Alimentación

La verdad detrás de la absorción de colágeno 'gracias' al caldo de huesos: "Su uso rutinario no está justificado"

Un cocinero haciendo un caldo
Un cocinero haciendo un caldo. Freepik
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¿Se vuelve a poner de moda la cocina de aprovechamiento? ¿O buscamos remedios más naturales para cuidar nuestro cuerpo? Uno de los platos típicos de nuestra gastronomía, el caldo de huesos, vuelve a estar de moda. Y la sustancia que está detrás de este nuevo 'boom' es el colágeno. 

Andrés Jiménez Sánchez, quién es vocal del Área de Nutrición de la Sociedad Española de Endocrinología y Nutrición (SEEN) explica qué hay detrás de todo esto en 'Informativos Telecinco'. 

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"El uso rutinario del colágeno todavía no está justificado"

El caldo de huesos, explica Jiménez Sánchez, "es un alimento reconfortante y una fuente de hidratación y aminoácidos". Sin embargo, en cuanto al propio colágeno se refiere -sobre todo, de cara a un consumo mayor y de forma regular- "si bien es cierto que existe evidencia a favor del uso del colágeno hidrolizado en ciertas situaciones, su uso rutinario todavía no está justificado y son necesarios estudios más extensos y con mayor tiempo de intervención".

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También destaca otra cuestión importante, y es el tipo de colágeno que hasta ahora se ha utilizado en los estudios: "se han llevado a cabo con preparados comerciales de colágeno hidrolizado, con dosis mayores de péptidos bioactivos". 

Entonces, ¿sirve el caldo de huesos para 'absorber' más colágeno?

Aunque se venda con suplementos y "está presente exclusivamente en productos de origen animal", explica el experto, "el colágeno que necesitamos es producido por nuestro propio organismo".

¿Cómo se fabrica este colágeno propio? Tal y cómo menciona, "a partir de una adecuada ingesta proteica en el contexto de una dieta equilibrada, variada y sostenible", en la que, además, destaca que "no hay necesidad de caldo de huesos". 

¿Por dónde se absorbe el colágeno externo?

Se dice que nuestra piel es capaz de absorber colágeno. Pero antes de que esto suceda, hay todo un proceso detrás: "el colágeno tiene una digestibilidad muy baja y no puede absorberse de forma íntegra en el intestino delgado. Tiene que haber sido descompuesto en menores fragmentos", inicia el experto. 

Es aquí donde el estómago y el páncreas se dedican a procesarlo, para después "generar aminoácidos libres -similares a los que se pueden obtenerse a partir de cualquier fuente proteica digerible- y péptidos bioactivos ricos en hidroxiprolina", explica. 

Aquí es donde entra en juego la última parte del proceso: "estudios animales han demostrado que los péptidos bioactivos pueden depositarse en piel, cartílago y hueso, potencialmente actuando en dichos lugares como moléculas de señalización", concluye.

¿Necesitamos colágeno 'de fuera' para absorberlo?

El uso rutinario no está justificado. Nuestro cuerpo ya produce colágeno. Y a pesar de que existen suplementos, todavía faltan estudios para justificar este tipo de uso. Además, el caldo de huesos -aunque es bueno- no es estrictamente necesario. Incluso la piel puede llegar a absorber algunos de los péptidos derivados de la síntesis del colágeno. Estas son las piezas que tenemos hasta ahora. 

Falta la cuestión final: ¿necesitamos colágeno del exterior para poder absorberlo? "Una persona que mantiene una ingesta proteica adecuada y un aporte suficiente de cofactores para la síntesis de colágeno por parte de su propio organismo --vitamina C, hierro, cobre y zinc-- no necesita suplementarse con colágeno", concluye.