La reina Sofía reaparece, de luto y con sonrisa contenida, tras la muerte de su hermana Irene de Grecia
Doña Sofía ha acudido a un acto oficial en Bilbao para continuar con su calendario pese al profundo duelo que atraviesa
El motivo por el que la reina Sofía vestirá de negro en sus próximos actos oficiales: "Han sido semanas difíciles"
Este martes, 10 de febrero, la reina emérita Sofía ha regresado a la agenda institucional casi un mes después de vivir uno de los momentos más dolorosos de su vida.
La exmonarca, vestida de luto y con sonrisa contenida, ha acudido a un acto oficial en Bilbao para continuar con su calendario pese al profundo duelo que atraviesa tras la muerte de su hermana menor, amiga y confidente, la princesa Irene de Grecia, el pasado 15 de enero.
Durante su visita a la sede del Banco de Alimentos de Vizcaya en Basauri, donde ha participado en la presentación de un proyecto de donación de placas solares para mejorar la sostenibilidad energética, la madre del rey Felipe ha querido trasladar una imagen de compostura y firme compromiso con sus responsabilidades, demostrando que, incluso en un momento personal tan delicado, mantiene un gran sentido del deber.
Para esta primera aparición, Doña Sofía ha optado por un vestuario sobrio y respetuoso: pantalón tipo sastre en negro, chaqueta y blusa al tono, acompañado de un pañuelo estampado en blanco y negro, más discreto que sus habituales colores vibrantes.
Este gesto de vestir el luto muestra no solo el respeto por la memoria de su hermana, sino también una señal de reconocimiento público del momento emocional que está viviendo. Es por ello que Sofía todavía quiere mantener ese respeto por el luto no solo en sus actividades institucionales, también en sus looks.
Al acto han asistido varios representantes de administraciones públicas y del gobierno que estarán acompañados por miembros de la Asociación Banco de Alimentos y representantes de la Federación Española de Bancos de Alimentos (FESBAL).
Últimas apariciones y la despedida a Irene de Grecia
La progenitora del rey no aparecía en público desde el pasado 19 de enero, tras acudir al funeral, en Atenas, y posterior entierro de su hermana en el cementerio de Tatoi.
Tan solo cuatro días antes la princesa Irene de Grecia fallecía en el Palacio de la Zarzuela en Madrid, a los 83 años, rodeada de su familia más cercana. Sofía había cancelado su agenda de compromisos para estar al lado de su hermana durante sus últimos días de vida.
Irene vivió gran parte de su vida en España junto a su hermana, con quien mantuvo siempre una relación estrecha. Su despedida pública empezó con una capilla ardiente en el Palacio de la Zarzuela, continuó con un responso religioso en la Catedral Ortodoxa Griega de San Andrés y San Demetrio en Madrid y culminó con un funeral en Atenas, donde fue enterrada junto a otros miembros de la familia real griega.
Tras este acto en Bilbao, la reina tiene previsto retomar otras actividades institucionales tras el luto, incluida su asistencia a eventos culturales, aunque lo hará de forma escalonada y respetando sus tiempos personales.