El entorno de Diddy se pronuncia sobre los rumores de relación entre Sarah Ferguson y el rapero, condenado por delitos de tráfico sexual

La polémica llega en un momento especialmente delicado tanto para el músico como para la exduquesa de York
Sarah Ferguson protagoniza la última crisis en Buckingham tras revelarse su amistad con Jeffrey Epstein: las consecuencias
Sarah Ferguson vuelve a estar en el centro de la polémica. En los últimos días, diversos medios británicos y estadounidenses se han hecho eco de unas explosivas afirmaciones publicadas en la nueva edición del libro 'Entitled: The Rise and Fall of the House of York', del biógrafo Andrew Lownie, donde se asegura que la exduquesa de York habría mantenido durante años una supuesta relación sentimental con el rapero Sean Combs, más conocido como Diddy.
La historia ha provocado un terremoto mediático porque mezcla a dos figuras rodeadas de escándalos y problemas judiciales. Según el autor, ambos se habrían conocido en 2002 en una fiesta organizada por Ghislaine Maxwell, figura cercana a Jeffrey Epstein, y años después habrían iniciado una relación discreta como "amigos con derecho a roce" con encuentros en hoteles de lujo y fiestas privadas.

Ahora, el entorno de Diddy ha decidido pronunciarse públicamente ante el aluvión de titulares. Juda Engelmayer, representante del cantante, ha rechazado a 'The Mirror' las acusaciones, minimizando las afirmaciones del libro y calificándolas de "rumores sin verificar".
"Están ocurriendo muchos acontecimientos importantes y trascendentales, y este chisme totalmente ridículo no es uno de ellos", ha revelado. De este modo, niega que exista prueba alguna de una relación sentimental entre ambos. Mientras tanto, otra fuente ha subrayado al 'Daily Mail' que ambos sí mantuvieron un romance.
La condena de Diddy
La polémica llega en un momento especialmente delicado para el músico. Sean Combs atraviesa uno de los capítulos más oscuros de su carrera tras el histórico proceso judicial que lo llevó a ser condenado por delitos relacionados con prostitución y tráfico sexual.

El artista fue condenado en octubre del año pasado a 4 años y 2 meses en una cárcel federal en Nueva Jersey, Estados Unidos, después de protagonizar uno de los juicios más mediáticos de los últimos años.
Ahora, las nuevas informaciones que lo vinculan con la exmujer del expríncipe Andrés han vuelto a colocar su nombre en el foco mediático. Según el libro de Lownie, Diddy habría presumido ante personas de su entorno de sus supuestos encuentros con la exduquesa.
La delicada situación de Sarah Ferguson
El equipo de Sarah Ferguson tampoco ha permanecido en silencio. Fuentes cercanas a la exduquesa de York también han negado rotundamente las acusaciones. "Esto es una completa invención, una mentira descarada y otra acusación falsa por su parte", han declarado a 'The Telegraph'.
El problema para la excuñada del rey Carlos III es que este nuevo escándalo llega en plena polémica relacionada con Epstein. Durante los últimos meses, nuevos documentos y correos electrónicos vinculados al financiero estadounidense han vuelto a poner en primera línea mediática la relación que mantuvo con la exduquesa.

Las novedades sobre su vínculo incluyeron mensajes en los que Ferguson describía a Epstein como un "amigo supremo" y un "hombre legendario". En otros correos, la aristócrata británica solicitaba ayuda financiera y asesoramiento empresarial al multimillonario incluso después de que este ya hubiera sido condenado por delitos sexuales.
Todo ello ha tenido consecuencias devastadoras para la imagen pública de Ferguson. Varias organizaciones benéficas han roto relaciones con ella y numerosos patrocinadores se han distanciado de su figura. Además, el escándalo ha terminado afectando también a sus hijas, las princesas Beatriz y Eugenia, que intentan mantenerse alejadas del foco mediático mientras la situación continúa deteriorándose.
De ahí que la coincidencia entre las acusaciones relacionadas con Epstein y ahora los rumores sobre Diddy supongan un nuevo dolor de cabeza para Ferguson, cuya reputación llevaba años intentando reconstruir tras décadas de polémicas dentro de la familia real británica.
