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La madre de Matthew Perry escribe una desgarradora carta: "Su exasistente le inyectó las drogas a pesar de no estar capacitado para ello"

Matthew Perry, en una imagen de archivo. Europa Press
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La muerte de Matthew Perry dejó en shock al mundo del entretenimiento. Y ahora, más de dos años después del fallecimiento del inolvidable Chandler Bing, su madre, Suzanne Morrison, ha irrumpido con una devastadora carta en la que retrata el dolor que aún siente la familia y en la que ha arremetido directamente contra el exasistente del actor. Le acusa de haber traicionado la confianza de su hijo y de haber contribuido a la cadena de acontecimientos que terminó con su deceso.

En la misiva, presentada antes de la sentencia de Kenneth Iwamasa, el asistente personal de Perry, Morrison cuenta que Matthew "pagó el precio" por depositar su confianza en alguien que debía "protegerle" y ayudarle a mantenerse sobrio.

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La carta de la madre de Matthew Perry

Según ella, su "trabajo más importante" era ser el "compañero y guardián" de Perry en su lucha contra la adicción, asegurándose de que permaneciera "libre de drogas".

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"Pero en lugar de proteger a Matthew, lo ayudó e instigó al consumo ilegal de drogas, consiguiéndole un proveedor tras otro", escribe. "Le inyectó las drogas a Matthew, a pesar de no estar capacitado para ello. Lo hizo aun sabiendo que era evidente que era peligroso, que cualquiera podía verlo. Y lo repitió una y otra vez".

Asimismo, la progenitora del intérprete de 'Friends' asevera que Iwamasa "me vigiló muy de cerca" tras la muerte de Perry. "Me enviaba canciones, me dibujaba un pequeño mapa para ayudarme a orientarme en el cementerio. Si veía un arcoíris -una de las cosas favoritas de Matthew- me llamaba", continúa.

También afirma que el exasistente "insistió" en hablar en el funeral de Perry y se aferró a ella "como si fuera el bueno que intentó salvar a Matthew". Pero después "amenazó con emprender acciones legales para obtener una indemnización por accidente laboral". "Confiamos en un hombre sin escrúpulos, y mi hijo pagó las consecuencias", lamenta.

La familia Perry lleva estos años insistiendo en que Matthew no murió sólo por recaer en las drogas, sino porque quienes debían ayudarle decidieron lucrarse de su fragilidad. Ya meses atrás, tanto Suzanne como el padrastro del actor, el periodista Keith Morrison, habían cargado contra algunos de los médicos implicados, a quienes calificaron de "buitres codiciosos".

La muerte de Matthew, la ketamina y los cinco acusados

Matthew Perry murió el 28 de octubre de 2023 a los 54 años en el jacuzzi de su casa de Los Ángeles. La autopsia confirmó que la causa principal fueron los "efectos agudos de la ketamina", una sustancia que el actor consumía como parte de tratamientos terapéuticos contra la depresión, pero cuya utilización terminó derivando en su muerte.

Las investigaciones destaparon después una red de médicos, intermediarios y traficantes que, según la Fiscalía estadounidense, aprovecharon la vulnerabilidad del actor y su larga lucha contra las adicciones.

Cinco personas fueron acusadas en el caso: Kenneth Iwamasa, su asistente personal; Erik Fleming, consejero especializado en adicciones; la traficante Jasveen Sangha, conocida como "la reina de la ketamina"; y el doctor Salvador Plasencia.

La investigación sostiene que Iwamasa llegó incluso a inyectar personalmente ketamina a Perry sin tener formación médica. Según el Departamento de Justicia, lo hizo en múltiples ocasiones, incluido el mismo día de la muerte del actor.

Su deceso provocó un terremoto en la industria del entretenimiento estadounidense. La investigación reveló mensajes entre algunos acusados en los que se hablaba del actor como una fuente fácil de dinero debido a su historial de adicciones.

Sangha fue condenada a 15 años de prisión. Fleming fue sentenciado a dos años de cárcel tras admitir que ayudó a conseguir las dosis de ketamina que terminaron llegando a Perry. Antes de conocer su condena llegó a declarar que estaba "atormentado"por sus errores.

Mientras tanto, Iwamasa se enfrenta a una posible pena de hasta 15 años de prisión tras declararse culpable de conspiración para distribuir ketamina causando la muerte del actor.