Las otras polémicas de David y Victoria Beckham: acusaciones de infidelidad, una crisis económica y la crianza de sus hijos
La ruptura familiar de Brooklyn Beckham con el resto de su familia ha vuelto a situar a este clan bajo el foco mediático
La última decisión de Victoria Beckham tras las acusaciones de su hijo Brooklyn y cómo se encuentra la diseñadora
La familia Beckham ha sido, durante décadas, sinónimo de éxito. David Beckham, exfutbolista del Manchester United, del Real Madrid y de la selección inglesa, y Victoria Beckham, ex-Spice Girl convertida en diseñadora de moda de renombre, construyeron un imperio mediático y económico basándose en una imagen de familia perfecta y unidad inquebrantable.
Sin embargo, la realidad era otra: sus vidas han estado marcadas por escándalos, crisis y tensiones que, con la actual ruptura familiar de Brooklyn Beckham con el resto de su familia, ha vuelto a situar a este clan bajo el foco mediático. Pero lo cierto es que esta no es la primera polémica que protagonizan.
Acusaciones de infidelidad y Rebecca Loos
Antes de que los Beckham pusieran nombre a un documental, coparan un sinfín de titulares en los tabloides y cosecharan una fortuna, ya se habían enfrentado a uno de los momentos más duros de su relación: las acusaciones de infidelidad de David Beckham con Rebecca Loos durante su etapa en el Real Madrid a principios de los años 2000.
Loos, que trabajaba como asistente personal y niñera, afirmó ante los medios que había mantenido una relación sentimental con Beckham. Su papel era acompañarle en el día a día en un momento en el que David acababa de llegar a España, Victoria vivía a caballo entre Londres y Madrid y el futbolista se encontraba, según él mismo ha reconocido después, en una etapa de gran soledad.
En abril de 2004, la joven concedió una entrevista al tabloide británico 'News of the World' en la que aseguró haber mantenido una relación sexual con David Beckham durante varios meses. Afirmó que David la invitó a su casa en Madrid, describió encuentros íntimos y mensajes privados y se presentó como alguien "emocionalmente involucrada" en su presunto romance.
David Beckham negó categóricamente las acusaciones desde el primer momento y emitió un comunicado en el que calificó las afirmaciones de Loos como "ridículas y completamente falsas". Insistió en que estaba "muy felizmente casado" y acusó implícitamente a los tabloides de inventar historias para vender ejemplares.
Durante años el silencio público fue la mejor opción, pero en 2023, en la serie documental 'Beckham', ambos reconocieron que esa etapa fue devastadora y la diseñadora llegó a describir esa etapa como "la más infeliz de toda mi vida".
El caso Rebecca Loos fue uno de los mayores escándalos mediáticos que han rodeado a David y Victoria Beckham, y marcó un antes y un después sobre su matrimonio. Ahora incluso la propia Loos se ha pronunciado sobre la disputa familiar, posicionándose a favor de Brooklyn y proclamando que "la verdad siempre sale a la luz".
La crisis económica de la marca Victoria Beckham
Más allá de lo personal, los Beckham también han vivido turbulencias en el terreno profesional. La marca de moda homónima de Victoria Beckham, lanzada en 2008, se proyectó como una firma de lujo que aspiraba a convertirse en una de las más seguidas, pero arrastró años de pérdidas millonarias superiores a los 50 millones de euros.
En su documental de Netflix, Victoria confesó que su emprendimiento atravesó una "época oscura" en la que llegó incluso a "llorar" antes de ir a trabajar debido a la presión de gestionar la empresa junto a David.
"Se me estaba escapando de las manos. Tuvimos que pasar de pequeñas presentaciones a desfiles más grandes, pero lo estábamos haciendo de una forma muy extravagante y el negocio no estaba creciendo al mismo ritmo. Se gastó mucho dinero que nunca tendría que haberse gastado. Las pérdidas eran muy muy grandes. David estaba invirtiendo mucho", confesó la diseñadora.
Victoria reconoció que se "desperdició mucho dinero" y que llegaron a tener "pérdidas de millones de libras". Fue entonces cuando se dio cuenta de que necesitaba la ayuda de un tercero, en su caso, de David Belhassen, antiguo banquero de Goldman Sachs que dirige Neo Investment, fondo de capital riesgo. Invirtió 30 millones de libras por las acciones. En 2025, su marca facturó más de 150 millones de dólares, según 'Forbes'.
La crianza de sus hijos
La crianza de los hijos Beckham tampoco ha escapado del foco. Brooklyn, Romeo, Cruz y Harper han crecido bajo una exposición mediática constante, algo que David y Victoria siempre defendieron como inevitable. Sin embargo, esa visibilidad ha sido fuente recurrente de críticas, especialmente cuando los hijos comenzaron a dar sus primeros pasos profesionales.
El caso más comentado fue el debut de Cruz en la revista de moda 'i-D' en 2022, siendo todavía menor y posando semidesnudo, lo que generó un aluvión de comentarios sobre si los Beckham estaban explotando la imagen de sus hijos o imponiéndoles una carrera pública demasiado pronto.
Numerosos usuarios de las redes sociales comenzaron a criticar al matrimonio por permitir que se publicarán imágenes en donde su hijo aparecía supuestamente "sexualizado".
Según informó una fuente cercana a los Beckham a la revista 'Heat World', David y Victoria se encontraban "decepcionados" por el mal recibimiento al trabajo realizado por el joven.
"A Cruz le está afectando. Fue su primera experiencia siendo el centro de atención, y aunque es fuerte, le dolió. Sus padres están haciendo lo mejor para apoyarlo, pero también le han dicho que si desea elegir este camino, tendrá que soportar mucha negatividad. Victoria ha estado planeando el debut de Cruz desde hace mucho tiempo", subrayaba.
Brooklyn, por su parte, ha sido el ejemplo más claro de esa tensión. Fotógrafo, cocinero, empresario… cada uno de sus proyectos fue recibido siempre bajo la sombra de sus padres. Todo estalló cuando el primogénito del popular matrimonio decidió romper públicamente con su familia este año, acusando a sus padres de controlar la narrativa mediática de su vida y de interferir en su relación con su esposa, Nicola Peltz.
Según su versión, las tensiones comenzaron antes de la boda y se intensificaron por cuestiones profesionales y de imagen, incluida la gestión de su apellido como marca.