Este 28 de mayo, el soberano preside la tradicional Corrida de la Prensa en la Plaza de Toros de las Ventas de Madrid
Morante de la Puebla regresa a la Maestranza de Sevilla con el rey Juan Carlos I entre los asistentes: "Vuelvo porque hago falta"
La asistencia del rey Felipe este jueves, 28 de mayo, a la tradicional Corrida de la Prensa de Las Ventas ha pillado por sorpresa dentro y fuera del mundo taurino. Y es que, desde 2014, año en el que se convirtió en rey, sólo ha acudido a una plaza de toros en ocho ocasiones.
La Casa Real confirmó que Don Felipe presidirá el festejo de la Asociación de la Prensa de Madrid dentro de la Feria de San Isidro, acompañado como asesor taurino por Victorino Martín. Será la cuarta vez que presida la Corrida de la Prensa desde su proclamación.
Se trata de una noticia que no ha pasado desapercibida, y es que en casi 12 años de reinado, el monarca apenas ha presenciado una corrida. En total, ocho: en 2015, 2017, 2018, 2019, 2022, 2023, 2024 y 2025. Además, en febrero de 2020 acudió a un acto de entrega de los premios taurinos y universitarios de la Real Maestranza de Caballería. Sin duda, una cifra bastante reducida, porque si algo ha acompañado tradicionalmente a la Corona española ha sido la afición taurina.

La relación de la Corona española con la tauromaquía y los motivos del distanciamiento del rey Felipe
El rey emérito Juan Carlos convirtió durante décadas las plazas en parte de su agenda social. Era habitual verlo en barrera, conversando con ganaderos, toreros y empresarios taurinos. Su pasión por la tauromaquia siempre fue pública y evidente, algo que también heredó su hija, la infanta Elena, otra de las grandes aficionadas de la familia real. Pero con Felipe VI es diferente.
Aunque nunca ha renegado de la tauromaquia ni ha mostrado rechazo institucional hacia ella, su relación con los toros siempre ha sido mucho más distante y discreta. Según ha trascendido a lo largo de estos últimos años, el soberano respeta esta tradición pero no siente el entusiasmo personal que caracteriza a su padre.
Esa actitud encaja además con el perfil que Felipe VI ha querido construir desde el inicio de su reinado: una figura institucional mucho más medida, prudente, moderna y consciente del contexto político y social. La tauromaquia sigue siendo un símbolo cultural para millones de españoles, pero también un asunto polarizado. De ahí uno de los motivos por los que Zarzuela lleva años evitando todo aquello que pueda interpretarse como un posicionamiento ideológico o identitario.

En ese sentido, el jefe de Estado ha optado por una presencia muy selectiva en las plazas. Sus asistencias suelen producirse en actos de especial relevancia institucional o determinados homenajes vinculados más que por afición personal.
También existe un importante componente familiar. Felipe VI ha heredado en gran medida la visión de su madre, la reina Sofía, que nunca mostró una gran afinidad con el ambiente taurino. Doña Sofía lleva décadas sin asistir a una corrida de toros y, aunque en sus primeros años como princesa y reina acompañó a Juan Carlos I a algunos eventos taurinos, como en la Real Maestranza de Sevilla en los años setenta, su nulo interés y su conocido cariño por los animales la han mantenido alejada de las plazas de forma definitiva.
Esa misma línea la mantiene la reina Letizia. Desde su llegada a la familia real, sus apariciones en plazas de toros han sido mínimas y siempre muy contadas. De hecho, Letizia ha acudido menos veces que Felipe VI. En concreto, cuatro veces. La primera vez fue semanas antes de su boda en mayo de 2004, mientras que la última fue en el año 2009, todavía como princesa. Desde entonces, no ha vuelto a dejarse ver en ningún coso taurino. Por su parte, la princesa Leonor y la infanta Sofía nunca ha trascendido que hayan ido a una plaza de toros.

No obstante, habría otro motivo por el que el soberano suele evitar desplazarse a las plazas. Tal y como publicó 'El Debate' en 2024, Felipe VI habría aseverado en un acto en la Real Academia Española: "Dijo y repitió que él no tenía absolutamente nada en contra de los toros, su único problema era que no entendía mucho".
Por eso, cada vez que Su Majestad reaparece en Las Ventas genera un enorme interés mediático en el sector. Su asistencia ahora rompe con esa rutina marcada por la prudencia para recordar, aunque sea de forma puntual, el histórico vínculo entre la Corona y la tauromaquia. Este 28 de mayo, y aunque nadie espera que se convierta en un habitual de los tendidos, el rey Felipe vuelve a ocupar el palco de Las Ventas.

