Familia Real Británica

Las incógnitas sobre Sarah Ferguson y sus hijas tras el arresto del expríncipe Andrés: en paradero desconocido y en los correos de Epstein

Sarah Ferguson con sus dos hijas, las princesas Beatriz y Eugenia. Cordon Press
Compartir

La sombra del caso Epstein ha vuelto a cernirse sobre el expríncipe Andrés y su entorno. Este pasado jueves, 19 de febrero, coincidiendo con su 66º cumpleaños, fue detenido por la policía británica en la finca real de Sandringham bajo la sospecha de mala conducta en un cargo público tras sus vínculos con Jeffrey Epstein.

PUEDE INTERESARTE

El arresto, que duró alrededor de 11 horas antes de ser liberado bajo investigación, ha desatado un temblor mediático que ha puesto también en el punto de mira a su exesposa, Sarah Ferguson, y a sus hijas.

Aunque el hermano del rey Carlos III, ahora oficialmente conocido como Andrew Mountbatten-Windsor, fue puesto en libertad sin cargos formales, esto no significa que esté exonerado. La investigación continúa, y es posible que lo detengan nuevamente o le pidan que comparezca en más ocasiones. Todo depende de la Fiscalía y la policía y si consideran que hay pruebas suficientes para acusarlo de un delito.

PUEDE INTERESARTE

Inevitablemente este proceso también ha arrastrado a su exmujer, con quien mantenía una relación estrecha pese al divorcio formalizado en 1996. Ahora, desde la detención de su exmarido, la exduquesa se encuentra en paradero desconocido, y su situación ha generado todo tipo de incógnitas.

Ferguson, en paradero desconocido

Este escándalo llega tras la publicación de nuevos documentos judiciales difundidos por el Departamento de Justicia de Estados Unidos sobre la trama Epstein y, con la misma, la difusión de antiguos correos electrónicos que revelaban más detalles sobre la relación entre el financiero y el expríncipe.

Los 'mails' y las fotografías filtradas del hijo de la difunta reina Isabel II provocaron que Buckingham se viera obligado a actuar, y por eso, el soberano de Reino Unido le retiró sus títulos reales, lo desterró de su residencia en Windsor a una vivienda más modesta en la finca de Sandringham y lo apartó de la representación pública.

Mientras Andrés se instaló en Wood Farm, Ferguson desapareció de la escena pública. La última vez que se dejó ver fue en el bautizo de su nieta Athena Mapelli Mozzi en diciembre de 2025.

Durante casi 30 años tras su separación en 1996, ambos todavía compartían la residencia real en Royal Lodge, en Windsor, y aunque divorciados, aparecían juntos en actos sociales, reflejando una imagen de unidad. Eso ya ha cambiado.

Algunos tabloides británicos han afirmado que Ferguson podría haberse refugiado en el extranjero o en propiedades de amigos cercanos para evitar la exposición. Incluso han manifestado que se encuentra "oculta" y "escondida", y han apuntado múltiples posibles ubicaciones para ella: desde los Alpes franceses hasta los Emiratos Árabes Unidos, e incluso con familiares o amigos, aunque ninguna de estas opciones está confirmada oficialmente.

Sarah Ferguson y Epstein

Aunque no existe acusación formal contra Ferguson en relación con delitos de Epstein, ella tampoco se libra de la trama. Los papeles también muestran una relación más estrecha y prolongada entre ambos de lo que Sarah había reconocido públicamente.

Ya en 2010 se hizo público que el financiero había entregado 15.000 libras para saldar deudas personales de la exduquesa con su asesor financiero. Ferguson agradeció públicamente aquella ayuda y emitió un comunicado afirmando que lamentaba profundamente cualquier vínculo con Epstein.

Pero ahora, se ha conocido que el magnate reveló en un correo electrónico que había financiado en secreto a Ferguson durante 15 años. El delincuente sexual comenzó a "apoyar financieramente" a la exduquesa de York en 1996, año en que se divorció de Andrés.

Esto se suma a otro 'mail' fechado a 4 de abril de 2009 de la excuñada de Carlos III a Epstein que estaba firmado: "¡Con cariño, Sarah, la pelirroja!". Además, se refería al magnate como "mi querido, espectacular y especial amigo Jeffrey", lo llamaba "leyenda" y le aseguraba estar "muy orgullosa de ti". "Estoy a tu servicio. Solo cásate conmigo", añadía en otro correo.

Sus hijas

Lo que más preocupa ahora a los expertos en casa real es el efecto que está teniendo sobre las hijas de Andrés y Ferguson: las princesas Beatriz y Eugenia. Ambas se han mantenido fuera del foco público desde finales del año pasado, cuidando su privacidad y evitando comentar en público.

Medios como 'Daily Mail' han sugerido que están "en estado de shock, disgustadas" e incluso "mortificadas" por las revelaciones sobre sus padres y las referencias a ellas en los correos.

El entorno de la familia también ha transmitido a 'The Telegraph' su preocupación por la salud mental de Ferguson, subrayando que la investigación policial es "catastrófica para ella y sus hijas". "Su desesperación por conseguir dinero era una clara estupidez, pero ¿es eso comparable a lo que está pasando ahora? Las princesas están en estado de alerta", ha añadido. Todavía no se ha producido ninguna declaración oficial por parte de ellas.