La reina Letizia se da un baño de masas en la Feria del Libro 2026: 'selfies', abrazos y junto a las educadoras infantiles en huelga

La soberana ha inaugurado este viernes la cita cultural, dedicada al humor en la literatura y celebrada en el Parque del Retiro hasta el próximo 14 de junio
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Como ya es habitual en su calendario anual, la reina Letizia ha inaugurado este viernes, 29 de mayo, la 85ª edición de la Feria del Libro de Madrid, condicionada este año por la visita del papa León XIV el próximo 6 de junio, así como por los 10 conciertos que Bad Bunny tiene programados en la capital desde el 30 de mayo hasta el 15 de junio.
A las 11:00 horas, la soberana ha dado el pistoletazo de salida a esta cita cultural, dedicada al humor en la literatura y celebrada en el Parque del Retiro hasta el próximo 14 de junio.

La esposa del rey Felipe ha estado acompañada por el alcalde de Madrid, José Luis Martínez-Almeida, el ministro de Cultura, Ernest Urtasun, y la directora de la Feria del Libro de Madrid, Eva Orúe, entre otros.
Para la ocasión, Letizia ha acudido con un look cómodo y veraniego compuesto por un vestido de la firma Adolfo Domínguez azul con estampado tie dye y sin mangas, dejando al descubierto sus tonificados brazos. Una prenda que ha acompañado con unas alpargatas en color beige.
Durante el evento, la monarca ha recorrido las casetas, hablado con algunos libreros, protagonizado un sinfín de 'selfies' y reencuentros y se ha mostrado interesada por algunos libros que ya ha añadido a su colección.

En concreto, ha estado charlando con varios escritores, quienes le han hecho entrega de sus obras. También ella misma ha seleccionado algunas novelas de entre las más de 300 casetas que recorren la feria.
Fotos, abrazos y charlando con las educadores infantiles en huelga
Desde su llegada, la expectación ha sido evidente. Decenas de personas han aguardado con libros en mano, los móviles preparados y ganas de acercarse aunque fuera unos segundos a la reina, convirtiéndose en un auténtico baño de masas. Letizia se ha detenido en todo momento para escuchar, saludar, abrazar y posar con quienes se lo pedían.

"¡Una foto, majestad!", han gritado varios jóvenes lectores y visitantes mientras los escoltas intentaban mantener el ritmo del recorrido.
Pero la reina, lejos de acelerar el paso, ha optado por frenar en numerosas ocasiones, sonriendo, aceptando las fotos y dedicando algunas palabras a muchas personas que la esperaban desde hacía horas, rompiendo incluso el protocolo para acercarse más de lo previsto al público.

Debido a su cercanía, un grupo de educadoras infantiles en huelga también ha conseguido hablar con ella. Las trabajadoras, que reclaman mejoras salariales y laborales, han aprovechado la visita para hacer visible su protesta y trasladar su preocupación a Letizia, quien se ha acercado para escuchar sus reivindicaciones y ha mantenido una conversación con tres de ellas durante unos instantes.
