El sueño de una concursante si gana los 100.000 euros marca su partida en '¡Allá tú!'

Susana apuesta por su estrategia del orden de apertura de las cajas
Un panel verde, una piedra de la suerte y una gran oferta de la banquera: la emocionante decisión de una concursante de 'Allá tú'
En esta nueva entrega de '¡Allá tú!', Susana llega desde Badajoz con un objetivo claro: dar un giro a su vida. Manicurista y maquilladora, madre de dos hijas, confiesa que aún tiene un sueño pendiente por cumplir: aprender a pinchar música.
La emoción no tarda en aparecer cuando descubre quién ha acudido al plató para ayudarla: su hermana, con la que se lleva 14 años y que se convierte en su gran pilar de calma y equilibrio en los momentos de tensión.
Si logra los 100.000 euros, Susana sabe perfectamente en qué los invertiría: comprar la casa en la que vive actualmente de alquiler. “Sería una ayuda inmensa”, reconoce emocionada, ya que lleva un año intentando dar ese paso.
Aunque asegura no tener una estrategia cerrada, llega con un esquema muy claro del orden en el que quiere abrir las cajas. Entre risas lo explica: “Soy Virgo y necesito tenerlo todo muy ordenado”. Su criterio es firme: apostar por los números pares, ya que los impares, según su experiencia, nunca le dan buena suerte. Lo curioso es que el número de su propia caja no figura en esa lista tan meticulosamente preparada.
El inicio es prometedor. Una buena racha la deja con el panel prácticamente teñido de verde, lo que le da confianza para rechazar las primeras ofertas de la banquera. Además, Susana lo tiene claro: viene a jugar y no piensa rendirse a la primera.
Entre grandes dudas, Susana toma su decisión final
Sin embargo, a medida que avanzan las rondas, la fortuna comienza a darle la espalda y las cantidades más altas van desapareciendo. Con el panel cada vez más ajustado, las ofertas también empiezan a descender.
Llega la última oferta de la banquera y Susana se encuentra llena de dudas. Antes de tomar una decisión final, quiere escuchar la opinión de su hermana y de sus compañeros. Tras valorar cada consejo y dejarse llevar también por la prudencia, decide aceptar los 3.780 euros que le ofrece la banquera.
