos. Lo hizo José Manuel, nominado directo por decisión de Raúl, pero no ella, que fue nominada directamente por este último.
Tampoco apunta tan mal la situación porque cuanto más confiado este Íñigo más lamentará su salida de la casa. Anoche, el duro e impertérrito ingeniero vasco terminó la noche derramando unas lágrimas inesperadas. No le sirvió de vacuna para combatir sus malas maneras puesto que al terminar la gala se enfrascó en una discusión por unas cucharadas de helado que comieron algunos de madrugara sin que nadie se enterase. Le pasa como a José Manuel. Uno siendo quien más come se dedica a controlar lo que coge de la despensa cada uno . El otro protesta por el helado con la fuerza y confianza que le había dado la gala y sin acordarse de que él se puso leche de uno de los cartones reservados para unos pocos.

Observatorio de nominaciones
Las nominaciones estuvieron marcadas por un teléfono rojo y el orden en el que los concursantes decidieron atender a su llamada. Cada posición tenía asignado lo que le correspondía. Por ejemplo dar la inmunidad a un compañero, nominarlo directamente, darle los tres puntos o cosas más sencillas como nominar en el ‘confe’ o a la cara. Así transcurrieron estas nominaciones telefónicas:
Edurne > Inmunidad a Jonay
Jonay (a la cara) > Mamadou (1), Belén (2) y Quili (3)
Raúl > Nominación directa a Patricia
José Manuel > Nominado directamente > Belén (1), Aroa (2) y Mamadou (3)
Joon > Íñigo (6)
Mamadou (en el ‘confe’) > Cristian (1), Joon (2) e Íñigo (3)
Paula > Veta a Cristian
Desi > Íñigo (1), Raúl (2) y Belén (3)
Quili > No nomina
Rocío (en el confesionario) > Raúl (1), Belén (2) y Aroa (3)
Belén (a la cara) > Íñigo (1), Cristian (2) y Joon (3)
Aroa > Salvada
Íñigo > Expulsión fulminante
Como ya ha sucedido en alguna edición anterior, la condición de “fulminante” en una nominación significa que no lo es estrictamente. En Gran Hermano expulsa siempre la audiencia. Este no es un juego de azar sino de eliminación competitiva. Por tanto, el expulsado ha de se nominado (a ser posible por sus compañeros) y expulsado por la audiencia votante. Así será cuando deba salir Íñigo y no por haber decidido evitar pelearse para nominar y quedarse el último en coger un teléfono. Después de despedirse de sus compañeros se abrió una votación exprés para que la audiencia decidiese si ratificaba o no la expulsión. El 60,95 % de los votos decidieron que se salvase.

Los nominados definitivos son: José Manuel (directamente al ser el cuarto en coger el teléfono), Patricia (directamente por decisión de Raúl), Belén (8) y Joon (5). La salvación de Íñigo (que tenía 11 puntos, contando los 6 directos de Joon), el hecho de que hubiera un inmune y dos nominados directos son razones para que Joon saliera a la palestra con tan solo 5 puntos dados por dos de sus compañeros. Aroa, también con 5 puntos, se salvó al ser la penúltima en coger el teléfono. En ese momento hizo un leve amago de moverse Íñigo, aunque luego dio a entender que estaba decidido a quedar el último. No recibieron ni un solo punto Desi, Edurne, Paula y Rocío. Jonay tampoco porque fue inmune desde la primera llamada.
Sorprendente me parecen los puntos dados por Joon en estas nominaciones. Hablando con José Manuel había afirmado que nominaría a los mismos tres concursantes que él: Mamadou, Paula y Quili. Algo más tarde, Jonay le expresaba que sus elegidos eran los de José Manuel. Tanto a José Manuel como a Jonay les dijo Joon que él también coincidía en su elección. A su vez, esos fueron los tres concursantes a los que dio puntos Joon el pasado domingo. Pues bien, al momento de hablar con Jonay iba al encuentro de Patricia para convencerla de que debía nominar a Íñigo con 3 puntos.
Me sorprende este cambio de Joon, que legítimamente ha ocultado al grupo, y demuestra que es tan estratega como algunos dicen. Aunque se puede decir aquello de que unos llevan la fama y otros cardan la lana, porque Jonay reclamaba ayer mismo unos nominaciones sin sorpresas (no fue así) para poder poner en práctica sus estrategias y sacar a la palestra a tres concursantes del bando opuesto al suyo. Sintiéndolo por él, la cosa salió de otra manera, si bien diría que no le va a importunar la expulsión de ninguno de los nominados. Dice estar harto de José Manuel por presumir tanto de haber ganado un concurso de belleza. “A mí me escribieron para que participara, pero dije que no”, afirmó el canario. Y a los otros tres (Patricia, Belén y Joon) no los traga.

Moleskine del gato
Celebro que esté Patricia nominada, no porque quiera que sea expulsada sino porque en la sala de expulsiones se supera y da cada vez más espectáculo. Anoche temí por ella y me llegué a preguntar si tendrán en la nueva casa de Tres Cantos un desfibrilador. Dijeron que iba a ser una gala de infarto, pero no pensé que se refirieran a esto.
Dice Íñigo: “Toda mi vida he caminado solo y me quería exponer para ver si me sentía apoyado”. Si llega a saber las ganas que había de ponerlo en la calle. Anoche le tocó el Gordo de la lotería. Y sin haber comprado un solo décimo.
No deja de ser triste que Rocío deba esperar cada semana a su momento gracioso en las galas para tener algo de protagonismo. A decir verdad, se le está poniendo cara de Sindia Arcos (GH 12+1). Solo le falta llorar sin lágrimas, si es que no lo ha hecho ya.


