Vacaciones

El refugio de Marc Cucurella en el Maresme catalán: con vistas al Mediterráneo y a menos de media hora de Barcelona

Marc Cucurella sobre su pueblo natal. Fotomontaje con imágenes de Europa Press
Compartir

En 2023 fue el municipio Cataluña con nivel de renta per cápita más elevado. La localidad barcelonesa de Alella se situó hace tres años entre los municipios de al menos 1.000 habitantes, con 35.425 euros, más de un 30% más que el año anterior, según datos compartidos por el Institut d'Estadística de Catalunya (Idescat).

Además de destacar por ello, Alella también se ha convertido en el refugio favorito del futbolista Marc Cucurella. Entre colinas cubiertas de viñedos, calles tranquilas y vistas privilegiadas al Mediterráneo, el municipio de Alella se ha consolidado como uno de los rincones más atractivos del Maresme catalán y para el futbolista de la Selección española.

PUEDE INTERESARTE

Los viñedos, el corazón de la localidad barcelonesa

Con poco más de 10.000 habitantes y situado a escasos kilómetros de Barcelona, este municipio es la localidad natal del futbolista y se ha convertido para Marc Cucurella en su refugio en los últimos años.

Aunque la carrera deportiva de Cucurella le ha llevado a lo más alto de la cima del fútbol, Alella sigue siendo para muchos vecinos el lugar donde el jugador encuentra la calma lejos de los terrenos de juego.

PUEDE INTERESARTE

El municipio catalán combina la tranquilidad de un entorno residencial con un paisaje marcado por la tradición vinícola y la proximidad al mar, una mezcla que lo ha convertido en un auténtico refugio para quienes buscan calidad de vida.

Ubicado en la comarca del Maresme, entre la cordillera litoral catalana y la costa mediterránea, Alella destaca por sus senderos rodeados de viñedos y bosques mediterráneos.

Cataluña sitúa a Alella en la la Xarxa de Rutes del Vi para impulsar el enoturisme y unidad del sector

Uno de los grandes símbolos de Alella es su tradición vinícola. La localidad da nombre a la histórica Denominación de Origen Alella, una de las más antiguas y pequeñas de España.

Hasta tal punto llega el potencial que tienen sus tierras que hace tan solo unos meses la Agència Catalana de Turisme (ACT) de la Conselleria de Empresa y Trabajo de la Generalitat impulsaba la creación de la Xarxa de Rutes del Vi de Catalunya para potenciar el enoturismo y fomentar la colaboración público-privada en el sector.

Esta red, que está integrada por las nueve rutas de vino activas en Catalunya y cuenta con la implicación de los patronatos de Turisme de las diputaciones de Barcelona, Girona, Lleida y Tarragona, permitirá a las rutas ganar visibilidad y competitividad, así como contar con un análisis conjunto de datos enoturísticos en el territorio, ha explicado el departamento este lunes en un comunicado.

Las rutas que conforman la red son la Ruta del Vi DO Alella, Ruta del Trepat i Vins de la Conca de Barberà, Ruta del Vi DO Empordà, Ruta del Vi de Lleida, Ruta del Vi del Penedès, Ruta del Vi DO Pla de Bages, Ruta del Vi DOQ Priorat-DO Montsant, Ruta del Vi DO Tarragona y la Ruta del Vi DO Terra Alta.

Los viñedos de la localidad producen especialmente vinos blancos elaborados con la variedad autóctona conocida como pansa blanca, considerada una de las señas de identidad del municipio. La cultura del vino está presente en numerosas actividades locales, desde visitas a bodegas hasta celebraciones populares relacionadas con la vendimia.

La gastronomía del municipio

Además del vino, Alella cuenta con diversos símbolos que forman parte de su identidad entre lso que destacan la iglesia parroquial de Sant Feliu, uno de los edificios más representativos del casco urbano, así como las numerosas masías históricas repartidas por el término municipal, testigos del pasado agrícola de la zona.

La gastronomía es otro de los pilares que definen a Alella. Su cocina combina productos del mar y de la montaña, una característica muy habitual en la tradición culinaria catalana. Entre los platos más populares destacan:

  • La butifarra a la brasa.
  • Los guisos elaborados con verduras de proximidad.
  • Diferentes recetas marineras que aprovechan la cercanía de la costa.
  • Los vinos de la DO Alella suelen acompañar muchas de estas propuestas gastronómicas.

Las playas y su cercanía con Barcelona, claves

Aunque Alella no dispone de playas propias dentro de su término municipal, su ubicación permite acceder en pocos minutos a algunas de las más conocidas del Maresme.

Las playas de El Masnou, Montgat y Premià de Mar se encuentran muy cerca y ofrecen amplias zonas de arena, paseos marítimos y actividades náuticas. Esta proximidad al Mediterráneo constituye una de las principales ventajas para los residentes y visitantes que desean combinar naturaleza, deporte y descanso.

A pesar de su cercanía con Barcelona, el municipio ha conseguido mantener una personalidad propia. Sus calles conservan el ambiente de pueblo, mientras que la presencia de servicios y buenas comunicaciones facilita la vida diaria de los ciudadanos del municipio.